viernes, 21 de febrero de 2014

Los veranos de David Letterman

Allá por los 90, cuando David Letterman dominaba la parrilla de los shows nocturnos, en una época en que todo parecía posible en su programa, Dave aprovechaba los veranos para realizar una escapada al mundo exterior y ponerse a trabajar durante unas horas en un McDonalds o un Taco Bell, o por ejemplo montarse en su descapotable y recorrer Los Ángeles con el coche reconvertido en un auténtico "tacomobile". Eran cámaras ocultas al estilo Letterman. Aquí van algunos ejemplos (y si tenéis conectados los subtítulos en Youtube creo que no tendréis problemas con el idioma).


Y de regalo, ¡Dave chupando aceite de motor!

lunes, 10 de febrero de 2014

Mean Tweets

No soy espectador habitual de los late shows yanquis, por razones obvias supongo, pero por lo que me llega vía youtube y redes sociales, parece que lo que antes habría sido un estupendo apartado en el programa de David Letterman ahora tiene lugar en el de Jimmy Kimmel. Aunque desde luego dudo que nadie vaya a alcanzar los días de gloria del amigo Dave.

Al parecer una de las últimas sensaciones en el show de Jimmy es esta serie de "mean tweets", es decir, famosos leyendos comentarios ofensivos acerca de su persona escritos en Twitter. A ver cuánto tardan en copiarlo aquí. Bueno igual ya no lo hacen porque creo que ya casi no quedan "late shows". Y juraría que tampoco hemos perdido mucho.

viernes, 7 de febrero de 2014

The People vs George Lucas

¿Es George Lucas un villano? ¿Alguien que tortura deliberadamente a sus fans? ¿Hasta qué punto puede un artista o cineasta alterar su propio trabajo? ¿Es coherente que Lucas se opusiera en su día a las cintas coloreadas de Ted Turner y ahora no haga más que alterar sus propias películas? ¿Se deben esos a cambios a criterios artísticos o económicos? ¿Somos los detractores de esas alteraciones y de la nueva saga unos viejunos que han olvidado pensar cómo un niño? ¿O somos los únicos con memoria suficiente para saber, en términos orwellianos, lo de la guerra contra Eurasia? 

The People vs George Lucas es un entretenidísimo documental que analiza todas estas cuestiones, y nos permite solazarnos, por ejemplo, con los sentimientos encontrados de los viejos fans que acudieron a ver entre lágrimas La amenaza fantasma. Muy recomendable para cualquiera interesado en la mítica saga galáctica.

jueves, 6 de febrero de 2014

Duane Eddy - The Guitar Man en directo

Se nota que la banda de acompañamiento está recultada ad hoc, pero aun así, no deben haber muchas actuaciones con esta calidad por ahí del bueno de Duane.

martes, 4 de febrero de 2014

Think fast! y otras escenas improvisadas

Todos sabemos que el mundo del cine está lleno de improvisaciones que en muchos casos han dudado lugar a frases legendarias o momentos míticos que ayudaron a mejorar un film. Pero normalmente son los actores quienes, en común acuerdo o no con el director, se encargan de llevar a cabo el trabajo. También cabe recordar que muchas improvisaciones son fruto de ensayos previos. Pero todavía me sigue pareciendo chocante que fuera un extra (al parecer algo cargadito) quien decidiera tener su momento de gloria lanzándole una lata a John Malkovich en Cómo ser John Malkovich, seguida de esa ya mítica frase: Think fast! El pobre Malkovich afrontó el golpe con profesionalidad, y al director, Spike Jonze, aquelarranque etílico le pareció que ayudaba a recrear el agobio del personaje en el film, con lo que el extra no sólo no fue castigado, sino que Jonze le premió con un aumento de la paga. Como ejemplo absoluto de improvisación, creo que no hay forma mejor de comenzar un artículo sobre improvisaciones cinematográficas que con esta escena.

Las improvisaciones son tan viejas como el cine, o cualquier forma de representación ya que estamos, y por lo tanto ya en el primer film sonoro de la historia, The Jazz Singer, podemos encontrar una de las primeras frases improvisadas, algo normal ya que casi no había guión puesto que el film se había concebido en principio para ser mudo. Así, el “Wait a minute. Wait a minute. You ain't heard nothin' yet” que profiere Al Jolson justo antes de cantar "Tootsie" fue una ocurriencia de último momento del cantante y actor.

