lunes, 24 de agosto de 2015

Venganza (2008)

El otro día vi una imitación de Seth McFarlane en el programa de Jimmy Fallon, metiéndose en la piel de un Liam Neeson vendedor de televisión por cable. Eso me recordó que a lo mejor valdría la pena acercarse a la saga de Taken (titulada por aquí como Venganza), cosa que hasta hoy había tenido poco interés en hacer la verdad, pero tras enterarme de que Luc Besson andaba metido en el asunto (como guionista y productor) me he decidido a verla, y creo que ha valido la pena. 

 
Venganza trata justo de eso, de la venganza y/o rescate por parte de Bryan Mills, un ex-agente de la CIA que se las sabe todas, y quien tras haberse retirado vive por y para su hija, que vive con su madre, la ex-mujer de Mills, y su padrastro, un millonetis de esos que te hace quedar mal en el cumple de tu hija regalándole un caballo, mientras que a ti con tu pensión de ex-agente sólo te ha llegado para un karaoke. En fin, el caso es que Kim, la hija en cuestión, se quiere ir a París con una amiga, pero como es menor necesita el permiso del duro Mills para salir del país. El padre, claro está, no ve claro eso de que su pequeña se vaya solo a Europa, y bueno por un momento diríase que la hija quiere ir a Afganistán o algún sitio así, pero claro como agente secreto el hombre sabe que el peligro acecha en cada esquina. El buen hombre accede a regañadientes, y la hija y su amiga se van a París, donde a las primeras de cambio son secuestradas por una mafia que se dedica a la trata de blancas. Mills sabe que tiene el tiempo contado para encontrarla antes de que acabe perdida en las extensas redes de prostitución que se extienden por todo el Viejo Continente.

No sé si fue por ser una producción francesa o porque algo no le acababa de convencer, pero Liam Neeson parece que estaba convencido de que Taken iba a ser un film de saldo de esos que se estrenarían directamente en DVD, pero aceptó encantado participar en el proyecto sólo para poder pegar unos cuantos tiros y tener que entrenarse y demás. Obviamente los papeles de action hero no le habían lloviado, imagino que nadie se imaginaba a Oskar Schindler pegando tiros por ahí. Pero Taken cambió todo eso, y ahora Neeson se mueve como pez en el agua en el género. No sé si temerá encasillarse, pero seguro que la paga es buena. Y bien que me alegro; tras ver a tanto pipiolo sin carisma metido a duro de pelar, es un placer ver a un veterano como él aportando su gran carisma al mundo de los tiroteos y las explosiones.

Y aunque tiroteos hay unos cuantos, explosiones pocas. Quizás en Hollywood Mills habría volado medio París para encontrar a su hija, pero aquí como mucho vuela unos bidones en una obra y, eso sí, se lleva por delante a unos cuantos albano-kosovares. Y en un momento determinado incluso las autoridades tratan de atraparle, un pequeño toque de realismo (pequeño claro, que es una película al fin y al cabo) antes de que Mills siga a lo suyo. 

También he de reprochar algún que otro detalle. Veamos, durante el arranque del film nos venden que Mills es todo un profesional, un tipo frío y concienzudo, como en la ya icónica conversación telefónica que tiene con el secuestrador, que aquí podríamos resumir con un "no sabes en qué lío te has metido, secuestrador". Y cuando llega al aeropuerto de París y localiza al captador de chicas de la organización, ¿qué hace Mills? ¡Ponerse a darle de ostias e interrogarle! ¡En la parada de taxis! Vale, alguno dirá que con lo que le está pasando a su hija el hombre está que trina, y todos somos humanos, pero entonces la construcción inicial del personaje nos desorienta un poco con ese exabrupto. Pero en fin, es un detalle que no arruina el conjunto ni mucho menos, aunque a mí me ha chocado un tanto. De todas formas más tarde lo arreglan con la secuencia de la cena con su viejo colega de la Inteligencia francesa. Ese otro exabrupto no lo esperaba, ves.

Bien, Venganza ofrece buena acción, entretenimiento, un guión sin chorradas que va al grano, y unos sorpresivos 93 minutos que son de agradecer. Imaginaos esta película con media hora más, con esta manía que hay ahora por los minutajes largos; en algún momento el film habría decaído, es difícil mantener el pulso durante tanto tiempo. 

Venganza, un buen film, sin más, y tampoco hace falta más en realidad. Da lo que promete, y eso ya es. Que hoy en día hay superproducciones de acción que no llegan ni a eso. No sé si con las secuelas ocurrirá lo mismo, o si acabarán secuestrando a su cuñado o algo así, ya lo iré averiguando. Pero ésta la recomiendo, sobretodo para fans de Liam Neeson, como es mi caso.