jueves, 10 de octubre de 2013

Gravity (2013)

Gravity es la nueva sensación fílmica de la temporada, especialmente por sus espectaculares efectos especiales, que ya muchos consideran revolucionarios (aunque todo parece indicar que el necesario paso previo fue Avatar), aunque para mí lo realmente revolucionario es que no estén ligados al típico "blockbuster" de turno. Los titulares de prensa ya se han hecho eco de unas supuestas declaraciones de James Cameron tildando a Gravity como la mejor película del espacio jamás hecha, lo que seguramente haya molestado a muchos fans de Kubrick. Bueno, yo hasta diría que Planeta prohibido es también superior, a pesar de lo anticuado de sus efectos. Pero comparaciones aparte, no cabe duda de que Gravity nos ofrece una experiencia visual digna de ser vista en pantalla grande, con un guión realista, "adulto", por decirlo de alguna manera, lo que como decía resulta casi más sorprendente que lo que se ha logrado con el CGI y toda la tecnología que lleva detrás una película así.

Sin entrar en las tramas metafísicas de algunos viejos clásicos espaciales, la trama de Gravity es simple pero efectiva: una astronauta que se encuentra reparando el Hubble se ve envuelta en una lluvia de deshechos espaciales que la deja flotando en el espacio junto a su compañero de misión. A partir de entonces viviremos su particular odisea espacial en busca de una forma de sobrevivir y lograr regresar a la madre Tierra.

Lo del 3D siempre me ha parecido una filfa, y en cierta manera algo poco cinematográfico; si a ello añadimos motivos económicos, pues el resultado es que nunca me he dejado arrastrar por esa fiebre que hay ahora con las tres dimensiones; ¿en que ganaría viendo Thor en 3D? No sé, si James Cameron se gasta el dinero en algo realmente productivo y en vez de sacar Titanic 3D decide relanzar Paprika 3D tal vez sea el primero en darle mi dinero, pero por lo general no creo que las tres dimensiones aporten realmente algo valioso a un film; ¡al menos no tan valioso como el precio de la entrada! En caso de que ustedes sean también neófitos o reacios a estos efectos tridimensionales, les diría que quizás con Gravity seguramente sea cierto que el 3D aporta realmente algo al conjunto de la película, teniendo en cuenta, por ejemplo, que son muchos los planos subjetivos, y que en este el efecto tridimensional en verdad sumerge más al espectador en la experiencia que vive el personaje. Quizás los más cínicos digan que eso era algo que antes se podía conseguir con un gran guión y un gran intérprete, pero no seré yo de esos, no señor. Con todo, no creo que sea imprescindible ver Gravity en 3D, estoy seguro de ya debe resultar espectacular en dos dimensiones. Pero si estáis buscando un título en la cartelera que ver en 3D, desde luego ésta es una sabia elección.

Dimensiones aparte, lo cierto es que Gravity tiene secuencias realmente impresionantes, y es que, como decía aquella zarzuela, la ciencia avanza que es una barbaridad. El arranque ya deja claro que en el plano visual la cinta va a ser de notable alto si no sobresaliente, pero además el guión de Alfonso Cuarón e hijo discurre con fluidez, necesitando de poco para permitirnos hacernos una idea de los personajes, hasta que llega el peligro y entonces la película se convierte en una carrera de supervivencia dentro un cúmulo de fatalidades dignas del mejor melodrama radiofónico, aunque aquí en vez de madres solteras o doncellas ultrajadas hay una astronauta que flota y flota. Lo cierto es que la acertada dirección de Cuarón proporciona al film un ritmo que casi no deja al espectador tranquilo, pero lejos de ser atropellado le lleva de la mano por una serie de secuencias más o menos espectaculares, pero que en algún momento seguro que agita al espectador o le deja clavado en la silla, ya sea por haber conectado con la protagonista o por algún maravilloso efecto. En resumen, sin ser un guión epatante, Gravity combina una historia vertiginosa e interesante con unos efectos especiales por momento epatantes y un buen hacer tras la cámara, a pesar de algún detalle aquí o allá; en mi caso, por ejemplo, la bonita aunque algo burda metáfora del "volver a nacer" que vemos en cierto momento del film. 

Dado lo reducido del reparto, además de George Clooney y su eterna sonrisa de vendedor de café expreso tenemos como absoluta protagonista a Sandra Bullock, actriz que para muchos cinéfilos nunca pasará a la historia por sus dotes interpretativas, aunque como todo en esta vida, estoy seguro de que tiene sus fans. En fin, yo aún la recuerdo en Demolition Man y la verdad, ¡aquellas conchas de WC parecían más vivas que ella! Pero hay que reconocerle el duro trabajo que ha debido suponer el papel de la depresiva astronauta Ryan Stone, tanto en el plano físico (no sé si será por su entrenamiento de astronauta o qué, pero la vi mucho mejor ahora que hace 20 años) como en el interpretativo, ya que carga sobre sus espaldas casi toda la cinta. No voy a decir que se haya convertido en una excelente actriz de la noche a la mañana, pero ciertamente creo que nunca la vi superarse así; claro que tampoco es que haya seguido paso a paso su filmografía. Pero supongo que algo habrá tenido que aprender tras todos estos años.

En fin, que personalmente no salí del cine flotando y epatado como si hubiera vuelto a nacer dentro de un cine, pero no por ello Gravity deja de ser un buen film con algunos momentos visuales dignos de verse y una trama sencilla pero efectiva muy bien llevada por Alfonso Guarón. Para todo lo demás, ya lo dijo el sabio anunciante: busque, compare, y si encuentra algo mejor, cómprelo. Pero si sois de los que vais poco al cine, si elegís Gravity puedo aseguraros de que no tiraréis el dinero. A no ser que seáis un astrofísico que verá errores en todas partes. 

Por mi parte, me despido sugiriendo a los estudios de Hollywood que hagan una segunda parte en 3D, con Christina Hendricks de protagonista. Aunque quizás la tecnología aun no esté tan avanzada. Ya ves, Cameron, ¡ahí tienes un reto!

4 comentarios:

supersalvajuan dijo...

Si la trama es efectiva habrá que verla

Alí Reyes dijo...

Me habían dicho que era la mar de angustiante y de plano la descarté. Suficientes angustias tengo para pagar por otra más. Pero contigo ya son tres colegas blogueros que gozan de mi más entera confianza a la hora de hablar de cine, que la recomiendan a todo dar, así que...Lo estoy pensando mejor

RTHB dijo...

Master, días atrás ya dejé claro que las palabras de Cameron estaban de más. Y sí, en mi crítica ya comenté que el 2001 de Kubrick es inmensamente mejor.

Técnicamente perfecta, pero el desenlace de la trama y el par de actores principales, tampoco es para tirar cohetes.

Se le saluda.

(Perem)

Möbius el Crononauta dijo...

supersalvajuan: yo creo que lo es, sin tirar cohetes, pero el aspecto visual ciertamente es lo que más pesa

Alí Reyes: a mí no me pareció tan angustiante, aunque sí que tiene sus momentos de congoja. Pero por lo conseguido de las imágenes creo que merece la pena ir a verla al cine

RTHB: bueno, el desenlance es correcto, pero el guión tampoco es el mayor peso para verla, supongo