martes, 4 de septiembre de 2012

No habrá paz para los malvados (2011)

José Coronado, galán dentro y fuera de la pantalla, vendedor de yogures, y protagonista de insulsas series como Periodistas. Ciertamente nunca le respeté demasiado como actor (aunque no era nada personal, de hecho en las entrevistas me parecía bastante majo el hombre), y es que no me lo podía creer como un joven Goya, y aún peor, recordaba su pasmosa inexpresividad en la terrible Hermanos de leche o Brigada central, y sobretodo no podía olvidar su increíble aparición en Yo soy ésa (ok, el tipo estaba empezando y tenía que ganarse los garbanzos, pero nunca olvidé las feroces críticas en El jueves), una película que fácilmente podría haber arruinado la carrera de cualquier actor que hubiera pasado por allí. Y ahora, bueno, tampoco creo que se haya convertido en el nuevo Pepe Isbert, pero evidentemente algo de oficio ha ganado, amén de que los años le han dado una presencia escénica que no tenía de joven. Ya con El lobo (lástima de película, esa historia daba mucho más de sí) Coronado me sorprendió que poco tenía que ver con lo que le había visto anteriormente. Si hasta entonces es que no había dado con el papel adecuado o con un director que supiera aprovecharle, es algo que no sé, pero ahí desde luego estuvo mejor que nunca (hasta el propio Mikel Lejarza ha comentado su asombrosa síntesis con el personaje real al que daba vida Coronado). Y de ahí un gran salto (lo siento pero dudo que me ponga a ver sus series en esa cadena del famoseo) hasta No habrá paz para los malvados, un sorpresivo (al menos para quien no estuviera al tanto de la carrera de su director Enrique Urbizu como era mi caso) thriller policíaco que ha regalado al cine español uno de sus agentes de la ley más carismáticos: Santos Trinidad.

El arranque de No habrá paz para los malvados es excelente, y de hecho toda la secuencia en lo que viene siendo un puticlub es mi favorita de la película, en la se presenta al personaje de Coronado, con ecos de la mítica Teniente corrupto, como un agente de la ley con serios problemas (como iremos viendo, se intuyen que deben ser de toda índole) que le llevaban a beber como un cosaco. Así que dispuesto a tomarse la última, Santos Trinidad acude a esa pseudodiscoteca donde un grave incidente le llevará a iniciar unas pesquisas por su propia cuenta que le llevarán poco a poco a ir tirando del hilo de una madeja bastante más gorda de lo que cabría esperar.

Realmente No habrá paz para los malvados tienen más de policíaco que de acción, y gran parte de la película consiste en seguir el día a día de Santos mientras trata de dar con su hombre al tiempo que va un paso o dos por delante de una investigación judicial. Si esto se hubiera hecho al otro lado del charco (y ya veremos qué pasa si finalmente Stallone la saca adelante) desde luego habrían habido persecuciones y explosiones a tutiplén, y eso ciertamente no era necesario aquí, aunque tampoco negaré que una o dos escenas de acción no habrían hecho daño. Pero además de la dirección de Urbizu, que hace agradable e interesante lo que podría haber sido tedioso (aunque no son pocas las secuencias en las creo que falta algo más de tensión), quien realmente lleva el peso de la cinta es el carismático Santos Trinidad, del que poco a poco vamos conociendo algún que otro dato que nos ayudan a comprender su presente, pero sin que nada quede realmente desvelado. Queda claro que su pasado le persigue, y sin decir mucho más al respecto, porque para eso tienen que ver la película, lo que queda al final es una duda, una de esas dudas que muchas ocasiones significan el acierto de un film. Y éste es el caso. ¿Es Santos un villano, o un héroe? Juzguen por sí solos. Pero qué paso, eso nunca lo sabremos.

A no ser que hubiera una precuela o algo parecido. No la habrá porque esto no es Hollywood, y eso para según que cosas es bastante bueno. Pero personalmente no me importaría ver a Santos Trinidad de nuevo en la brecha. O por decirlo en una palabra: rocanrol.

7 comentarios:

John P. Maaaula dijo...

Me gustó. Mucha escena donde no hace falta diálogo y sólo con la imagen ya te das cuenta que pasa por la cabeza de Santos.

En La caja 507 ya hace un papel similar. Urbizu vio bien el potencial de este hombre como poli corrupto.

Un saludo

El Bueno de Cuttlas dijo...

Pero qué le has hecho al diseño cromonaútico del blog...¡! Puede que a Skintor le guste pero yo lo veo un poco oscuro :-) ¿será el signo de estos tiempos?

La peli de Urbizu está bien, tiene mérito sacar adelante un thriller en este país... Las tapas de gambas y los cubatas que se pinpla Coronado le dan un toque demasiado castizo para mi gusto pero aún así creo que debemos darnos con un canto en los dientes.

Un saludo

supersalvajuan dijo...

A mí me desilusionó un montón, quizás porque solo la ví por curiosidad, no por interés.

Agente Cooper dijo...

Para mí Urbizu es de lo más interesante del cine patrio (siempre he querido usar esta expresión jajaja) y aparte de "La caja 507" y "No habrá..." su otra colaboración con Coronado, "La vida mancha", es la mejor película española de los últimos años.

Vicent dijo...

Hola, Crononauta.
Ya sabes que tu bloc, entre los 15 o 20 que consulto regularmente, es el único que no me leo en diagonal. Pero desde hoy me costará un poco más con el fondo negro! :-) > 8-)
A la película esta le pasa lo que a todas: despiertan mucha expectativa pero luego no dan para tanto. La caracterización y la interpretacion de J. Coronado no estan equilibradas y además lo encuentro un poco tópico.
Saludos.
Vicent (Formentera)

Möbius el Crononauta dijo...

John P. Maaaula: sí, supongo que la siguiente será la de la caja 507, a ver que tal.

El Bueno de Cuttlas: ¡ciertamente es el signo de los tiempos! no sé, estoy probando, pero si os quejáis lo bastante probaré otra cosa. No habría sido muy creíble con hamburguesas, ¿no?

supersalvajuan: quizás fue eso

Agente Cooper: "La vida mancha" eh. Ok la apunto.

Vicent: me alegra saber eso. Mmm pensé que sobre negro sería más elegante, pero si dificulta la lectura, lo cambiaré!
Tópico,¡pero que buen tópico!

Mr. Lombreeze dijo...

Sí, yo coincido contigo en que el arranque es lo mejor de la película y es lo más film noir de todo. Es que el "incidente" que desencadena todo es tremendo. Por cierto, yo quiero alabar la labor de la jueza, Helena Miquel está genial. Ese careto que pone cuando huele un puticlub por primera vez define perfectamente su personaje.
Rocanrol hermano, rocanrol y larga vida a los perdedores.