jueves, 15 de enero de 2015

El mundo según Barney (2010)

El peor enemigo de Barney Panofsky es él mismo. Algo habitual entre el común de los mortales. Productor de poca monta, Barney es alguien cercano al desastre: bebedor empedernido, falto de modales, impenitente egoísta, y curiosamente seductor. Cuando un ex-policía publica un libro sobre Barney, relatando su agitada vida matrimonial, sus chanchullos, y lo que es peor, la extraña muerte de su mejor amigo, en la que, a falta de pruebas, todas las sospechas apuntaron a Panofsky como principal sospechoso, un Barney sesentón y paradójicamente olvidadizo nos ofrece su versión de los hechos a través de flashbacks tratando quizá de dar con el momento en que la jodió. Tal vez el problema sea que la jodió demasiadas veces.

El mundo según Barney, adaptación de una novela de Mordecai Richler, es una más que eficiente película que nos acerca a la fragilidad de nuestras emociones y decisiones, y a esa onerosa cadena perpetua en que pueden traducirse las oportunidades desperdiciadas. Como muchos otros, Barney se conforma con el reflejo del espejo, temeroso de tener que aceptarse a sí mismo. Por ello muchas veces la culpa será de los demás. Y, con todo, en el irreflexivo acto de apostar al rojo para que luego salga negro llevará el miserable (en sus varias acepciones) Barney su penitencia.

El mundo según Barney destaca por su trama personal que en apariencia parece haber sido bañada con tintes autobiográficos; cine a la vieja usanza, ofreciendo una buena historia, estupendas interpretaciones y una correcta dirección, aunque en algún momento el film quizás peque de algún exceso de metraje. Por supuesto la película es una oportunidad para que el gran Paul Giamatti se explaye a gusto, en un papel que parece hecho a medida, y con el que tan pronto puede provocarnos rechazo que hacernos sentir cierta conmiseración. A su excelente labor hay que añadir la de un estupendo reparto, en el que destacan Rosamund Pike, Minnie Driver o un Dustin Hoffman al que uno agradece ver en un papel con algo que decir y ofrecer más allá de la levedad palomitera.

Seguramente El mundo según Barney no fue el mejor film del año 2010, pero ofrece una buena historia con buenos actores y ayuda a reconciliarse un poco con el cine norteamericano que llega a estos lares. Y además sale Giamatti haciendo de las suyas, y eso de por sí ya es bueno. Como el poder elegir sabores de yogurlado.

2 comentarios:

León dijo...

En España se estrenó en 2011 y no fue lo mejor del año, pero en mi lista de las diez mejores del año, si que figuraba. Un ejemplo de como deberían ser las comedias dramáticas, y una lección de interpretación a cargo de Giamatti.
Desde luego que merece un reivindicación.

Jim Garry dijo...

A mi me gustó mucho esta peli. Tal vez es porque Giamatti es uno de mis actores favoritos de los últimos tiempos. En cualquier caso estoy contigo en que es una trama personal y las interpretaciones son muy buenas. De esas que tengo pendiente revisar.

Sex, love and rock´n soul