sábado, 26 de octubre de 2013

Rush (2013)

Vi a Daniel Brühl comentar una anécdota sobre Nikki Lauda que dice bastante del curioso carácter del mítico piloto; cuando el germano-español fue a encontrarse con Lauda para preparar su personaje, éste le advirtió que viajara sólo con el equipaje de mano, por si no congeniaban y tenía que largarse con viento fresco. Desde luego Lauda, tal y como es retratado en este film, no parece alguien que se preocupe por las convenciones sociales, y aunque pudiera parecer que en lo personal no sale muy bien parado en la película, con todas sus manías y comportamientos, al parecer el bueno de Nikki ha quedado muy contento con el retrato que se hace de él y su rivalidad con el piloto británico James Hunt.

No cabe duda de que Ron Howard es un excelente artesano; no pasará a la historia como un gran autor, pero es de esos directores que siempre llevarán un encargo a buen puerto, en detrimento de que el film en sí sea interesante o no. Pero cuando tiene una historia interesante entre manos de lo que puede estar uno seguro es de que el resultado será una película bien hecha y entretenida, por encima de la media del típico producto palomitero. No sé como serán sus adaptaciones de las obras de Dan Brown, pero en los últimos tiempos Howard parece haberse especializado en adaptar historias reales a la gran pantalla con bastante buenos resultados como prueban Apolo XIII, Cinderella Man o Frost contra Nixon.

Rush, que en su tratamiento fue concebida por el guionista Peter Morgan como una serie de encuentros entre los dos pilotos sin carreras de por medio (por aquello de que quizás hubiera un cuasi nulo presupuesto), pertenece a la categoría de "basada en hechos reales". Finalmente sí que ha habido secuencias de carreras, algunas bastante espectaculares, y rodadas con gran acierto por Howard, que se ha permitido introducir metáforas, por ejemplo, de pistones que parecen mostrarnos el corazón a mil por hora de los pilotos, o recrear con todo detalle el famoso y casi fatal accidente de Lauda que le dejó desfigurado de por vida. Aunque lo que hace a Rush más interesante es obviamente la relación entre los dos pilotos, la vieja historia de admiración mutua mezclada con la rivalidad más absoluta entre dos personajes opuestos: uno, el británico Hunt, que no es sino un gigoló vividor amante de las fiestas, mientras que Lauda es un solitario que parece rozar la misantropía, aunque desde luego ambos están unidos por su necesidad de ganar y su pasión por la velocidad, pasión que en el caso de Hunt quizás sea más verdadera, por así decirlo, mientras que Lauda parece ver en las carreras más un excelente medio de ganarse la vida que otra cosa, aunque quizás en el fondo no sea sino otro piloto loco por las carreras.

Ciertamente todos aquellos que arriesgan su vida en busca de la adrenalina parecen hechos de otra pasta; la misma esposa del brasileño Ayrton Senna reconoció que tanto ella como todo lo demás estaban en un segundo plano respecto a las carreras; ¿qué lleva a alguien a escalar precipios sin arnés, o conducir a velocidades endiabladas? Y parece haber un rasgo común en todos esos buscadores de la aventura: un vacío que sólo parece ser llenado por la emoción de la adrenalina. Este arquetipo parece encajar a la perfección con el retrato que se hace de Hunt, más pasional, incapaz de mantener su matrimonio a flote cuando le falta la velocidad.

Fue precisamente tras la muerte de Senna cuando todo pareció cambiar respecto a la seguridad de los pilotos en la Fórmula 1, y creo que desde entonces no se han vuelto a producir hechos fatales en carrera. Sin embargo en los años 70 la F1 era más parecida a las carreras de motocicletas hoy en día, donde, como hemos podido comprobar, un piloto todavía parece tener más en común con un torero que sale a la plaza poniendo su vida en manos del destino. A lo largo de Rush vemos que en aquellos años los accidentes terribles o mortales no eran algo raro, sino que más bien parecían algo común. No sé si ese hecho daba un aura de misticismo mayor a los pilotos o sus victorias, pero como todo en aquella época, parece que la Fórmula 1 fuera por entonces algo más loco y libre que en la actualidad. Aunque ciertamente sé tanto de F1 como de mampostería, es decir, nada. 

Además del buen hacer de Howard y un guión consistente, Rush cuenta con buenas interpretaciones, especialmente por parte de Brühl, quien ayudado por una ratuna dentadura postiza realiza un excelente retrato de Lauda, quien además ha dado su bendición a la película, y ciertamente no parece un tipo fácil de complacer. Chris Hemsworth, con dimensiones más humanas que en Thor, encaja bien como el vividor Hunt; no me lo imagino interpretando una obra de Shakespeare, pero tampoco me parece una completa nulidad. Ellos dos son quienes dominan, obviamente, todo el film; las esposas de los pilotos están encarnadas por una Alexandra Maria Lara que interpretativamente creo que gana a una Olivia Wilde que, por otro lado, me sigue pareciendo uno de los rostros más bellos del cine actual. 

Así que quien haya disfrutado con otras películas de Howard seguro que pasará un buen rato con Rush, bastante en la línea del director: no es uno de esos films que uno se llevaría a la tumba, pero tiene buenos momentos y es un gran producto de entretenimiento pero con algo más de solidez que los típicos revientataquillas estadounidenses. 

En realidad, creo que el gran pero del film es que en los créditos finales no sonara esta canción.

5 comentarios:

JLO dijo...

no me interesa para nada la fórmula 1 ni los autos, pero cuando ví el trailer y mas aún un programa sobre la película, me entusiasmó... vos decís que es buena, entonces habrá que darle una oportunidad...


viste Gravity? si no pasa por mi crítica... salu2...

Félix S. Trabanco dijo...

Esta película me dejó más frío que la picha de un pez. ¿De verdad crees que es Howard un gran artesano? No dejaré de defender WILLOW hasta que me muera, pero en general me parece un realizador mediocre. Todavía no he visto el film de Frost/Nixon, esa seguro que está muy bien.

Savoy Truffle dijo...

A mi me encantó ésta película, fuera a parte de que me encante la Fórmula 1.

Un saludo.

Alí Reyes dijo...

Me estás animando a verla. y más cuando me indicas que es del mismo director de CINDERELLA MAN

Möbius el Crononauta dijo...

JLO: yo tampoco es que siga la F1, pero en cierta manera en aquella época hasta la F1 parecía diferente.

Sí, he visto Gravity y ya la comenté, parece que será el evento visual del año

Félix S. Trabanco: sí, claro que lo creo, es como un carpintero que le encargas una mesa y te da una buena mesa, bonita y funcional, pero no un mueble luis xv. Tiene sus altibajos, pero me parece un buen realizador; otra cosa es que el resto del producto pueda fallar, como le ha ocurrido en más de una ocasión

savoy truffle: desde luego no hay que ser fan de la F1 para que guste esta peli

Ali Reyes: si te gustó Cinderella Man prueba a ver esta, aunque es un ambiente e historia bastante distinto, claro