viernes, 4 de mayo de 2012

Leon, el profesional (1994)

La primera vez que me enamoré de Natalie Portman fue cuando la descubrí en El profesional. Después, creo que no volví a saber de ella hasta la aciaga nueva saga (contemplen mi pareado, oh poderosos, y desesperen) de Star Wars, donde volví a enamorarme de ella, como hago cada vez que la veo de nuevo. Y aunque tuviera ella entonces trece años, no pasaba nada porque yo no tenía muchos más, y además era una niña actriz diferente. Y en realidad viendo El profesional llegué a muchas otras conclusiones que tienen que ver con otras personas, pero de ello hablaré después. Pero como en esta vida lo primero siempre es el amor, o eso se suele decir, pues era obligado arrancar dedicándole unas líneas a una de las actrices con más belleza, glamour y talento de los últimos tiempos.

No puedo decir que creciera adorando el cine francés, que parecía una clase de cine donde nunca pasaba nada, salvo que a tres solterones les tocara cuidar a un bebé, pero claro uno no nace sabiendo (aunque sigo pensando que en gran parte del cine de allá sigue sin pasar demasiado), hasta que allá por 1990 un tal Luc Besson pareció surgir de la nada para demostrarme lo contrario con aquella estupenda (al menos así la recuerdo, ¡no la he vuelto a ver desde entonces!) cinta de acción titulada Nikita. Evidentemente me quedé con ganas de más Luc Besson, así que fue un placer irse al videoclub de la esquina cuando lanzaron El profesional, una cinta que surgió de la propia Nikita.

Y es que una vez acabó con ella Besson no pudo quitarse de encima la sensación de que el papel que le había dado a su actor fetiche, el gran Jean Reno, se le había quedado corto. Así que escribió un guión para su lucimiento con un personaje que a todos los efectos podría ser el mismo de Nikita, salvo que aquí se hace llamar Léon, y esta vez su compañera será una adorable chica de diez años a la que protegerá de unos malutos y corruptos policías liderados por el camaleónico Gary Oldman.

Una de las lecciones que ha dejado la historia del cine es que un asesino a sueldo, el mejor de su gremio, será más temíble y mortífero cuanto más peculiar sea en su vida privada, y cuanto más raras sean sus manías. Léon es un tipo taciturno, su mejor amiga es una planta, y prácticamente parece que sólo se alimente a base de leche. Y cuando uno le ve disfrutar como un niño viendo una reposición de Cantando bajo la lluvia, bueno, está claro que ahí tenemos a un "torpedo" al que hay que temer. Y Jean Reno hace un magnífico trabajo encarnando a ese asesino que nunca deja de parecer un cordero perdido salvo cuando se pone en acción, y es que para sobrevivir el cordero tuvo que aprender a ser un lobo.

Y qué decir de Natalie Portman y su Matilda, menudo debut, ya demostraba madera de actriz, algo que no se suele en ver en los niños actores que más que interpretar suelen proyectar diálogos de niños, pero la Portman salió airosa de un personaje más complejo de lo habitual y cuya relación con Léon era mucho más espinosa de lo que finalmente llegó a las pantallas (esos detalles más espinosos se dejaron fuera por temor a que el público americano los rechazara). Desde luego para mí Matilda sigue siendo uno de los mejores personajes infantiles de las últimas décadas.

 Matilda no es fan de Justin Bieber

Y bien, además del impacto de la Portman, descubrí que Reno no era sólo capaz de ser un gran bruto chistoso (no cabe duda de que tras Los visitantes debía haber olvidado por completo su aparición en Nikita), sino que era un gran tipo duro, y un actor bastante bueno en general. Aunque faltaba la guinda final, esa polémica interpretación (¡una más supongo!) de Oldman, que irritaba a algunos por su sobreactuación, y que aunque a mí me sigue pareciendo muy excitante, es cierto que vuelta a ver en algún momento creo que pasa de la raya, aunque fue algo que buscaban tanto él como Besson, supongo que para darle un toque todavía más barbitúrico al inolvidable Stansfield, ese villano pasado de vueltas que aniquila familias a ritmo de la Quinta Sinfonía que suena sólo en su cabeza. Para mí, desde luego, Stansfield es uno de los villanos definitivos de los 90.


