miércoles, 11 de junio de 2014

La niebla (2007)

Supongo que no hay nada peor para un artista que el hecho de que el público espere un mismo tipo de obra una y otra vez, como aquel libro, disco o película que tanto le fascinó en un principio. Realmente para el autor una presión así no es algo justo. Pero la verdad es que respecto a Frank Darabont, participaría con gusto en una petición de change.or o en un referéndum popular para obligarle a pasar el resto de sus días adaptando obras de Stephen King. No creo que se pueda poner pega alguna a su particular trilogía de adaptaciones del maestro del terror: Cadena perpetua, La milla verde, y La niebla. El propio King ha alabado todas y cada una de ellas. Por el momento Darabont ha centrado sus esfuerzos como director y productor en la televisión, pero, maldita sea, ojalá volviera a epatarnos con otra historieta de King.

La niebla ha sido la adaptación más preciada de Darabont, la cual ha cultivado como una perla durante 20 años, con un final ideado por el propio Darabont que iba más allá del final original del relato de King, y que éste aprobó inmediatamente. Por ello el director y guionista se aseguró antes de rodar de que la productora, Dimension Films, se aviniera a respetar su guión de cabo a rabo. Y el rabo en cuestión (vaya) podía ser polémico, pero Dimension aceptó, por suerte.

La niebla es una de las típicas tramas de King donde un hecho sobrenatural o estremecedor se cuela en un entorno de lo más cotidiano. En esta ocasión el elemento terrorífico es una extraña niebla que se cierne sobre un pequeño pueblo de Maine. Algunos de sus habitantes, que se hallan de compras en el supermercado local, se ven rodeados por ese extraño y, al parecer, peligroso fenómeno. Los clientes se verán obligados a quedarse encerrados en el supermercado, o tratar de adentrarse en la niebla y tratar de hallar una vía de escape. 

La trama del film se centra en aquellos que deciden quedarse, y en cómo todo lo que va sucediendo fuera afecta a las relaciones entre ellos, y como cada uno trata de lidiar con sus miedos y los peligros que acechan. Nada puede llevar al extremismo más rápido que el pánico y el miedo a lo desconocido, y muy pronto la frágil unidad de los clientes comenzará a resquebrajarse a medida que la amenaza exterior se vuelve más y más real. Y precisamente más que la amenaza en sí (la cual es, por otra parte, fascinante), lo mejor de la película es la evolución de los clientes a nivel individual, y como grupo, aislados y vulnerables, las relaciones o inquinas que surgen entre ellos, y el poder comprobar una vez más que ante una grave amenaza, cuando la vida está en juego por ejemplo, en un colectivo siempre habrá una parte que sucumba a sus instintos y al miedo, un abono más que eficaz para plantar el fanatismo.

La niebla, un film realmente excelente, con un final de los que no se olvidan. Electrizante, áspera, conmovedora, inquietante. ¿El mejor film en su género en mucho tiempo? Probablemente. Recomendabilísima, como todo lo que lleve el sello Darabont-King.

3 comentarios:

zangief dijo...

Completamente de acuerdo. Que mal rollo me dejo la pelicula, aunque la resaca con que la vi tb ayudo

jordim dijo...

Darabont ha nacido para adaptar a King.

sammy tylerose dijo...

Yo la vi en el cine y fuena de esas veces que dices: "mierda, por fin he acertado con una buena!".
Peliculón.