viernes, 21 de septiembre de 2012

Drive (2011)

¡Excitante film! Y con eso podría concluir esta reseña. Se habló mucho de ella el año pasado y causó sensación en la blogosfera, y con razón. En estos tiempos resulta difícil dar con grandes películas dentro de la Serie A Hollywoodiense. Por supuesto los sigue habiendo, pero como se ha comentado en más de una ocasión, las buenas historias parecen por lo general destinadas a nacer y desarrollarse en la televisión. Drive no destaca sólo por su calidad, sino que además nos ofrece, en pleno siglo XXI, cine de gángsters y automóviles con influencias de aquellas maravillosas películas de los 60 y los 70, protagonizadas por tipos duros y silenciosos. Hace cuarenta o cincuenta años Drive habría sido protagonizada por Steve McQueen o Clint Eastwood. Y ése es un detalle lo bastante importante como para visionar esta cinta, si eres de los que, como yo, pensamos que el cine de acción en aquellos días alcanzó cotas de perfección difícilmente superables.

Un guión más digerible es lo que seguramente le faltó a Valhalla Rising para haberse ganado más admiradores, porque la facturación era perfecta y el protagonista, carismático. En Drive el director danés Nicolas Winding Refn tenía la ocasión perfecta para llegar a un público más amplio. No sé por qué me da que Refn debe ser un tipo peculiar, de esos que no se meten en un film de acción así como así (aunque ya se rumorea que dirigirá una nueva adaptación de La fuga de Logan), pero por lo visto le atrajo el personaje principal de esta historia lo bastante como para aceptar dirigirla. Y es que desde la publicación de Drive, la novela, en 2005, al parecer a la obra le salieron muchos amigos entre los estudios de Hollywood. De hecho el film estuvo a punto de ser un vehículo para Hugh Jackman, con todo lo que eso habría implicado (adiós guión, hola público adolescente). Y que conste que no tengo nada contra Jackman; sea peor o mejor actor, es una de las pocas estrellas genuinas que le quedan a Tinseltown.

Por suerte para nosotros todo cambió cuando Jackman se cayó del proyecto, y en su lugar fue elegido Ryan Gosling, a quien al parecer le ofrecieron el raro privilegio de elegir director (no sé nada de la carrera anterior de Gosling, aunque por alguna razón me sonaba su cara; pero imagino que debió tener algun gran éxito para obtener semejantes poderes). ¡De todas formas me habría gustado ver la cara del productor cuando Gosling eligió a Refn como director! Aunque bueno igual era un productor de esos con un mínimo sentido artístico.

La verdad es que no deja de ser curioso el enorme parecido entre la trama de Drive y la de The Driver (la revisé aquí), no sé si el novelista la acababa de ver cuando se puso a escribir o qué. Aunque bueno de personajes duros y silenciosos el mundo está lleno. De lo que podemos estar seguros es de que Ryan Gosling es mucho mejor actor que Ryan O'Neal. En este caso, Drive tiene también de protagonista a un experto conductor sin nombre que ofrece sus habilidades al volante a atracadores y criminales para burlar a la policía tras el trabajo de turno. Por el día, el conductor que interpreta Gosling trabaja de especialista en rodajes hollywoodienses, aparte de trabajar por las tardes en el taller de Shannon, un tipo con turbias conexiones mafiosas que le valieron una cojera permanente. Como es de esperar, la extraña y apacible vida del conductor se nombre se irá complicando, muy a su pesar.

Salvo para los tristes que sólo busquen una historia nunca contada antes, Drive ofrece una trama muy bien construida con escenas excitantes, intercalada por una bastante silenciosa historia de amor que no sólo no frena la acción principal, sino que la complementa y la estimula. En líneas generales las cantidades están muy bien medidas, y todo lo tenemos en su dosis justa: los tiroteos, los momentos románticos, las peleas, las persecuciones en coche (rodadas, gracias a Thor, en ese delicioso estilo de antaño), y los diálogos; y dada la característica parsimonia del protagonista, éstos corresponden sobretodo a Shannon y los malutos del lugar. 

Efectivamente tenemos un guión muy bien construido, y una excelente dirección de Refn. Ésta es la segunda película que le veo (aunque ya tengo Bronson en el punto de mira), y no cabe duda de que el tipo tiene un talento especial para las atmósferas y las ambientaciones (aquí no repite director de fotografía pero sí mismo montador) y, de forma curiosa, para las peleas en distancias cortas (quizás por ello éstas aparecen en sus tres últimas películas, ¡quién sabe!), que resultan siempre deslumbrantes. Desde luego visualmente Drive, como ya hiciera Valhalla Rising, ofrece muchos alicientes y alguna que otra escena impactante.

Y, como toda gran película, aparte de un estupendo guión y una gran dirección, Drive tiene un más que sólido reparto, encabezado por Gosling y la actriz Carey Mullingan, que interpreta a la desvalida vecina del conductor. Buena química entre ambos que hace funcionar mejor su historia. Otros nombres a destacar, los de la curvilínea Christina Hendricks, que está, supongo, todo lo bien que se puede estar en un papel tan breve y plano, y un feroz Albert Brooks. En realidad todos los secundarios destacan de un modo u otro, como ya he dicho, Drive tiene un reparto muy sólido. Pero personalmente creo que en el primer puesto situaría a los geniales Ron Perlman y Bryan Cranston: uno da miedo y el otro da pena, lo cual quiere decir que ambos lo bordan.

Tengo muchas películas del 2011 por ver, pero estoy seguro de que Drive fue uno de los mejores films de aquel año. Así que debéis verlo irremediablemente. Y deseo que Nicolas Winding Refn siga encontrando guiones interesantes que rodar. Si tiene suerte con eso, podríamos estar ante uno de los grandes directores del presente/futuro.

4 comentarios:

Savoy Truffle dijo...

Me han hablado muy bien de esta peli, y por lo que tu dices estoy tardando en verla.

Un saludo.

sylvia dijo...

Coincido contigo...Buena peli!!

El Bueno de Cuttlas dijo...

Películón, no llega a ser redonda (le falta algo de diálogo en mi opinión) pero es completamente hipnótica. Los títulos de credito, absolutamente magistrales, me dejaron clavado en el asiento.

¡Un saludo!

Möbius el Crononauta dijo...

Savoy Truffle: sí, deberías verla cuanto antes

sylvia: ¡cierto!

El bueno de Cuttlas: para mí la falta de diálogo le da un aire especial. Y sí, ¡me olvidaba esos títulos! Y la música ochentera