viernes, 25 de abril de 2014

Código del hampa (1964)

Don Siegel, un director 'A' al que solíamos encontrar en producciones de serie B. Aun así con poco lograba dar mucho, y es bien sabido que, entre otras cosas, Clint Eastwood aprendió del viejo Don el arte de no gastar más de lo necesario y ajustarse a lo presupuestado. Pero lo cierto es allá a principios de los 60, ¿quién podía considerar a La invasión de los ladrones de cuerpos como algo más que otro simple entretenimiento para adolescentes palomiteros? Ver a Mickey Rooney haciendo de tipo duro en Baby Face Nelson tampoco parece que fuera a remover los cimientos de la industria. Seguramente para casi todos Don Siegel podía ser un buen director que te hacía un bueno, bonito y barato film por encargo cual carpintero eficaz, y su etapa de espléndida madurez creativa junto a Eastwood aún estaba por llegar. Haber rodado Comando, un vehiculo para Steve McQueen y Bobby Darin, no le iba a salvar de que el parecía su destino, rodar para la televisión. Código del hampa nació como el primer film rodado exclusivamente para ese medio, pero curiosamente el resultado fue tan violento que la NBC declinó su estreno, con lo que la distribuidora, Universal, decidió estrenarla en cines.

La película era una adaptación de la obra de Ernest Hemingway The Killers que ya había sido llevada al cine en 1946, aunque no parece que ninguno de los dos films respetaran el espíritu de la novela original. En esta ocasión dos asesinos a sueldo se encargan de despachar a Johnny North, un ex-piloto de carreras que trabaja ahora en una escuela para ciegos. La apacible actitud de aceptación de North escama al más veterano de los dos matones, Charlie Strom, y junto a su compañero decide averiguar quién está tras el encargo y por qué North parecía preparado a morir. En su investigación topan con Earl, antiguo mecánico de North, quien les pone tras la pista de Sheila Farr, una mujer fatal que volvió loco a Johnny, y su oscuro protector.

Código del hampa era un film de bajo presupuesto que debía ser rodado rápido, empaquetado y estrenado en la televisión como un pequeño pájaro raro y exótico. Lo primero que llama la atención del film es la escasez de medios, el profuso uso de transparencias cuando los personajes están al volante y una iluminación bastante plana, además de la gran cantidad de escenas rodadas en estudio. Por otro lado, Siegel hace gala de una gran pericia para dotar al film de un buen ritmo y regalarnos algunos planos curiosos (ya se sabe que en los 60 no estaba de más experimentar un poco), aunque el director se adelantó un poco al boom de esa especie de "dogma" hippie de finales de la década.

Ni el guión (una típica historia de cine negro sin demasiados alicientes) ni el presupuesto son para tirar cohetes, pero aparte de la dirección de Siegel lo que más podemos destacar de Código del hampa es su sólido reparto: el duro Lee Marvin en uno de sus primeros protagonistas, que hace pareja de matón junto a un también estupendo Clu Gulager; no sé si llegaría a nominarlos como un claro precedente, pero estoy seguro de que Tarantino los tuvo en mente cuando creó a Vincent Vega y Jules Winnfield. La siempre elegante y distantemente sexy Angie Dickinson es la mujer fatal (volvería a repetir con Marvin en A quemarropa; la verdad es que daban muy bien juntos en pantalla). Entre los secundarios destacan John Cassavetes y Claude Akins (¡el auténtico Sherriff Lobo!), y el villano es, agárrense, ¡Ronald Reagan! Sí amigos, el bueno de Ronnie se despidió del mundo del cine antes de meterse en política haciendo de jefe gángster y abofoteando chicas. El amigo Reagan odió el papel toda su vida, y, bueno, si se desenvuelve como villano más que por sus dotes interpretativas es más bien porque es inevitable tener presente su carrera como presidente de yanquilandia. Durante el rodaje se produjo el asesinato de Kennedy, buen amigo (y se rumoreó que incluso amante) de Angie Dickinson, y Reagan, en franca minoría republicana, se abstuvo de hablar de política con el reparto y el equipo. Quizás por eso decidió meterse a gobernador, para poder sentirse a gusto hablando de sus cosas.
¡Reagan, hombre malo!
Código del hampa no es Harry el sucio, pero merece la pena por su reparto y por estar Siegel al timón, además de que probablemente haya sido un film más influyente de lo que pudiera parecer a simple vista. Y además es el único papel de villano que hizo Reagan en su vida.... si no contamos lo que vino después, claro.

1 comentario:

Agente Cooper dijo...

Adoro a Don Siegel ("El seductor"!!!!!!) y personalmente me encanta esta película que desde luego que ha sido "saqueada" -y no sólo- por Tarantino.

Saludos.