miércoles, 17 de diciembre de 2014

Mi Tintín Dream Team

Al final Tintín volvió al cine y lo hizo en animación y no en acción real, lo cual seguramente fuera un acierto. Aquellas viejas películas que parecían hechas expreso para inesperados tiempos muertos en el colegio o para el bús que te llevaba de excursión escolar dejaban bastante desear. Con todo, ¿cómo habría sido el reparto de una película de Tintín con actores de renombre? Bueno, ahí va mi pequeño juego mental, aunque, lo reconozco, he hecho algo de trampas con mi fiel máquina del tiempo. Lean si quieren y, si se sienten juguetones, propongan su propio reparto.

Tintín: Sin duda el más difícil. ¿Se habría prestado el hermano de Hergé a meterse en el papel? En fin, quizás el Peter O'Toole de Lawrence de Arabia a lo mejor habría servido. No tiene un toque muy adolescente que digamos, pero bueno, ¡mejor que el polainas de Las naranjas azules seguro que es!
Capitán Haddock: Este lo tenía bastante claro. Tanto por personalidad, talento, carisma, y aficiones en el tiempo libre, mi candidato ideal para interpretar a Haddock sería el gran Oliver Reed, con su barba, sus arranques temperamentales y su whiskey.
Tornasol: Puf, este ha sido todo un quebradero de cabeza. ¿Qué actor podría encajar en el papel del despistado y teniente Tornasol, y que tuviera bastante vis cómica para proporcionar esos momentos de disensión que da el amigo Mariposa en los cómics? Por ejemplo Peter Sellers sería un perfecto ausente y despistado, pero cierto es que también he pensado que Sellers podría en realidad encarnar a él sólo a todos los personajes que aparecen por aquí, así que en cierto modo Sellers está propuesto en todas y cada una de las categorías. Finalmente he decidido tirar por otro camino y pensar en actores que hayan hecho de Trotsky, por eso del parecido entre el científico duro de oído y el temible comunista, y bueno, ya para cerrar el círculo Sellers, ¿por qué no elegir a Geoffrey Rush? ¡Sería curioso verle haciendo de Tornasol!

Hernández y Fernández: ¿Qué tal Sacha Baron Cohen y aquel gendarme de Allo Allo?



Néstor: Éste personaje ha sido un verdadero quebradero de cabeza. He intentado recorrer mentalmente mayordomos famosos en el cine o la televisión pero ninguno me acababa de encajar. Luego quise decidirme por aquel actor español que solía hacer de mayordomo pero no recordaba su nombre. Así que como al fin y éste sería un reparto imposible en el espacio-tiempo al final he recurrido al Charles Laughton de Nobleza obliga. Creo que encaja bastante bien con el tipo de Néstor.
Bianca Castafiore: Con su eterno aire de despiste, glamour y porte aristocrático, Margaret Dumont, la actriz fetiche de las películas de los hermanos Marx, sería una estupenda Castafiore, la cantante de ópera que Haddock no puede soportar, aunque sería más cercana a la cantante de los primeros álbumes que a la insoportable y tiránica diva de Las joyas de la Castafiore.

Rastapopoulos: En un principio me había venido a la cabeza Mariano Peña, no sé muy bien por qué, pero bueno, por aquello de mantener el tono hollywoodiense, ¿quién mejor que Sydney Greenstreet, el villano de El halcón maltés, para meterse en la piel del malvado potentado griego?



Capitán Allan: Para dar vida al gran enemigo de Haddock y mano derecha de Rastapopoulos, el capitán Allan, siempre pienso en Robert Mitchum, al que el malvado Allan me recuerda bastante. Por otro lado también creo que Michael Madsen también podría encajar muy bien en el papel, así que como no acabo de decidirme propongo a los dos, y el que menos caché pida, ¡pues a ése se lo doy!

