martes, 3 de noviembre de 2015

Operación Trueno (1965)

Tengo una hipótesis acerca de los films de Bond, hipótesis seguramente más endeble que defender la existencia del flogisto, pero en fin, en la cola del super uno se entretiene con estas cosas. Bien, me atrevería a afirmar que los mejores films de la saga son los que mejor banda sonora tienen, y cuando digo banda sonora me refiero al tema principal. Creo que podríamos afirmar que hay bastante consenso en que el tema de Bond definitivo fue el de Goldfinger, film que por otra parte se encuentra entre lo más celebrado de la saga. Sin embargo el tema de Operación Trueno ya parece anunciar que la película no va a ser otra Goldfinger. Y eso que llevaba la impronta del compositor John Barry, el hombre que a fin de cuentas definió para quienes habían de venir tras él lo que debía ser un tema Bond, y de la voz se encargaba todo un Tom Jones. Sin embargo algo falla, se echa en falta cierto espíritu de grandilocuencia Bond, sensación que se multiplica si la comparamos con su directa antecesora, ya mencionada antes. De hecho Shirley Bassey, quien inmortalizara el genial tema de Goldfinger, había grabado ya un tema para el film, "Mr. Kiss Kiss Bang Bang", pero los productores finalmente optaron por fijar la tradición de que el tema de la película llevara el título de la misma. Podéis comparar las dos versiones en youtube, y creo que estaréis conmigo en que Shirley habría sido de nuevo la opción perfecta.

Algo parecido ocurrió con la dirección de la película. Aunque se le ofreció repetir a Guy Hamilton, que había dirigido la inmortal Goldfinger, éste declinó la oferta, por lo que los productores de la saga se digieron a Terence Young, el director de los dos primeros films. De hecho Operación Trueno había estado destinada a ser el primer título de la saga, y Young ya había expresado interés en adaptar esa historia, pero disputas legales entre Ian Fleming y unos guionistas que habían trabajado con él en el guión a finales de los 50 aconsejaron dejarla en barbecho hasta que se aclarara todo el asunto. Cuando por fin se llegó a un acuerdo extrajudicial, Operación Trueno pasó a ser el cuarto título de la saga.

El problema con Operación Trueno, en mi opinión, es que la trama principal no resulta tan atractiva como en anteriores ocasiones, además que el metraje se alarga rebasando las dos horas sin que la historia dé realmente tanto de sí, y teniendo en cuenta que muchas de las típicas escenas de acción que uno podría esperar de una peli de James Bond pasan a ser escenas submarinas que recuerdan a un documental de Jacques Cousteau, y casi se espera escuchar la apacible voz del inmortal Rafael Taibo narrando las imágenes de fondo, pues bueno, no son secuencias que me fascinen especialmente. También es cierto que la cinta tuvo la difícil tarea de seguir a Goldfinger, y las comparaciones surgen inevitablemente. Por ejemplo, con su villano.

En Operación Trueno tenemos de nuevo a la gente de SPECTRA con sus fechorías. En este caso roban dos bombas atómicas de la OTAN que pasan a esconder en una base submarina, y realizan un chantaje al orbe occidental: o les dan un porrón de dinero en diamantes, o harán volar una gran ciudad de Gran Bretaña o Estados Unidos por los aires. El número 2 de la organización criminal, Emilio Largo, será el maluto al que Bond deberá enfrentarse esta vez. Largo es interpretado por el italiano Adolfo Celi, buen actor sin duda y tipo no falto de carisma, pero ciertamente no es un Goldfinger o el Robert Shaw de Desde Rusia con amor.

Entre lo mejor del film, para los que consideren como yo que Sean Connery ha sido el mejor Bond posible, pues simplemente el poder disfrutar de su presencia una vez más. También algunas secuencias más inspiradas, casi todas ellas teniendo lugar en tierra firme, salvo la de la cama de masajes eléctrica. ¿Qué hace Bond pidiendo ayuda como una niña? Realista probablemente, pero queda poco heroico, vamos. Además de que técnicamente hoy en día se le saltan las costuras por todas partes. También a destacar la chica Bond de Operación Trueno, la francesa Claudine Anger, una de las chicas Bond más despampanantes de su época. No tiene el carisma de Pussy Galore, pero al menos ayuda a hacer más llevadero el film.

Sin duda Operación Trueno tiene sus defensores, y de hecho en su día superó en recaudación a todos los films anteriores, pero en mi opinión es el menos interesante de los que protagonizó Connery, dejando aparte Nunca digas nunca jamás, el remake de los 80 y que merece tratamiento aparte. Pero eso será en otra ocasión. Próxima parada: Sólo se vive dos veces.

2 comentarios:

Alí Reyes dijo...

El tema de una película es una variable importante. Pero ¿Tanto así?

Felix , a secas. dijo...

Me parece excelente, aunque puede que Goldfinger me parezca superior.