lunes, 11 de agosto de 2014

Fargo (TV)

Todo indicaba que True Detective estaba destinada a ser la nueva sensación de la parrilla televisiva primaveral, pero a la HBO le ha salido una competidora en el canal FX: Fargo. Con la de remakes y continuaciones absurdas que nos ha regalado Hollywood a lo largo de los años, una serie ubicada en el mundo del mítico film de los hermanos Coen auguraba a otro desastre que mancillaba aquello que no debía ser tocado. El hecho de que los propios hermanos participaran en el proyecto como productores ejecutivos tampoco es que fuera una garantía, dado que últimamente no parecen estar demasiado creativos. Pero lo cierto es que Fargo, la serie, ha resultado ser tremenda.

No era la primera vez que se intentaba llevar el universo nevado del film a la pequeña pantalla, pero en aquella ocasión (allá por el 2003) el proyecto no pasó del episodio piloto. En este nuevo intento por suerte todo salió a pedir de Milhouse, y la responsabilidad del proyecto recayó en Noah Hawley, un novelista cuyo trabajo más conocido en la televisión hasta el momento había sido en la serie Bones. Hawley ha logrado lo más difícil: componer una trama que no deja de recordar a la película pero al mismo dotarla con personajes "coenianos" creíbles, y lo más increíble, poder ofrecernos esos pequeños diálogos y momentos típicos de los Coen que no tienen que ver con el relato principal, pero que enriquecen enormemente toda la historia, algo por lo que los hermanos siempre destacaron. No sé qué punto de implicación habrán tenido los hermanos, si además de productores han ejercido de consultores (que obviamente imagino que así habrá sido), pero el mérito de Hawley es tremendo. Lo que confirma una vez más que el hecho de que las series estén atravesando un momento tan celestial es porque los buenos escritores han repoblado los estudios de televisión.

No creo que se le pueda poner muchos "peros" a Fargo, pero en mi opinión muy personal sigue sin gustarme del todo el que el arranque de la serie presente unas premisas tan parecidas a la trama del film original. Que nadie se asuste porque tanto la historia como los personajes pronto vuelan por libre hasta cotas de interés insospechadas, pero creo que no era necesario arrancar siguiendo tan de cerca las huellas de Jerry Lundegaard o Marge Gunderson; con los guiños que se suceden aquí y allá apuntando a la película de los Coen habría bastado. Con todo, no deja de ser un detalle menor que a mucha gente no le ha inquietado lo más mínimo. Repito, la serie es excelente, y ese punto de partida tan familiar, imagino, no deja de ser un seguro de vida para interesar a los viejos fans del film. Por lo demás, precisamente un aliciente para revisitar esta primera temporada de Fargo es jugar a descubrir esos guiños a la cinta de los Coen. Algunos son muy obvios, pero estoy seguro que muchos otros se nos habrán pasado.

Por supuesto, un gran guión con estupendos diálogos es la premisa para cualquier buena serie, pero hacen falta grandes intérpretes para que todo se convierta algo superduble. Fargo, la serie, está tan bien dotada en ese sentido como muchas otras que tengáis en mente. Y de hecho en esta ocasión creo que Fargo gana a su gran rival detectivesca de la HBO de forma holgada. Simplemente, Martin Freeman juega en una división en la que no están los protagonistas de True Detective. Allison Tolman ha resultado toda una revelación, incluso con la sombra de la enorme Frances McDormand planeando sobre su personaje, y si tuviera que buscarme una esposa en el Medio Oeste elegiría a alguien como ella sin dudarlo. De Bob Odenkirk poco hay que decir, otro tipo enorme al que todos los fans de Breaking Bad adoramos. Tampoco hay mucho que añadir sobre Keith Carradine, un tipo que mejora con los años. Y a Colin Hanks le he visto mucho mejor que en Dexter. El nuevo dúo de matones referencial al film original formado por Russell Harvard y Adam Goldberg, sin llegar al nivel de sus predecesores, nos ha proporcionado alguno de los momentos álgidos en cuento a comedia "coen" se refiere. Pero sí, me estoy dejando al mejor para el final: un ciclópeo Billy Bob Thornton ejerciendo de villano con peinado curioso como aquel Bardem en No es país para viejos, pero superior en todos los aspectos. Resulta díficil mensurar un papel así; tan sólo afirmar que es uno de los mejores villanos que se haya podido ver en la pequeña pantalla y que sin duda merecería un spin-off. Dudo que quien haya visto la serie haya quedado saciado de más aventuras del singular Lorne Malvo.

En resumen, los fans reticentes de los Coen no tengáis miedo y acercáos a esta serie porque no os decepcionará, y quienes no supieráis de la existencia del film o no lo hayáis visto, amén de recomendaros que remediéis eso, simplemente aquí tenéis otra estupenda serie (y van...) a la que engancharse. Habrá  nueva temporada, habrá pueblos pequeños del Medio Oeste, pero la historia será otra y tendrá lugar en otra parte. Aunque todo apunta a que nos resultará familiar, eh, Lou Solverson.

3 comentarios:

Vicent dijo...

Leí tu artículo sobre Fargo y decidí dar una oportunidad a esta película. No sé qué le encuentran, la verdad. La trama es del tipo "Antes de que el Diablo sepa que has muerto", pero ésta me gustó muchísimo más. En cualquier caso, la serie TV "Fargo sí que és tremenda. La comicidad de los personajes no entorpece el dramatismo. Estan todos los ingredientes que encontramos en la película, pero sin que ninguno de ellos haga sombra a los demás. Enhorabuena por mantener tu blog, Crononauta.

KARLAM dijo...

Me la recomendaron el otro dia y ahora tu. La pongo a continuación en mi lista de pendientes para cuando termine The Wire.

Saludos!

Möbius el Crononauta dijo...

Vicent: A mi me pasó al contrario, el film de Lumet no me dijo demasiado, mientras que "Fargo" me parece magistral. Me resulta curioso que te guste la serie y no la peli original. Con todo, disfrutemos de Lorne Malvo.

Karlam: The Wire, ¡enorme serie!