Profesor Ciclón: La verdad es que si me imagino a Mariano Rajoy con chistera siempre creo ver al profesor Ciclón, el excéntrico y locuelo arqueólogo de Los cigarros del faraón. Aunque como no sé si el político estaría por la labor de hacer payasadas y posar en gayumbos, creo que sería mejor decantarme por John Cleese, quien a parte de llevar ligueros de hombre con mucha dignidad, su vis cómica le iría muy bien al personaje.
Tchang: para interpretar al joven amigo de Tintín en El loto azul y Tintín en el Tíbet, y como no soy muy ducho en actores juveniles asiáticos, sólo me viene a la cabeza Ke Huy Quan, al que todos recordamos por El templo maldito y Los Goonies.
J.W. Dawson: Para interpretar a el corrupto jefe de la policía de la Concesión Internacional en El Loto azul, que luego reaparecería en Stock de Coque, he imaginado que le iría bien un británico elegante que no haya tenido problemas en meterse en el papel del villano de la historia. Así que he pensado que Alan Rickman podría ser un buen candidato para el puesto.
Mitsuhirato: para el gran villano japonés de El loto azul, que en manos de Hergé se convirtió en el arquetipo del nipón malvado y cruel, había pensado que el mejor actor para el papel sería cualquiera de aquellos actores asiáticos (o mejor aún, occidentales maquilaldos) que poblaron las películas patrióticas de Hollywood durante la Segunda Guerra Mundial. Pero como por desgracia no estoy muy versado en villanos estrambóticos de la época, recurro al joven Ryuichi Sakamoto de El último emperador para dar vida al agente secreto de Japón en la convulsa china de El loto azul.

Alonso y Ramón: Como Ramón, el alto de la pareja de villanos de La oreja rota, siempre me recuerda al cómico italiano Ciccio Ingrassia, pues se me antoja que el duo cómico italiano formado por él y Franco Franchi podrían ser unos Alonso y Ramón interesantes.

General Alcázar: Quizás Danny Trejo sería un buen duro general Alcázar, pero cuando pienso en el divertido general calzonazos de Tintín y los pícaros sólo me viene a la cabeza el nombre de Dan Hedaya.


General Tapioca: Apenas terciario en La oreja rota, el gran rival del general Alcázar cobraba más protagonismo en Los pícaros. Y observándole atentamente, no sé, creo que añadiéndole un buen bigote el mítico Telly Savalas podría haber sido un buen General Tapioca.
Ridgewell: Para el papel del explorador inglés perdido que vive entre los Arumbayas en La oreja rota, nadie mejor que un Sean Connery mayor con barba y melenita, al estilo de Medicine Man.
Doctor Müller: Este barbudo enemigo de Tintín se le enfrentaba en La isla negra y En el país del oro negro, y necesita por ejemplo de un secundario carismático y de corte duro, como por ejemplo el pétreo Michael Ironside, quien se ha fraguado en mil pelis y series.

Coronel Boris/Jorgen: Esta especie de filonazi que participó en el intento de golpe de estado en El cetro de Ottokar y que regresó en Aterrizaje en la Luna es el típico villano germánico de fino bigotito y poca conciencia. Ya que parece que le encanta hacer de villano en cualquier cosa que no tenga que ver con elfos, he pensado en Hugo Weaving. Quizás le falte ese toque de Clint Eastwood filonazi que se gasta el amigo Jorgen, pero creo que podría servir. Pero vaya, quizás habría necesitado al tipo actor encasillado de malvado nazi de los años 40...


Coronel Sponsz: Con Sponsz, el villano de El asunto Tornasol, lo tenía bastante claro, el temible Erich Von Stroheim habría sido el candidato ideal para darle vida, hasta parece que Hergé se hubiera basado en la fisonomía del famoso actor y director para dar rostro al jefe de la policía secreta de Borduria. Vamos, que lo tenía en bandeja.
Profesor Calys: ¿Un profesor de pelo blanco algo locuelo y despistadillo? Sí, seguro que esa escena nos puede resultar familiar a muchos... Evidentemente hablo de Doc Brown, el inventor del DeLorean del tiempo, a quien dio vida Christopher Lloyd, y lo hizo tan bien que seguro que también sería un magnífico Calys, descubridor del calysteno y amante de los caramelos blandos.