A veces una frase improvisada resulta tan afortunada que puede acabar inspirando a otros artistas. Es el caso del "Come out to play" que el actor David Patrick Kelly soltó en una de las escenas más recordadas de The Warriors; al parecer la frase se la gritaba desde la calle un vecino matón que le acosaba de pequeño. La frase era lo bastante bueno como para que el grupo Twisted Sister decidieran titular a uno de sus discos Come out and play.

El caballero oscuro también se benefició de algunos momentos de inspiración de Heath Ledger en su papel de Joker. Quizás el momento más inspirado fue el de la explosión a la salida del hospital, donde Joker simplemente apretaba el botón del control y se iba, pero el actor enriqueció el momento con toda esa serie de gestos extraños que se sacó de la manga. Otro jugueteo del actor tiene lugar cuando el Joker está detenido y aplaude de forma curiosa el ascenso de Jim Gordon al rango de comisario.

Evidentemente un film de la talla de El padrino también tiene sus buenas rondas de improvisación. Quizás la más famosa sea la frase "Deja la pistola, coge los cannoli", cuando en un alarde de lógica interna el actor Richard Castellano (Clemenza) decidió hacer una referencia a los dulces que previamente le había encargado su mujer. Otra improvisación famosa del film fue el gato con el que Vito Corleone (Marlon Brando) juguetea mientras trata sus turbios asuntos. No era la primera vez que se asociaba a un hombre poderoso y amenazante con un gato, pero al parecer Marlon (otros dicen que fue idea del director, Francis Ford Coppola) decidió en el último momento, antes de rodar, que juguetear con un gato daría un aspecto algo mas humano al temible jefe de la mafia, dando pie así a un curioso contraste entre lo que dice y lo que hace.

A veces para obtener unas reacciones naturales más realistas los directores deciden ocultar ciertas cosas a sus actores. Ocurre así por ejemplo en la escena cumbre del "parto" en Alien, el octavo pasajero, donde la rubia Veronica Cartwright no sabía que le iba a caer encima un buen chorro de sangre. En otras ocasiones son los actores los que sorprenden al resto del reparto. Así sucedió en la escena de la cantina de Desmadre a la americana, donde se sabía que el diálogo sería improvisado, pero nadie esperaba que John Belushi se sacara de la manga el truco de la comida proyectada.

Hay ocasiones en que los intérpretes prueban cosas que no están en el guión para sorprender a sus compañeros de reparto, o tratar de sacarles tal o cual reacción. Esto ocurrió en Shark Attack 3: Megalodon, con la ya mítica frase, gracias a youtube, de “What do you say I take you home and eat your pussy?”. No parece que al actor creyera que esa prueba fuera a sobrevivir a la sala de montaje, pero al parecer así fue y así Shark Attack 3 tiene el honor de albergar una de las frases más salidas de madre y over the top que hayan visto las pelis con bicho. 

A veces las líneas de diálogo que no están en el guión resultan tan geniales que cuesta creer que hayan salido de una improvisación y no de la mente pensante del guionista del turno. Por ejemplo, la que quizás sea la frase más famosa de El tercer hombre, una película que tenía detrás nada más y nada menos que a Graham Greene, esa referencia a Suiza y el reloj de cuco, parece que fue improvisada por Orson Welles; la verdad es que con el bueno de Orson todo es posible.  Algo similar sucedió en Blade Runner: en el famoso discurso final del Replicante Rutger Hauer se sacó de la manga la poética puntilla "como lágrimas en la lluvia".

Un ejemplo de improvisación pactada entre director y actor pero ocultada al resto del reparto podría ser ese momento en Robocop en que el villano Clarence Boddicker (Kurtwood Smith) es arrestado y llevado a la comisaría para ser fichado. Ante el sargento, y para sorpresa del resto de actores, Smith escupió una masa sanguinolenta y viscosa sobre los papeles del policía. La reacción de asco y sorpresa de los otros extras es por tanto real. 

