lunes, 26 de noviembre de 2012

Starship Troopers (1997)

Hubo una vez un director llamado Paul Verhoeven (lo del pasado viene porque en la última década no se ha mostrado muy activo, y ahora que ha vuelto a su patria supongo que aun oíremos menos de él) quien tras desembarcar en Hollywood se convirtió en un especialista del cine comercial con mensaje, en el que quien estuviera atento o avivara el seso, podría dilucidar algunas lecciones de moral, ética y política entre tiroteo y tiroteo y un claro objetivo de no escatimar en sangre y vísceras. Y es que Verhoeven haya sido seguramente uno de los directores que más han conseguido en Hollywood dentro del mundo del Rated R. En los 80 y los 90 Verhoeven se convirtió en toda una referencia taquillera, y quizás por ello los productores le dejaron juguetear un poco con las bolsitas de sangre. Aunque parte de su filmografía de esa época quizás haya quedado algo desfasada, lo cierto es que su cine comercial (o parte de él) resulta todavía muy entretenido, gratificante, y a ratejos, moralizante. Y al cabo de los años la verdad es que su cine palomitero acaba destacando aunque sólo sea por demérito de otros, y de un tiempo a esta parte no nos faltan ejemplos de cine palomitero aburrido y/o absurdo. Starship Troopers fue vapuleada en su día por muchos motivos, y ciertamente no la pondría a la altura de Desafío total o menos aún de Robocop, pero amigos, comparada con cualquiera de las partes de Alien vs. Predator esta película cobra una nueva dimensión de sabores y colores. Sí compadres, el otro día volví a encontrarme con una gran cucaracha en el baño, así que es hora de recordar a Paul Verhoeven, ese director de taquillazos interesantes que luego otros convertían en horrendas sagas o remakes, y su Starship Troopers.

Ser o no ser, como dijo el danés. ¿Cuál era la verdad acerca de Starship Troopers? En su día fue una presa fácil para críticos y espectadores sesudos, y la atacaron por varios motivos: vana comercialidad fue el primero, claro. Pero luego vinieron los que no parecieron enterarse de nada, y acusaron a la peli de fascistoide, maniquea, americanada y/o rambada (ese baile donde el body es tan importante... el body count, me refiero), violenta, sangrienta, asquerosa, y vaya, ¿es que nadie iba a pensar en los niños? Bueno, yo la vi en el cine y disfruté con los efectos especiales, los insectoides, los tiros y las duchas mixtas. También es cierto que no tardé en olvidarla, pero cumplió su función. Si me habían de preguntar sobre el aspecto político, o sobre la trama, en general, me quedaba con la novela. Aunque esto merece un inciso. Y es que a quien le pareciera fascistoide esta película, si leyera la novela seguramente le explotaría la cabeza. Bien, ¿no les hablé de un inciso? Aquí lo tienen. Absténganse de hacer fotos.

Starship Troopers toma como excusa el clásico de ciencia ficción de Robert A. Heinlein, Brigadas del espacio, una novela que no hizo temblar la carrera de Arthur C. Clarke, pero que merecidamente ganó un premio Hugo (el Nobel, Oscar o equivalente de la ciencia ficción). Y es que si hoy en día el género cuenta con el concepto de "Marine espacial" es gracias al libro de Heinlein. El astuto James Cameron no dudó en tomarlo como referencia para sus Marines de Aliens, quienes a su vez han inspirado todos los militares espaciales cinematográficos que han venido después. Leí Brigadas del espacio siendo un adolescente, y ciertamente lo disfruté, aunque dudo que llegara siquiera a atisbar lo que se escondía detrás de aquella fascinante historia de Marines espaciales en guerra con insectos gigantes. No la he vuelto a leer, pero cualquier vistazo a la wikipedia os dirá que la novela trajo polémica desde su publicación. Y es que el futuro mundo federado que describió Heinlein parecía tener más que ver con la antigua Esparta que con una democracia occidental. No sé si tildarla de fascista será correcto o no, pero si es cierto que el libro entró a formar parte de la lista de lecturas recomendadas de varias ramas del ejército estadounidense, es que muy "antisistema" no debe ser.
 
Parte de esa curiosa idiosincrasia futurista acabó en la película, aunque Verhoeven, sin criticarla abiertamente, la presentaba de un modo tan descarnado que la intención irónica debería haber resultado patente; vista la cinta con atención, no creo que se le pueda achacar precisamente un mensaje militarista. Aunque por supuesto mucha gente no entendió nada y creyeron ver en Verhoeven a otro loco seguidor de la política exterior de Reagan. Lo cual era absurdo, ¿es que nadíe había visto Robocop? Si aquello parecía una patada en los mismísimos al lado más hipócrita de la sociedad yanqui y los anuncios electorales de "qué bonito es ser americano".
En otro tiempo esto se hacía con zulúes.
De todas formas, por si alguien aún no la ha visto, que no se lleve a engaño: no es que crea de repente que Starship Troopers sea un gran film, con sesudas reflexiones y matices como si fuera una versión con bicho de Todos los hombres del presidente; el guión es flojo, aunque va a lo que va sin ínfulas ni fantasiosas pretensiones, ni subtramas que se pierden o trucos que engañen al espectador (alguno hay, pero no demasiado importante). Por otro lado hay que agradecer el ritmo ágil de Verhoeven, que al fin y al cabo era un buen director (irregular, pero tenía sus momentos), y el que la historia de amor no moleste mucho, cosa de la que deberían aprender otras cintas de acción, tiros y batallas.