Philippulus: ¿Quién podría interpretar al chiflado visionario de La estrella misteriosa? Calvo, larga barba blanca, una toga... Bien, me dije que si le quitamos el pelo a Saruman la cosa podría funcionar; además el contrapunto cómico al oscuro carisma de Christopher Lee podría ser interesante. Así que este papel iría para él.
Oliveira de Figueira: Si reducimos la talla del señor Oliviera, ese comerciante capaz de venderte una estufa en el desierto, ¿a quién tenemos? Claro que sí, a Danny de Vito, un actor a quien se le da muy bien interpretar a tipos con labia que te convencerían de lo útiles que son unos esquíes en la cubierta de un barco.
Hnos. Pájaro: La verdad es que uno de los villanos de El secreto del Unicornio me recuerda muy levemente a un Roman Polanski entrado en carnes, y puesto que los Pájaro son hermanos, mejor es buscar a otro que se le de aires al director polaco, como por ejemplo, Dustin Hoffman. Y voilá, ya tenemos a los hermanos Pájaro.
Rackham el Rojo: El temido pirata al que se enfrentaba el caballero de Hadoque en El secreto del unicornio y cuyo tesoro luego buscarían Tintín y Haddock podría ser interpretado por Gary Oldman, actor camaleónico que ya ha demostrado en el pasado que los villanos no se le dan nada mal.


Chiquito
: Ayudante del destronado general Alcázar en Las siete bolas de cristal, e importante miembro de la corte perdida de los incas en El templo del sol, Chiquito ciertamente habría de ser un actor peruano o ecuatoriano con mucha sangre india en sus venas. Pero como no conozco a ninguno, y total en Hollywood esto de las nacionalidades y las etnias nunca ha importado demasiado, pues yo le daría el papel al Edward James Olmos de la época de American Me, que es latino y puede ser lo bastante malote como para recrear el frío aire siniestro del Chiquito de los cómics.

Emir Ben Kalish Ezab: Buf, éste ha sido difícil. Al final he optado por Jon Lovitz, pero no sé, tengo la sensación de que seguro hay alguien mejor para el puesto...

Abdallah: éste era complicado tambiénl, pero, ¿qué tal estaría el chaval de Slumdog Millionarie en ese papel?
Bab-El-Ehr: El poderoso sheik golpista de Tintín en el oro negro, aunque no tiene la prestancia del príncipe Feisal de Lawrence de Arabia, podría ser una buena oportunidad para que Alec Guinness hubiera retomado su faceta más oriental.
Frank Wolff: Éste ha sido una locura. Al final producto de la desesperación opto por Peter Sellers en Teléfono rojo.

Baxter: El director del centro de investigaciones atómicas de Sbrodj en el periplo lunar de Tintín era Baxter, un tipo elegante de mandíbula cuadrada, serio y formal, un contrapunto a la figura de científico de despistado. ¿Qué tal si cogemos a Jon Hamm, protagonista de Mad Men, le ponemos bigote y unas gafas? Creo que el resultado podría ser un Baxter bastante decente.

Serafín Latón: ¿Un tipo desagradable vendemotos que no para callado ni debajo del agua? Vaya, ése podría ser el Joe Pesci de la saga de Arma letal.



Pst: También conocido como Szut, el piloto eslavo de Stock de coque y Vuelo 714 para Sidney me recuerda a un jovencito Richard Widmark, así que yo creo que añadiéndole un parche estaría perfecto en el papel de piloto a sueldo.

Laszlo Carreidas: Creo que para hacer del excéntrico y susceptible millonario de Vuelo 714 para Sidney nadie mejor que el bueno de Melvyn Douglas, quien en el otoño de su carrera se especializó en papeles de millonario enfurruñado.

Y esto ha sido todo. Había muchos otros personajes pero creo que aquí están casi todos los básicos de los varios números que nos dejó Hergé. Y vaya, sí, ¡sería realmente complicado reunir a un elenco así! De modo que será mejor que Tintín permanezca en las hojas de los cómics, que es donde mejor está. Y si a alguien le ha faltado algún personaje, pues ése podría ser interpretado por, no sé... por Moe, por ejemplo.

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