miércoles, 21 de agosto de 2013

Los profesionales (1966)

Richard Brooks, escritor y director. No se habla mucho de él, pero entre los 50 y los 60 era uno de los mejores adaptando novelas y obras de teatro, como demuestran títulos como Los hermanos Karamazov, El fuego y la palabra, Lord Jim, Dulce pájaro de juventud o su film más conocido, La gata sobre el tejado de zinc, además de haber firmado guiones como el clásico de Huston Cayo Largo. Además de sus adaptaciones de Tennessee Williams Los profesionales es uno de sus títulos más exitosos, un western que aunaba acción con algunas pinceladas sobre política, una vieja historia de ganadores y perdedores situada en los días de la Revolución Mejicana con Zapata y Villa campando a sus anchas.

La trama se centra en la típica misión imposible que un grupo de especialistas habrá de llevar a buen puerto; en esta ocasión el objetivo es rescatar a la esposa mejicana de un rico terrateniente, Joe Grant, que ha sido secuestrada por un cabecilla revolucionario, Jesús Raza. Grant reune a un pequeño grupo de expertos para que se adentren en el territorio de Raza y le devuelvan a su esposa.

El dúo protagonista, conformado por Lee Marvin y Burt Lancaster, encarna a Henry Fardan y Bill Dolworth, dos viejos buscavidas que participaron en la Revolución unos años antes. Ambos son dos perdedores desencantados con lo que vieron, aunque mientras uno ha decidido malvivir dentro del sistema, el otro se ha dedicado a la búsqueda de sus grandes pasiones, las mujeres y el dinero. El resto del equipo será formado por un especialista en caballos (el secundario de carácter Robert Ryan) y un guía y arquero (el carismático Woody Strode). La bella y decidida esposa es interpretada por una Claudia Cardinale en todo su esplendor, y Raza estaba encarnado por el duro Jack Palance. Como podéis ver un reparto de auténtico lujo.

Desiertos inmisericordes, tiroteos, idealistas tornados en cínicos, Woody Strode volando campamentos por los aires a base de arco (no, me temo que Rambo no fue el primero), Burt Lancaster en una forma envidiable dando brincos y dando otra gran actuación, un Robert Ryan en uno de esos papeles crepusculares que tan bien le iban, Lee Marvin borracho la mayor parte del rodaje aunque no se le nota (al menos no en la versión doblada), lo de la Cardinale va más allá de toda descripción... Pardiez, véanla, antes de que los rumores se confirmen y la conviertan en un videojuego palomitero.

2 comentarios:

Agente Cooper dijo...

Una absoluta maravilla, Mobius. Casi casi tan buena como Grupo Salvaje.

Saludos

Félix S. Trabanco dijo...

Me la apunto. Justo después trabajar en esta película la Cardinale rodó la grandiosa ONCE UPON A TIME IN THE WEST, aquí llamada estúpidamente HASTA QUE LLEGO SU HORA.