Otro caso parecido tiene lugar en Uno de los nuestros, en la secuencia entre Ray Liotta y Joe Pesci en que el primero le espeta aquello de lo gracioso que es ("That’s funny, you’re a funny guy”). El resto de actores y extras no sabían lo que iba a pasar, y Liotta y Pesci se enzarzaron en esa psicóticamente absurda discusión, que al parecer se basa en un encontronazo que Pesci tuvo con un gángster de verdad.
 
La verdad es que no deja de ser curioso cuando un actor decide salirse de la tangente y la sorpresa de sus compañeros queda filmada para siempre. Por ejemplo eso sucedió en Historias de Filadelfia, en la escena en que Cary Grant y James Stewart están hablando y bebiendo champán; Stewart se sacó de la manga un hipo que cogió a Grant totalmente desprevenido, y si os fijáis podréis ver como lucha por no reirse. Otro ejemplo gracioso lo podemos encontrar en La gran evasión, en la secuencia en que los prisioneros americanos deciden celebrar el Cuatro de Julio. Mientras Steve McQueen está repartiendo licor casero, uno de sus compañeros le da de beber y suelta la consigna patriótica "no taxation without representation", una frase que claramente no está en el guión dada la reacción de McQueen, que masculla un what? de forma bastante cómica, mientras la escena continua.

Por supuesto los errores y olvidos también han dado pie a improvisaciones afortunadas que se quedaron en la película. Por ejemplo, en Zoolander, la famosa pregunta why male models? que espeta Ben Stiller a David Duchovny después de la larga disertación de éste se debió simplemente a que Stiller había olvidado su línea de diálogo; pero volver a repetir la pregunta quedaba tan estúpido que estaba muy en la línea del personaje, así que la improvisación se quedó. En Midnight Cowboy un imprevisto dio lugar a otra curiosa improvisación, esta vez a cargo de Dustin Hoffman; un taxi se saltó las señales de prohibido el paso por rodaje, y casi se lleva por delante al actor. Sin salirse de su papel, Dustin recriminó al taxista su fea conducta.

Por darse improvisaciones, incluso se han dado en los rodajes de Stanley Kubrick, un director famoso por controlar hasta el milímetro todo lo que pasa en sus rodajes. Aun así, frases como el Here's Johnny! de Nicholson en El resplandor o la tonadilla de "Singing in the Rain" en La naranja mecánica fueron totalmente improvisadas. A veces incluso llegó a reescribir una escena para encajar una frase que no estaba en el guión, como sucedió con el "Mein führer I can walk" que Peter Sellers improvisó en Teléfono rojo: volamos hacia Moscú. Aunque el récord sin duda lo ostenta R. Lee Ermey con su papel de sargento instructor en La chaqueta metálica; Ermey en principio iba a participar como simple asesor militar (había sido instructor militar), pero cuándo éste le pasó una cinta a Kubrick haciendo gala de sus dotes de sargento, el director no dudó en darle el papel, dándole total libertad para alterar o improvisar sus diálogos. ¡Ciertamente ningún guionista podía competir con las frases lapidarias del duro Ermey!

Otras secuencias en las que a los actores se les dio manga ancha son las de las alocuciones radiofónicas de Good Morning Vietnam. Robin Williams cuando se pone serio y lacrimoso puede llegar a ser indigesto, pero no cabe duda de que es un tipo locuaz. Así que cada vez que le veáis frente al micro en la película tened por segura que se está inventando todo lo que dice. En Reservoir Dogs, en la famosa secuencia de la tortura del policía, Tarantino dio plena libertad a Michael Madsen para que improvisara todo lo que hace y dice a la oreja rebanada. El actor y doblador Frank Welker tuvo sobre sus hombres la responsabilidad de encontrar un lenguaje apropiado para los alienígenas de  Mars Attacks!; creo que no cabe duda de que cumplió con creces su misión. Y si hay un epítome de la improvisación y de la libertad interpretativa, ésa es sin duda la secuencia frente al espejo de Robert De Niro en Taxi Driver; el guión simplemente señalaba que el personaje "le habla al espejo". El resto fue cosa del bueno de Bobby.

