lunes, 4 de junio de 2012

Coffy (1973)



Sabido es que no sólo de pan vive el hombre, y que de vez en cuando los hay que lo acompañan (o incluso sustituyen) con tocino (no sé cual será el equivalente guarro en el mundo vegano). Así pues supongo que no todo en esta vida son guiones bombásticos, direcciones impecables e interpretaciones sublimes. Sí amigos, entre tanto menú de calidad, siempre hay sitio para una canita (o una cañita) al aire, una patatita frita a la boca, un poco de morcilla al buche. Y lo de la morcilla es un acertado símil dado que hoy toca hablar de blaxploitation, ese género o subgénero cinematográfico que, como la morcilla, es negro, es sexy, y está relleno de sangre y tropezones cárnicos. Y, por supuesto, uno de los primeros nombres que vienen a la mente hablando del cine negro 70s es el de la heroína Pam Grier.

Supongo que no resultará raro que una superhembra como la Grier debutara con un pequeño cameo en un film de Russ Meyer, pero su verdadero descubridor y valedor fue el sempiterno Roger Corman, a quien el astuto Samuel Z. Arkoff se la arrebató cuando el cine de acción negro estaba alcanzando su apogeo. Coffy constituyó el segundo trabajo de Pam para la American International Pictures de Arkoff, una productora especializada en films baratos y rentables que también distribuía curiosonas películas de Serie B extranjeras (por ejemplo la AIP fue la encargada de distribuir en los USA la cinta de Narciso Ibáñez Serrador ¿Quién puede matar a un niño?). El film en cuestión era la respuesta al éxito de Cleopatra Jones, un tren que Arkoff no había podido coger a tiempo. Curiosamente parece que Coffy se rodó más rápidamente y con menos presupuesto, pero recaudó más que la cinta protagonizada por Tamara Dobson. ¡Así es el blaxploitation, amigos!

Así pues, quizás usted, querido lector, se estará realizando en estos momentos algunas sesudas preguntas, como por ejemplo, ¿qué hago aquí perdiendo el tiempo cuando podría pasar el rato haciendo la lista de la compra? Pero por supuesto soy yo quien le dirá las preguntas adecuadas. Primero, ¿guardará algún día el Congreso de los Estados Unidos en su famosa biblioteca el guión de Coffy? Lo dudo. ¿Se estudiará en las escuelas de cine las técnicas cinematográficas de Jack Hill? No es probable. Entonces, ¿cuáles son mis opciones? Mmm, perdón, me he ido a otra película. Aunque no cabe duda de que el blaxploitation tiene sus clásicos y buenos filmes, el cuerpo del género está formado por películas de rápido consumo, fáciles, con mucha carne, ketchup rojo y, en resumen, mucho entretenimiento hamburguesil. Lo cual es perfecto, por qué si no, ¿para qué iba uno a ver blaxploitation?

Coffy se enmarca dentro del muy setentero subgénero de los "vigilantes", esa clase de ciudadanos normales que deciden tomarse la justicia por su hermano. Coffy, el personaje de Pam Grier, es una enfermera de noche cuyas hermanas han caído en el oscuro pozo de las drogas, así que ya desde el principio vemos a la voluptuosa Pam usando sus encantos para encadilar a un capo de la droga, llevárselo al catre, y allí descerrajarle un tiro en el jeto. Como decía la publicidad de la época, "they call her Coffy and she'll cream you!" ¡Yeah! ¡Chúpate esa, James Ivory! Coffy, que está liada con un repeinado hermano (ya conocen la jerga), político con ansias de cambiar cosas por lo visto, tiene en estado de pagafantas a otro pobre hermano, policía para más señas, con el que por lo visto tuvo algo en el pasado. Y así, cuando no está haciendo el amor con el primero, o desesperando al segundo, o en el hospital, Coffy se dedica a imponer su ley entre los malutos de la calle. Pero cuando apalizan a su amigo policía porque está a punto de tirar de la manta sobre una corruptela de su compañero (blanco, claro), la poderosa Afrodita negra entra en cólera y dedica sus esfuerzos a vengarse del mafiosillo que está detrás de todo el asunto, un divertido mariquituelo perverso sexual llamado Vitroni.
King George, the man, the legend
En definitiva, Coffy no es sino una excusa para disfrutar del carisma de la Grier, de sus encantos curvilíceos, y de su violencia desatada. Un buen producto (muy barato también) de Serie B, entretenido y del que quizás no recordemos demasiado al día siguiente, aunque yo desde luego tengo mis "jailaits", aparte de las previsibles escenas tórridas con Pam de por medio. Por ejemplo, impagable resulta la daltónica aparición de Robert DoQui (la mayoría le recordará como el jefe de un tal agente Murphy en Robocop) enfundado en sus horterísimas ropas de capo de poca monta haciendo del inestimable King George. El mencionado Vitroni también resulta bastante gracioso, y además cabe destacar el trabajo de secundarios como el duro Sid Haig (¿no fue Rob Zombie quien le rogó y le rogó hasta que le sacó del retiro?) o la bella Linda Haynes. Pero, por supuesto, toda la gloria es para Pam Grier, que hace el amor tan bien como la guerra, y que en Coffy se esconde armas diversas en su pelo afro (¡era algo que tenía que llegar tarde o temprano!) para no levantar sospechas.

Sin más ni más, Coffy, un imprescindible título para los y las fans de Pam Grier.

7 comentarios:

Alí Reyes H. dijo...

De todo hay en la Viña...

Dr. Quatermass dijo...

Yo vi hace nada Foxy Brown y no me arrepiento en absoluto!

El Bueno de Cuttlas dijo...

Esto es cine de calidad, sí señor. Yo remataría la sesión doble con "El Furor del Dragón", la de Bruce Lee y Chuck Nurris zurrándose en el Coliseo, por eso de completar el mapa racial humano y tal.

Un saludo

Agente Cooper dijo...

Cleopatra Jones, Foxy Brown, Coffy...ohh, yeahh! Menuda banda sonora, por cierto.

Can you dig it?

King Piltrafilla dijo...

Estoy de acuerdo.

http://kingpiltrafilla.blogspot.com.es/2010/04/piltrafillas-mi-primera-critica-de-esta.html

Möbius el Crononauta dijo...

Alí Reyes: claro

Dr. Quatermass: ¡era imposible hacerlo! Foxy Brown, vaya mujerón

El Bueno de Cuttlas: jajaja no sé si es ironía o no, pero el doble cartel es fabuloso

Agente Cooper: right on!

King Piltrafilla: como debe ser, hermano

Adrian Vogel dijo...

Me encantan estas pelis (las de la pareja de polis de Harlem, no recuerdo ahora mismo los nombres, el enterrador y ... o algo así, son mis favoritas). Y como apuntaban en un comentario las BSO eran impecables (Superfly y Shaft, la primera, son las mejores).