jueves, 23 de agosto de 2012

Cleopatra Jones (1973)

My jurisdiction extends from Ankara, Turkey to Watts Tower, baby. ¡Nadie hace mesas con Cleo!
 
¿Quién ganaría en una pelea callejera, Cleopatra Jones o Grace Jones? Desde luego había ocasiones en que los ligues de Will Smith en El Príncipe de Bel Air eran de lo más interesantes, amén de que solían gastar unos cuerpazos increíbles (¡que ese director de casting me busque pareja!), pero, ¿puede haber alguien mejor que una chica con la que puedes debatir sobre Cleopatra Jones? Lo dudo mucho.

1973, Marvin Gaye tenía su Let's Get It On en las calles y el Blaxploitation estaba en su máximo apogeo, de suerte que la Warner Bros se decidió a financiar su propia película de acción negra. En cuanto uno ve al comienzo de la peli un avión bombardeando un campo de amapolas queda claro que no estamos ante un producto de la AIP. Y en cuanto vemos a Tamara Dobson enfundada en un glamuroso abrigo de pieles setentas (¡bueno, lo era en la época! Nada de pieles, gente, ya lo sabéis) con su grandioso pelo afro incólume queda claro que estamos ante una de las heroínas definitivas de la historia del cine. ¡Y he leído por ahí que fue incluso la más alta! Y es que con su casi 1.90 de altura Tamara había sido una imponente modelo que también se había metido en el mundo del diseño, y no me extrañaría que el estilismo que despliega durante el film fuera suyo.

Bueno, Cleopatra Jones es uno de los títulos referenciales del Blaxploitation, y no es de extrañar ya que ofrece acción sin ton ni son, persecuciones callejeras con potentes vólidos, y golpes de kárate y hapkido con zapatos de tacón. En este caso la protagonista, Cleopatra Jones, es una esbelta, bella y poderosa agente del gobierno empeñada en luchar contra las drogas que están arrasando a sus hermanos del gueto. A su causa se opondrá Mommy, una oronda capo de la droga algo lesbianilla quien con sus hijos trata de que Cleopatra no le chafe el negocio (me pregunto si esta Mommy no inspiraría cierto personaje de Futurama). La verdad es que resulta impactante ver a toda una Shelley Winters haciendo de Mommy y soltando un bitch cada dos por tres.

Evidentemente, ya sabéis lo que suele suceder con estas películas; aunque Cleopatra Jones está por encima de la media, más que un guión ultrasólido o una dirección implecable, sus alicientes residen en su estética callejera 70s, en sus grandes dosis de acción y en su carismática protagonista, la sin par (con par) Tamara Dobson, que hacela de un estupendo gracejo para la lucha cuerpo a cuerpo o para las frases irónicas. ¡Lo que debieron disfrutar las audiencias negras viendo a Tamara poniendo en su sitio a los policías blancos! Que por supuesto (aunque al menos aquí hay alguna excepción) suelen ser malvados y crueles y primero pegan a los negros y luego preguntan. Por supuesto es de obligada visión en versión original, porque hay escenas que carecerían de sentido dobladas, como esa hilarante secuencia en que Cleopatra irrumpe en el piso de un camello callejero, que pronuncia la siguiente frase inmortal: Shit! What's wrong with you woman? Why can't you just open a door like a normal person? Grande.

Junto a Tamara tenemos algún que otro secundario carismático, como Antonio Fargas, que nunca se perdía una de éstas, o el mítico Albert "doyoufeelluckypunk" Popwell y Bernie Casey, protagonista de Dr. Black, M. Hyde, en la que el científico de turno se convirte en ¡un asesino albino! Por dios, ese argumento promete. La dejaremos para otra ocasión.

Cleopatra Jones, un título referencial del Blaxploitation con mucho glamour, acción, patadas, música funk vocalizada por Millie Jackson (¿recuerdan su Back to the...?) y un deportivo con techo deslizante para mantener intacto el peinado afro. ¿Qué más se le puede pedir a una película? ¡Yo creo que nada!

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