Harrison Ford parece un experto en improsivar salidas airosas para escenas que no funcionan. Sucedió en El imperio contraataca, cuando tras muchas tomas de la despedida de Han y Leia, decidió soltar aquel "Lo sé" que en dos palabras encerraba toda la manera de ser del chulesco contrabandista. Una vez más, en En busca del arca perdida, la escena de Indy y el espadachín acabó tal como la conocemos debido al cansancio del actor, quien tras días de duro rodaje no estaba para más luchas.

Y ahora vayamos por un rápido repaso de diálogos improvisados: 

Virgen a los 40: la conversación en el coche sobre cómo saber si eres gay fue totalmente improvisada.

Dos tontos muy tontos: evidentemente alguien como Jim Carrey ha improvisado mucho en sus películas. Aun no sé por qué no le dieron un Oscar por su improvisación del sonido molesto que saca de quicio al grandote de Mike Starr.

Aliens: La frase "Game over, man" no estaba en el guión.

Tiburón: Ya sabéis cuál, aquello de "vamos a necesitar un barco más grande".

Casablanca: Al parecer de las clases de póker que Bogart le daba a Ingrid Bergman salió la improvisada frase de "Here's looking at you, kid".

Annie Hall: ¿El estornudo sobre la cocaína? Improvisado.

El silencio de los corderos: durante los ensayos Anthony Hopkins desarrolló ese pelipúntico "chchchch" que usaba para inquietar a Jodie Foster, y decidió usarlo también en la película.


Resacón en Las Vegas: Zack Galifianakis improvisó todas las tontadas que hace con el bebé.

Y para acabar, una de mis secuencias improvisadas favoritas: la de Marlon Brando y Rod Steiger en La ley del silencio, y ese lastimero "I've could been a contender". Sin palabras.

lunes, 3 de febrero de 2014

Fallece Philip Seymour Hoffman

Cuando nos deja un actor de la talla de Philip Seymour Hoffman no puedo evitar pensar que acabaremos en las garras de los párvulos de Crepúsculo. Terrible pérdida.

domingo, 2 de febrero de 2014

Atrapado en el tiempo (1993)

Hoy es el Día de la Marmota, y una vez más (aunque de forma incidental) he vuelto a ver ese maravilloso clásico que es Atrapado en el tiempo, un film sobre el que siempre he creído que podría ser lo más parecido a lo que habría hecho Frank Capra en la década de los 90. No importa cuántas veces la vea, o si la pillo en la televisión en tal o cual escena; es de esas cintas que me enganchan hasta el final. El eterno retorno de Nietzsche, una marmota, Sonny y Cher, y sobretodo, Phil Connors, ese moderno Sísifo reencarnado en un hombre del tiempo atrapado en un mismo día.

Es curioso como a veces un film tan aparentemente simple como éste, una suerte de (en apariencia) comedia romántica, parece albergar tantas respuestas o preguntas diferentes para quienes la ven. Ciertamente es fácil extraer del film conclusiones filosóficas, religiosas, y de diversa índole, aunque en mi opinión la cinta no es sino un pequeño cuento con su moraleja, una pequeña historia con ese toque de magia que nos hace retrotraernos invariablemente a títulos como ¡Qué bello es vivir!. Aunque en este caso hay también un viaje interior fogueado por lo sobrenatural, el protagonista sin embargo no es la honradez personificada, sino un tipo egoísta y engreído, a quien la vida va a enseñar una lección, lo quiera o no, para hacerle entender que ha de cambiar, como le sucedió al Scrooge de Cuento de Navidad (con la que, como bien sabéis muchos, Bill Murray también está conectado). En efecto, Phil Connor, el presentador del tiempo que acude a Punxsutawney para cubrir el Día de la Marmota, se encontrará reviviendo ese día una y otra vez, con la radio despertándole cada día a las 6 de la mañana a ritmo del "I Got You Baby" de Sonny y Cher, una excelente elección del guionista Danny Rubin. Es curioso, pero por alguna razón la canción encaja como un guante en la historia, como si hubiera sido escrita expresamente para ese propósito, como el "Zaratustra" en 2001. ¿No crééis?

