miércoles, 9 de mayo de 2012

Lucille Ball, Martin Crane y el signo de los tiempos

Dicen que las reposiciones televisivas nacieron, como muchas otras cosas que tengan que ver con el mundo de la televisión, con Te quiero Lucy, la übermítica comedia familiar de Lucille Ball que reinaba allá en los 50. Todo empezó con el segundo embarazo de la actriz, que trastocó los planes para completar la segunda temporada de la serie ya que en algún momento la señora Ball habría de coger una baja maternal. La CBS decidió entonces volver a emitir algunos de los episodios más populares de la temporada anterior para tener al público entretenido hasta el regreso de la gran estrella. Esas reposiciones tuvieron tanto éxito de audiencia como las emisiones originales, lo que hizo ver a los ejecutivos que eso que los anglosajones llaman rerun podía tener salida comercial.

Hay otra historia que circula respecto a ese segundo embarazo que podría ilustrar muy bien esa idea de que los tiempos cambian, y que desde el siglo XX cambian cada vez más deprisa. Desde luego no se puede decir que Lucille y su show fueran algo excesivamente rompedor y subversivo, pero la idea de la actriz de incorporar su embarazo en la trama de la serie (ya ven, algo que se lleva haciendo desde tiempos inmemoriales en las series) no parece que entusiasmara a los caducos ejecutivos de la época. Pero no había que subestimar el enorme poder y prestigio que Lucille Ball tenía en aquella época, así que una vez se salvaron los escollos de los anunciantes se incorporó el embarazo de la actriz a la serie. Eso sí, a Lucille se le prohibió decir la palabra 'pregnant' (embarazada) y se sustituyó ese, al parecer, sucio término, por 'expecting' (pongan el sinónimo menos sucio que se les ocurra, "en cinta", "en estado de buena ventura", "accidente por helio", "gases...). Ya ven que cosa tan tonta cuando hoy en día se realizan tests de embarazo en directo y la gente hace cosas bajo los edredones.

Y es que, como bien sabe Martin Crane, antes sí que había sentido de la moral y la dignidad.

8 comentarios:

David dijo...

Ja,ja...
Pues no veo la tele casi nunca, pero ayer pillé un trozo de un viejo episodio de Frasier en la dos, me parece, y lo que me pude reír.
"accidente por helio" y "gases" (en fin...)

Möbius el Crononauta dijo...

claro que sí, Frasier es una de las mejores comedias de todos los tiempos.
Ya se sabe, puesto a ironizar, llevémoslo más allá. No me dirás que se te van a caer los anillos ahora. Podría ser peor. Podría ser sorbete de bebe como "En la matanza de los garrulos lisérgicos".

John P. Maaaula dijo...

Pues menudo invento la reposición. Gracias a él me sé de memoria mmuchos diálogos de los Simpsons, amén de muchos detalles que en el primer visionado se me escaparon.

Un saludo

El Bueno de Cuttlas dijo...

"Frasier" es una de mis comedias preferidas, junto a "Friends. Debe de ser una de las pocas spin-off que sobrepasó a la serie matriz, en este caso "Cheers". Mi personaje preferido es Niles, lleva el snobismo de Frasier hasta límites ocultos para la raza humana. De lunes a viernes en La 2 a las ocho y media, ya van por la cuarta temporada, me parece

Un saludo

JLO dijo...

yo también me divierto viendo todavía en la tv, los capítulos de Seinfield... así que entonces y por eso, gracias Lucy!!

Fanny Riffel dijo...

Genial Lucy.No sólo en eso fue pionera...su personaje en sí era novedoso,no temía quedar en ridículo ni tomarse en broma en todo sentido.No había mujeres que hicieran eso,y todavía hoy son las menos.

Möbius el Crononauta dijo...

John P: jeje yo igual

El bueno de Cuttlas: estoy de acuerdo en lo de Frasier, en lo de Friends más bien no. Niles es tremendo!

JLO: todos queremos a Lucy

Fanny: Lucy es seguramente la base de todas las sitcoms que vinieron después

Sara Mansouri dijo...

Soy FAN de Martin Crane ;)