El profesional, una estupenda cinta de acción, que es algo que siempre se le dio muy bien a Luc Besson (soy de los que piensan que la cagó con El quinto elemento, y me gustaría que algun día de estos nos regalara alguna que otra buena cinta de acción y no tantos miniboys de esos), y que nos descubrió a la sin par Natalie, nos hizo querer aun más a Jean Reno, y nos confirmó que Gary Oldman es muy bueno, pero que cuando es malo es mejor. Y en el cine siempre hay mejores y peores películas, pero las que no olvidamos son esas que nos hicieron sentir o querer ser tal o cual personaje, y yo en su día quise ser un asesino bebedor de leche protector de una niña indefensa, y por eso El profesional siempre será para mí una película especial.

8 comentarios:

Lillu dijo...

Maravillosa película!! Uno de los mejores papeles de Natalie Portman, sino el mejor, con esa mezcla de inocencia, sufrimiento y determinación. Y Gary Oldman, como bien dices, de malo, mejor :D

saluditos

Mr. Lombreeze dijo...

Es verdad!, mucha gente dice que se enamoró de la Portman en Beautiful Girls, pero a mí me pasó como a ti. Luego me reenamoré en Cisne Negro.
Sobre la película solamente puedo añadir que es, sencillamente, una de mis películas favoritas. La vi hace un par de meses de nuevo y no ha envejecido absolutamente nada. Junto Con Raíces Profundas y Un Mundo Perfecto forma mi trilogía personal perfecta de amor platónico entre tío duro y niñit@ inocente.
Es un mantra que me va mucho ése de la redención por la expiación tras la inspiración de la pureza infantil.

John P. Maaaula dijo...

Gran película. Y los tres actores lo hacen estupendamente. La cara de Matilda cuando ruega que León le abra la puerta es tremenda. La debían de estar pellizcando o algo así. Y Gary Oldman... Nunca me cansaré de sus excesos interpretativos, aunque de malo siempre mejor.

La volví a ver hace relativamente poco y la disfruté aún más que la primera vez.

Un saludo

Fanny Riffel dijo...

Buenísima peli,la veo cada vez que la repiten y no me cansa.Si vos te enamoraste de Natalie,lo mío fue más raro,me enamoré de Reno.Cuando hace abdominales,ufff...
No nos olvidemos de Aiello,por favor,haciéndose odiar convenientemente en su papel de estafador del pobre León.

Luis Cifer dijo...

coincido casi plenamente. o también quedé prendado de Portman en esta peli. Pero Oldman se come la pantalla y eclipsa al reto del reparto. El problema del film es que el maldito Besson se lía con tanto policía y tanto tiro y se olvida de la historia. Sólo por Oldman y Portman vale la pena ver esta peli, a pesar del estilo Besson.

El Bueno de Cuttlas dijo...

Yo sí quede prendado de Natalie Portman con "Beautiful Girls", que me parece una película excelente, pero es que la vi antes que "Leon". En esta también hace un papel estupendo, la verdad es que para mi aparte de ser mi actriz predilecta es todo un amor platónico. Qué se le va a hacer.

Un saludo

raúl dijo...

más matildas y menos bieberas!!

Möbius el Crononauta dijo...

Lillu: ¡Gary de malo siempre mejora!

Mr. Lombreeze: fíjate que Beautiful Girls no la he visto aún, así que mi enamoramiento desde luego siempre será con El profesional. Desde luego encajaría muy bien en esa trilogía. Y sí, ése es un mantra muy chulo.

John P. Maaaula: desde luego, momento acongojante ese frente a la puerta, Natalie está increíble ahí.

Fanny Riffel: yo no le veo nada de raro, supongo que porque me cae muy bien. Si fuera mujer prefería a Reno antes que al blandengue de Orlando Bloom. Y sí, me olvidé de Aiello, pero es que el trio protagonista lo invade todo...

Luis Cifer: para mí Oldman no eclipsa al resto del reparto para nada, y eso dice mucho de Reno y Portman precisamente. Yo siempre disfruto con el tiroteo final, es cierto que se olvida en cierta forma de la historia, pero ese tiroteo no deja de ser consecuencia de la misma. Desde luego por mi parte nada malo con el Besson style.

El Bueno de Cuttlas: en eso te entendemos muchos, desde luego.