A lo largo del film Phil Connors (grandiosamente interpretado por Murray, quien evidentemente había nacido para meterse en la piel del metereólogo; menos mal que el director, Harold Ramis, decidió que lo de Tom Hanks no era tan buena idea) atraviesa diferentes etapas en su interminable Día de la Marmota. Etapas que son como su particular modelo de Kübler-Ross adaptado al eterno retorno en el tiempo. Primero Connors se enfrenta con incredulidad a su situación, hasta que tras varios días que son el mismo, en un momento desesperado, charlando con unos borrachos, comprende que su particular maldición puede tener sus ventajas. "¿Qué haríais vosotros si estuvierais atrapados en un lugar y cada día fuera el mismo y nada de lo que hicierais importara?". Este resumen de la vida de uno de los borrachos abre otro de los grandes aciertos del film, en el que de una forma bastante realista, diría yo, el ratón que comprende que el gato se ha ido y decide hacer lo que le viene en gana: "Diez, nueve, ocho, coche. Seis, cinco. Monedas". Y es que, sin consecuencias para nuestros actos, ¿cuántos lograríamos resistir la tentación de hacer lo que quisieramos? Cómo por ejemplo usar nuestra maldición para ligarnos a una jugosa milf.

En el apogeo de su día a día como ser aparentemente omnipotente se confiesa a Rita, su bella, sensible e intelectual productora, que representa todo lo opuesto a Phil: bondad, generosidad, etc. En su confesión Phil se autoproclama como un Dios, ya que tras tanto tiempo atrapado en el mismo día sabe todo lo que ocurre a su alrededor. Ya saben, quizás el verdadero Dios no sea omnipotente, quizás simplemente lleve aquí tanto tiempo que lo sabe todo. Pero hasta el mal repetido eternamente tiene su límite, y cuando Phil parece ya haber colmado cualquier fantasía de maldad que pudiera tener, no le queda nada salvo las mismas 24 horas de siempre. Es entonces cuando decide buscar un nuevo reto: Rita. Pero Phil no se ha transformado, y aunque lo aprende todo sobre ella, sus motivos egoístas no rompen el hechizo, ni hacen que Rita esté más cerca de él al final del día. Llega la siguiente fase: depresión. El reportero intenta suicidarse de todas las maneras posibles, sin éxito. Hasta intenta acabar con la marmota Phil, pero ella no es la causa de su encierro. Cuando, hastiado, decide fijarse en un mendigo a quien siempre ignora cuando le pide dinero, acabará de comprender que no es un Dios ni nadie especial, metafóricamente representando en el film por esa excelente escena de la reanimación infructuosa en la noche, y el último suspiro de un hombre por el que nada puede hacer. De ahí Connors sólo puede llegar a la última fase, la aceptación de su destino, y de ahí, a la redención.

Sin duda Phil Connors es uno de los papeles definitivos de Bill Murray, cuyo talento no sólo para la comedia, sino para hacer de sus personajes una dualidad de maldad y humanidad, le hacían el candidato idóneo para el personaje. Sea mejor o peor actor, no creo que haya nadie más que pueda hacer lo que hace él y de forma tan aparentemente natural. A su lado la coprotagonista Andy MacDowell, aún en sus días de gloria, no puede sino quedar relegada a mera comparse de la historia. Por supuesto hay que citar al cameráman de la peli, Chris Elliott, más comedido de lo habitual, aunque resulta difícil no relacionar cada expresión suya con su inmortal personaje de Búscate la vida.

Atrapado en el tiempo es una película mágica, repleta de momentos memorables, desde la pura comicidad como el pesado vendedor de seguros o los antológicos desplantes y acciones descabellados de Connors, hasta reflexiones sobre la vida y el amor, pequeñas cápsulas de sabiduría encerradas en una simple y bella frase. Y entre ambas, un humor negro y ácido que se cuela aquí y allá, y que hacen del film una comedia distinta, alejada de los típicos productos de chico-conoce-chica que Hollywood gusta de producir en serie. Y es que, ya saben, a veces, uno se suicida tantas veces que ya ni siquiera existe.

Atrapado en el tiempo, una película idónea para ser revivida cada cierto tiempo, aunque en la estación invernal parece disfrutarse mejor. Porque antes que los Stark ya lo avisó Phil Connors: "Yo les daré una predicción del invierno: Va a ser duro; va a ser gris; y va a durarles el resto de su vida".