sábado, 27 de julio de 2013

Elementary

No sé si podría o debería considerarse a Elementary como la respuesta norteamericana a la genial Sherlock, pero de lo que no cabe duda es de que entre la producción de la BBC y las películas de Robert Downey Jr. la figura de Sherlock Holmes vuelve a estar en uno de sus momentos álgidos.

El punto de partida de la serie sigue los canónes relatando el encuentro entre Sherlock y su fiel Watson, que en este caso es una chica, la ex-cirujano Joan Watson, quien tras una operación que salió mal decidió dejar la medicina y trabajar como compañera de sobriedad, una especie de asistente para drogadictos que acaban de abandonar la rehabilitación. En este caso el adicto es Sherlock, quien ha abandonado Londres por Nueva York para alejarse de sus demonios y permanecer sobrio. En la Gran Manzana Sherlock comienza a ejercer de consultor para el capitán Gregson del Departamento de Policía de Nueva York. 

Elementary resulta una serie entretenida y muy enraizada en la tradición de las series norteamericanas de las cadenas en abierto, lo que tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Como producción de la CBS lo que nos encontramos es una veintena de episodios por temporada (en concreto 24) generalmente autoconclusivos aunque evidentemente la relación entre el difícil Holmes y Watson se mantiene como línea argumental a lo largo de los distintos episodios. En cada episodio la pareja protagonista resuelve cada vez un caso distinto, con lo que tenemos una especie de mezcla entre House M.D. (por las características del personaje) y clásicas series policíacas estadounidenses como Se ha escrito un crimen. A lo largo de la primera temporada hay crímenes mejor y peor conseguidos, aunque como era de esperar la serie comienza a dar lo mejor de sí cuando se menciona el nombre de Moriarty por primera vez. 

Jonny Lee Miller (¡que lejos quedan sus días de Sickboy!) conforma un interesante Sherlock Holmes con varios de los típicos rasgos del detective, como son su gran vanidad intelectual, su dificultad para las relaciones sociales, su gran capacidad de observación y deducción, y otros rasgos más modernos que le emparentan más con el House de Hugh Laurie que con el Sherlock de Conan Doyle. Un punto a favor de la serie es el original cambio de sexo de Watson, que aunque en la práctica no afecta a la serie en sí resulta algo menos manido y abre puertas a futuras tramas inexploradas. Lucy Liu es una pequeña debilidad mía pero creo que aquí da más de sí que en alguna de las horrendas películas que ha rodado a lo largo de su carrera. Por otro lado un otoñal Aidan Quinn está perfecto como el capitán Gregson. De entre los criminales comunes a los que se enfrenta Sherlock creo que no cabe duda de que el más carismático es el interpretado por Vinnie Jones, un poco en la línea de Snatch: cerdos y diamantes, aunque la primera escena del psicópata del episidio "The Deductionist" también está muy cachonda.

En resumen una entretenida serie con algunos buenos momentos perfecta para ser visionado en las tórridas tardes de verano, pero no, ciertamente esto no es Sherlock.

2 comentarios:

supersalvajuan dijo...

Voy por el quinto

Agente Cooper dijo...

No, no es el Sherlock de la BBC pero lo cierto es que a partir de la "aparición" de Moriarty la serie crece bastante.

Saludos.