sábado, 2 de noviembre de 2013

El mayordomo (2013)

Con Precious ya tuve la sensación de estar viendo un telefilm de sobremesa con un mejor envoltorio, y tras ver El mayordomo ha ocurrido algo parecido, aunque como se decía en la escuela, Lee Daniels progresa adecuadamente. También es cierto que el extenso reparto de famosos que se pasea por el film ayuda mucho, y es que el mayordomo en cuestión está basado en un personaje real que sirvió a varios presidentes estadounidenses en la Casa Blanca desde los años 50 hasta los 80. Una excelente oportunidad para tener a actores de renombre encarnando a tal o cual presidente. 

El mayordomo cuenta la historia de Cecil Gaines, un joven de color que abandona los campos de algodón en busca de fortuna; tras haber servido a su "ama" blanca comenzará a trabajar en un hotel, y de ahí irá a Washington, donde será escogido por una especie de cazatalentos mayordomil para servir en la Casa Blanca, ocupada entonces por Eisenhower. La vida de Gaines servirá como excusa para repasar la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos desde los 50 hasta la epifánica victoria de Barrack Obama en las elecciones de 2008.

Entre presidentes, primeras damas, y demás, vemos desfilar nombres como los de Vanessa Redgrave, Jane Fonda o Alan Rickman, transformado de manera sorprendente en Ronald Reagan. Robin Williams como casi siempre que hace de alguien famoso parece Robin Williams "haciendo de", y John Cusack con su nariz postiza encarnando a Nixon me dio la sensación de estar viendo algún sketch de Saturday Night Live, a su pesar. Una vez más Daniels ha decidido darle una oportunidad a Mariah Carey en un pequeño papel que esta vez tiene un diálogo casi nulo; el papel más sustancioso de Lenny Kravitz resulta más sorprendente e irritante, pero por suerte ahí está Cuba Gooding Jr. para robarle cada escena que comparten juntos.

El mayordomo no es ni un gran film ni un bodrio, y no está exenta de buenos momentos; Oprah Winfrey vuelve a la interpretación y como ya ocurriera en anteriores ocasiones se le da bastante mejor de lo que uno pudiera pensar, pero tras ver la película no pude sino reafirmarme en la opinión de que Forest Whitaker podría convertir un anuncio de yogures en un drama digno de Tennesse Williams. Con un protagonista menos capaz quizás El mayordomo se habría acercado realmente a un telefilm al uso. Repito, no es una mala película, pero tampoco estamos hablando de Lincoln precisamente. Esta es una cinta entretenida con momentos acertados, otros menos acertados, y un gran actor al frente. Vosotros veréis que prioridad le queréis dar.

1 comentario:

David dijo...

Pues mira, coincido bastante con lo que dices (aunque no lo dije así)
Lo del anuncio de yogures me ha hecho gracia...
Un saludito.