viernes, 4 de octubre de 2013

Chica triste

La magia de la música de Badfinger siempre funciona, ya sea en un pub, en la intimidad del hogar o sonando de fondo en alguna película serie. Obi-Wan, o alguien del equipo de producción de la serie, conocía esta gran verdad, y ahora tras el emocionante final de Breaking Bad muchos habrán descubierto el maravilloso legado de esta banda; quizás unos no pasen de "Baby Blue", y otros con más suerte irán más allá. Para quienes ya le conocíamos nos sirve para volver a ponernos alguno de sus estupendos discos, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, alabando lo enormemente acertado de la elección.

Qué grandes eran, frijoles.

5 comentarios:

supersalvajuan dijo...

Vivan los himnos

Johnny dijo...

Es increible el poder de las series de televisión que por cierto no tenía ni idea de la existencia de esa (ni de la casi totalidad de series, todo sea dicho). Lo flipante es que he leído más o me han comentado más amiguetes en los últimos días sobre Badfinger que en todo el resto de mi vida. Grupazo e himnazo que siempre llevé muy dentro. Salud.

José Fernández dijo...

Joder, los Badfinger, que grandes. No Dice y Straight Up me parecen dos clásicazos inapelables a pesar de los reiterados calcos de estructuras de temas de sus fabulosos mentores.

David dijo...

No he visto todavía Breaking Bad (mi hijo está enganchado)...pero qué buenos eran Badfinger.
Capaces de hacer que me guste una hermosa canción de amor a una ¡¡compañía !!! (Apple of my eye)
Un saludo.

KingMatt dijo...

Gran eleccion para cerrar la serie... Aunque no hubiera desentonado el Albuquerque de Neil Young... http://www.youtube.com/watch?v=ppkrb0VhN9A

http://enlaplayadeneil.pbworks.com/w/page/10845941/Albuquerque