viernes, 27 de diciembre de 2013

Dos cabalgan juntos (1961)

John Ford dijo de ella que era la mayor mierda que había rodado en mucho tiempo, y Shirley Jones (la pizpireta Marty Purcell de la película) afirmó que de no ser por sus dos protagonistas, aquel film habría sido un desastre. Todos coinciden en afirmar que para el mítico director Dos cabalgan juntos fue poco más que un encargo, un mero producto para ganar dólares y mantenerse ocupado. El Hollywood que había ayudado a crear se estaba derrumbando bajo sus pies; sus viejos amigos iban desapareciendo (el fallecimiento de su compinche Ward Bond provocó que Ford acelerara el fin del rodaje en exteriores para sumergirse en un solitario maratón alcohólico para afrontar la pérdida) y poco a poco el director iba perdiendo su motivación para rodar. Que Dos cabalgan juntos sirviera de transición entre dos clásicos como El sargento negro y El hombre que mató a Liberty Valance no la ayuda precisamente a que goce de mucha popularidad entre los críticos y aficionados al western, incluso entre los más fordianos. Ciertamente no estamos hablando de Centauros del desierto (aunque curiosamente en su trama hay bastantes paralelismos), pero Dos cabalgan juntos es un film al que tengo gran cariño, supongo que porque fue uno de los primeros westerns que me impactó y de los que guardé un gran recuerdo desde churumbel. 

El motor de la historia es la citada Marty, cuyo hermano pequeño fue raptado por los indios años atrás. Ella y otros familiares de blancos cautivos de los indios reclaman al ejército que tome cartas en el asunto. El comandante Fraser no puede arriesgarse a una guerra pero encarga a su teniente Jim Gary que forme equipo con el marshall Guthrie McCabe para acudir en rescate de los prisioneros.

Ciertamente lo que a uno le impacta de pequeño deja de parecerle tan estupendo de mayor, pero siguen habiendo momentos que recordar como la historia de la cajita de música o el contundente desprecio de la sociedad bien que vemos en cierto momento del film. Pero sin duda estoy de acuerdo con Shirley Jones en que lo mejor de la película es su dúo protagonista. Ni James Stewart ni especialmente Richard Widmark se sintieron cómodos en sus respectivos papeles, para los que objetivamente eran demasiado mayores, aparte de que rodar con Ford nunca era cómodo para casi ningún actor. Pero ciertamente ambos se complementaban muy bien, como queda demostrado en el largo diálogo de McCabe y Gary junto al río; sin duda una de las mejores secuencias del film. Aunque si alguien destaca realmente es el McCabe de Stewart: un comisario cínico y corrupto amante de la vida fácil muy alejado de cualquier héroe desinteresado que podamos encontrar en un western al uso. McCabe es una antítesis de los personajes que Stewart interpretó para Frank Capra; liberado de los contratos y la imagen a los que había estado atados durante los 30 y los 40, el actor volvió de la guerra dispuesto a sumergirse en papeles más oscuros y, cuanto menos, moralmente dudosos. No parece que hayan muchas dudas de que el McCabe que interpretó con su maestría habitual hablaba por boca del desencantado Ford a quien, por decirlo de una forma metafórica, el hecho de rescatar a algún blanco capturado por unos indios se la traía bastante al pairo. El que el director volviera al retrato casi paródico de los nativos americanos de otros tiempos puede ser una buena prueba de ello. Prácticamente ningún actor, director o técnico del viejo Hollywood había regresado, como es lógico, psicológicamente indemne de la Segunda Guerra Mundial. Y para Ford seguramente aquella nueva forma de entender el cine y el negocio, y aquella nueva sociedad que emergía de la conflagración, no merecían la pena una nueva lucha; aquél era un mundo en que muchos blancos cautivos de los indios ya no querían ser rescatados. Todo lo que quedaba de ellos no existía, tan sólo en el recuerdo de sus familiares, que de encontrarse con la realidad reaccionarían con hostilidad, o creyéndose su propia fantasía.

Para mí Dos cabalgan juntos es un film entrañable, pero eso no quiere decir que quien se acerque a él por primera vez vaya a encontrar la película de su vida. Pero merece la pena ver a Widmark y Stewart en acción, y, sometido al prisma de lo ya expuesto, creo que la cinta gana en interés si uno visualiza al propio Ford escupiendo sobre el mundo en cada frase del misántropo McCabe.

4 comentarios:

David dijo...

Pues me pasa como a ti. Le tengo un gran cariño a esta película. La vi de crío y me impactó. Y ya de mayor, creo que sigue teniendo un par de escenas que son buenísimas... y vuelvo a coincidir contigo: la escena de la cajita de música (que sigue pareciéndome brutal) y la de la cena y presentación en sociedad.
Es cierto que como he leído por ahí parece a veces una "parodia" de "Centauros del desierto". Es como si Ford se descojonara de lo que contaba en aquella... como si lo viera todo tal y como dices como que rescatar a los blancos se la traía al pairo.
Pero di que por sus dos actores, o por los toques de humor (ese golpe final de Stewart encontrándose con el ayudante ocupando su puesto tiene más gracia que el humor de "Centauros" o por yo qué sé qué... a mí me gusta bastante... no sé si por lo mismo que tú apuntas (otra vez).
Un saludo.

Vicent dijo...

Hay que reivindicar esta peli. Y creo que complementa Centauros del desierto a la hora de abordar el tema de la identidad a través del patrón argumental del cautiverio y la búsqueda. Identidad en relación con el mestizaje y la pertenencia a dos mundos. Es fantástico que el western haya acogido esta temática.

Vicent (Formentera)

Vicent dijo...

(continua del comentario anterior)
Quizás Centauros del desierto profundiza más en la psicologia de los personajes principales, pero Dos cabalgan juntos tiene un carácter más social: ofrece un retablo de las diferentes formas de abordar el conflicto de la pérdida de los seres queridos.
Y sí: la escena de la cajita de música la tengo grabada desde pequeño, cuando echaron esta peli en un "Sábado Cine".

Vicent (Formentera)

Möbius el Crononauta dijo...

David: sea como fuere, un "mal" Ford vale por muchas "buenas" de otros. Como bien coincidimos, la película tiene algunas secuencias realmente grandiosas.

Vicent: creo que no podría decirlo mejor amigo.

Gracias por comentar a los dos!