domingo, 15 de junio de 2014

Mean Machine: Jugar duro (2001)

Bueno, ahora que hay fútbol por todas partes, los cinéfilos podemos unirnos a la comunión general viendo alguna cinta con el deporte rey como protagonista. Como ya hablé de una de las elecciones obvias, Evasión o victoria, y quizás una historia de huerfanitos como Once más uno resulte algo empalagosa para el verano, aunque salgan Pelé y John Huston, vamos con Mean Machine, un film sin pretensiones (no esperéis una dirección selecta o algún mensaje metacinematográfico o referencias a la obra de Truffaut, vamos) y en realidad bastante ramplón, pero con algún detalle aquí y allá que me tocó la fibra. La fibra más cafre y cervecera, por supuesto.


Mean Machine no es más que otra revisión de The Longest Yard (aquí titulada Rompehuesos), el clásico 70s que protagonizó Burt Reynolds, y que en el 2005 resucitó con Adam Sandler de por medio, con bastante poca fortuna. La cinta de Reynolds tiene esa pátina de cine de patillas gruesas de los 70 que difícilmente puede ser igualada (¿cómo superar un arranque a ritmo de Lynyrd Skynyrd?). Mean Machine tampoco iguala a la original, pero al menos conserva algo de ese espíritu irreverente del que hacía gala el pequeño clásico setentero.

En Mean Machine pasamos del fútbol americano al fútbol europeo, ya que la película no deja de ser un vehículo para el lucimiento del ex-futbolista marrullero Vinnie Jones, quien hacía pocos años había debutado en la pantalla grande de la mano de Guy Ritchie. El bueno de Vinnie no necesitaba mucho para parecer igual de duro que en el área, así si a eso le sumamos su pasado como jugador de fútbol, pues sí, era el tipo ideal para llevar la historia de Rompehuesos al clima europeo. La trama es la misma: una estrella del fútbol caída en desgracia tras aceptar un soborno para dejarse ganar acaba en la cárcel, donde se verá obligado a formar un equipo para competir contra los guardias de la prisión. Por supuesto su alienación será de lo más variopinta, y como reza el inestimable subtítulo español, sí, el partido en cuestión será duro, pero ello no es óbice para el humor se deje ver aquí y allá.

Evidentemente Mean Machine es un título ideal para los fans del Vinnie Jones actor, porque ciertamente esto no es una cinta de Guy Ritchie. Pero personalmente si por algo recomiendo esta peli es por Jason Statham, a quien dejan volar libre en un papel de recluso sicótico al que conocen como "Monje". Desde luego es uno de sus mejores papeles de lejos; al no tener que poner cara de duro todo el tiempo, Statham nos muestra su vis cómica cuando en unas escenas delirantes al "Monje" le da por dar rienda suelta a la imaginación visualizando cómo rompe huesos y chafa cráneos por doquier. Statham no sale demasiado, pero cuando aparece en pantalla la película desde luego gana enteros. Su colección de caretos sicópatas durante el partido no tiene precio. Estoy seguro que los fans de Jason sabrán apreciar su actuación en este film.

Y eso es todo. Mean Machine, un film ligero e intrascendente para días ligeros e intrascendentes. Lástima que a Statham no le dieran un Oscar, pero ya se sabe que ahí todo es política. En fin, no me resisto a acabar esta reseña sin poner una foto de Vinnie en sus días de gloria, "marcando" a Paul Gascoigne. ¡Ah, me parece que él era el auténtico "Monje"!

1 comentario:

KARLAM dijo...

Me recomendaron esta peli hace años y que todavía no la vi...
Gracias a tu reseña voy a buscarla, para sustituir uno de estos encuentros chuscos de la fase previa que aburren a las piedras. Como por ejemplo, no sé, Honduras Vs. Ecuador, o Japón Vs. Grecia.

Saludos