viernes, 3 de enero de 2014

Mamá (2013)

En cuanto a las cintas de terror con fantasma suelo preferir las que están envueltas en un betún psicológico creando ambientes opresivos cuyos secretos se van desvelando como una madeja más que la simple construcción de sustos concatenados, aunque por supuesto se pueden encontrar excelentes ejemplos de ambos. Con todo, diría que en el cine de terror actual parece que se abusa demasiado de la aparición sorpresiva acompañada de un sonido estridente, un recurso simple y muy útil, y por ello mismo quizás se recurre con demasiada facilidad a él. En algunos puntos Mamá peca también de esta, en mi opinión, poco recomendable tendencia, pero ello no empaña el conjunto de una cinta con grandes momentos y un punto de partida bastante excitante.

Todo comenzó con el inquietante corto del argentino Andrés Muschietti que llamó la atención de Guillermo del Toro, quien impresionado se decidió a apoyarle para desarrollar la historia que se apuntaba en el mismo. La trama inicial es sin duda uno de los puntos fuertes de Mamá: dos niñas abandonadas, por así decirlo, en una cabaña perdida en el bosque tras una tragedia familiar, y que son adoptadas por un espíritu que parece morar en ese lugar. Así pasan los años hasta que son encontradas por su tío, quien junto a su novia (toda una punk rock girl; un detalle nimio pero original) decide hacerse cargo de ellas. Lo que no sabrán es que el ente a quien las niñas llaman "mamá" no estará dispuesta a dejarlas ir tan fácilmente.

Y bien, Mamá ofrece lo que promete: una historia de terror con algunos puntos originales concienzudamente rodada por Muschietti, quien desde luego promete en estas cosas, y deja para el recuerdo varias secuencias inquietantes. Por lo poco habitual también resulta original, hasta cierto punto, en su conclusión, lo que dentro de la lógica interna de la historia es de agradecer. El reparto es sólido comenzando por la pareja protagonista, formada por Nikolaj Coster-Waldau (el Jaime Lannister de Juego de tronos) y una irreconocible Jessica Chastain (que no es que la conociera de antes, pero viéndola en las alfombras rojas jamás habría dicho que se trata de la Annabel con tatuajes de la película). Las pequeñas también realizan un gran trabajo (especialmente Megan) y llegan a resultar inquietantes por sí mismas en más de una ocasión, alejándose del típico perfil de niños víctima de las cintas de terror. Dentro de la "mamá" se esconde en casi todas las escenas el español Javier Botet, quien con su extraña constitución parece estar convirtiéndose poco a poco en una especie de moderno Paul Naschy.

No sé si Mamá fue la película de terror del 2013, pero a mí me ha gustado bastante. Y ahora... ¡Ah! (Sonido estridente).

1 comentario:

sammy tylerose dijo...

Por aquello de que Del Toro estaba detrás de la cinta y pq fue nº1 en USA, esperaba algo más de "Mamá". Aunque es cierto que, con sus fallos (p.e. Jamie Lannister le dice a su chica "mañana salgo del hospital", pasan 2 días, no se le ve el pelo y la tía ni se enmuta ... lo normal, vamos!), está por encima de la media montonera. Y ese detalle de Jessica Chastain-Jett es todo un plus!