miércoles, 3 de julio de 2013

Sin pistas (1988)

Fue en 1893 cuando un Arthur Conan Doyle cansado del agobiante éxito de su creación Sherlock Holmes decidió acabar con su personaje para siempre en las Cataratas de Reichenbach. Sin embargo todo indica que la presión del público (entre el que se incluía, no cabe olvidarlo, su señora madre) fue todavía más agobiante por lo que Conan Doyle tuvo que dar marcha atrás a su decisión. Casi un siglo después este particular hecho en la vida del creador del detective por excelencia sirvió como pretexto para una curiosa parodia del personaje titulada Sin pistas.

La curiosa premisa del film es la de que Sherlock Holmes existió como una tapadera del propio sosias de éste, John Watson, quien resulta ser el verdadero genio de la deducción, aparte de ser su cronista. Por ello para dar continuidad a su presumiblemente lucrativa relación con la revista Strand decide contratar a tiempo completo a un actor de pacotilla para que se convierta en el genial Holmes, aunque sea en realidad el propio Watson quien resuelve todos los casos.

La película retuerce así mediante la comedia el mito de Sherlock Holmes en un tono para todos los públicos con un humor no exento de ese irónico toque británico que todos conocemos. Sin ser un guión explosivo el film resulta ameno y entretenido con algunos buenos momentos cómicos simples pero efectivos y esa cuidada ambientación de la que suelen hacer gala las producciones británicas.

Pero probablemente Sin pistas no funcionaría tan bien de no ser por su dúo protagonista, un efectivo Ben Kingsley como Watson y un magnífico Michael Caine como el borrachín y torpe Holmes y que es sin duda lo mejor del film. No creo que haga falta extenderse mucho más sobre las bondades de Caine como intérprete. Por otro lado en esta ocasión el sempiterno villano Moriarty es Paul Freeman (¡cuidado! ¡es René Beloq!) y el simpático Jeffrey Jones encarna al Inspector Lestrade como siempre habría imaginado. Si a todo ello añadimos el encanto de la bella Lysette Anthony no cabe duda de que el reparto invita a visionar esta curiosa adaptación del mito Holmes. 

Sin pistas, simple, pero efectiva. Elemental...

2 comentarios:

Félix S. Trabanco dijo...

Hace tiempo oí hablar de ella. Intentaré verla

javistone dijo...

No la conocía, Ben Kingsley y Michael Cain, casi nada!!! Me espera un vieja largo hacia las américas y me estoy acumulando películas clásicas a mansalva, esta me la apunto pero ya mismo.
Gracias, señor!