Por otro lado, Starship Troopers adolece de un reparto bastante endeble estilo profidén (aunque no me cabe duda que ésa debió ser la intención de Verhoeven; con todo, me temo que no ha debido ver a un argentino en su vida) con los morritos de Denise Richards por delante, y un protagonista polainas, Rico, que parece la versión pija del Hicks de Aliens. También aparece la versión pija de Guile (los adictos a los videojuegos sabrán de quién hablo), y un Neil Patrick Harris a medio camino de desarrollo desde su horripilante niño médico al más interesante calentorro de Cómo conocí a vuestra madre. Los más atentos seguidores de Las chicas de oro, The Wire y Breaking Bad encontrarán dos o tres rostros conocidos entre los secundarios más terciarios, pero desde luego el único intérprete con pelotas a destacar es obviamente el ínclito Michael Ironside (¡cuádrense todos ante Ham "machoman" Tyler!). No, lo siento; el malo de Los inmortales en realidad es bastante huevón.

¿Os ha dado un buen susto alguna sucia cucaracha en casa? No lo dudéis y poneos Starship Troopers, os sentiréis mejor. De hecho si las tenéis en bastante cantidad podéis poneros una cacerola a modo de casco y montaros vuestra propia batalla sangrienta en defensa de la humanidad. ¡Sólo así podréis sentiros como auténticos ciudadanos!

10 comentarios:

rnrblogspot dijo...

Jajaja, sí, sí recuerdo esta peli, la pasaban siempre cada dos o cuatro meses en un canal x de mi señal de cable. Y sí, toda la razón en eso de que como peli de acción cumple su deber. Ahora, dos cosicas que me han venido a la mente no bien empecé a leer la reseña: ¿soy yo, o las bestias del Starcraft son CLAVADITAS a las que aparecen aquí? Y teniendo en cuenta de que esto salió en el 97 y el juego un año después como que...
Segundo: siempre me ha dado mal rollo y morbo la vida de los actores de serie B, por llamarlos de alguna forma, que aparecen en la enésima peli taquillera de los Yunaites. No sé si a usted le pasará lo mismo, pero es que verlos aparecer aquí y de ahí no saber nada de ellos siempre me ha dado un no se qué. Cómo se las arreglaran esos tíos.

Un gran saludo!

Agente Cooper dijo...

Buen post, Möbius, efectivamente no era un film sesudo e intelectual pero aparte como producto sus intenciones paródicas -empezando por el reparto- eran bastante evidentes.

Un saludo.

Dr. Quatermass dijo...

No la pillé en su día, pero en una revisión cercana me lo pasé pipa!!! Y que jamonas están las protas :-)

RTHB dijo...

Simplemente espectacular!!!! Me gustó en el momento del estreno, y me sigue entusiasmando cada vez que la veo.

Lo dicho, espectacular.

Félix S. Trabanco dijo...

Aún recuerdo lo que me contaba un colega mio dias después de verla, "pero que puta mierda, un puñado de mongoles van a la guerra como si se fuesen de fiesta, todo contentos...". Luego leí que en realidad era un gran sarcasmo, una parodia de las series tontas para adolescentes pero con aliens. Lo cierto es que aún tengo que verla, pero no tengo muchas esperanzas de que me guste. Grandiosa tu reinvindicación del mítico MICHAEL IRONSIDE, la presencia del gran HAM TYLER es siempre bienvenida.
Un saludo.

León dijo...

Buen post. La película, como bien dices, tiene más tela que la que parece. Los que no quieran rascar veran una peli en plan Rambo, los que rasquen más veran una crítica a todo el sistema, desde el antimilitarismo hasta al pacifismo absurdo, y por último, en esencia, es un sentido homenaje al cine de aventuras, con todo ese sitio en el fuerte. No es su mejor película, pero en su imperfección es más interesante que la mayoría de las producciones que hemos visto este año. Saludos.

Lillu dijo...

A mí es que "Starship Troopers" me parece un peliculón :D Creo que fue una película incomprendida en su momento y que muchos no quisieron ver más allá de lo que se mostraba. Hice un post sobre ello hace años (http://lillusion.blogspot.com.es/2006/09/starship-troopers.html) y me han dado ganas de volver a verla al leerte! :D

saluditos

Kinski dijo...

El Verhoeven americano es el mejor Verhoeven, a esta peli le falta Rutger Hauer para dar vidilla a ese reparto flojeras (Casper Van Dien,me troncho, me parto y me mondo).
Proximamente el viejo Paull sacará su versión de la vida de Jesucristo.

Kar dijo...

Grannnnn pereza con esta peli... Es Verhoeven, y eso siempre es garantía de diversión, pero lo sé, estoy lleno de prejuicios...

Möbius el Crononauta dijo...

¡gracias a todos por comentar! y por apoyar la moción Verhoeven