martes, 27 de marzo de 2012

El terror del más allá (1958)

El otro día el parche de Prometeo me habló y me dijo que ya era hora de que volviera al blog uno de sus pequeños clásicos, la ciencia ficción de los 50. Y como vi que era bueno, pues le hice caso. Y supongo que no fue casual que fuera Prometeo, los lectores más avispados sabrán por qué. Y como diría el pequeño Nicolás, es cierto que era cierto y curioso. Porque verán, la película de la que voy a hablarles arranca en lo que entonces era el futuro, 1973 (¡el año que se publicó el Who Do We Think We Are de Deep Purple!), y trata sobre una expedición a Marte que se estrella, y mientras esperan la nave de rescate la tripulación sale a explorar, pero les pilla una tormenta de arena y algo extraño les ataca y sólo queda uno. Así que cuando llega el rescate el pobre teniente Carruthers se enfrenta a un consejo de guerra allá en la Tierra (donde no hay ninguna referencia a los Purple, ¿qué clase de futuro es ése?) porque nadie se cree su historia. Y resulta que durante el viaje de regreso tenemos a una tripulación encerrada en una astronave con un extraño bicho que se oculta en los conductos de aire y que uno a uno va finiquitando a la pobre gente de la tripulación, que se las ve y se las desea para averiguar como acabar con el monstruo malvado. ¿Les suena la historia? Evidentemente que sí, estamos hablando de It! The Terror from Beyond Space, todo un clásico de la ciencia ficción 50s.

Pues sí, las similitudes entre las tramas de El terror del más allá y Alien, el octavo pasajero son innegables, aunque ello no quiero decir nada, el patrón de la historia de tipos encerrados en un sitio que van cayendo a uno a uno podría seguir remontándose en el tiempo, quizás al Diez Negritos de Agatha Christie, quizás a la Edad Media, quizás a algún autor de la Roma o Grecia clásicas, quizás a leyendas de las tribus de los dogones... ¡Quién sabe! Lo único cierto es que Alien no fue la primera en aunar los elementos de la típica historia terrorífica en un lugar cerrado con la ciencia ficción. Respecto a cuánto hay de El terror del más allá en la cinta de Ridley Scott, supongo que sólo Dan O'Bannon y Ronald Shusett tienen la respuesta; aunque tampoco sé o recuerdo si han declarado algo al respecto.

De todas formas aunque siempre se la traiga a colación por el tema Alien, una película como El terror del más allá merece ser mencionada por méritos propios, que los tiene. No estamos hablando de las mejores de su época en plan Ultimátum a la Tierra, pero tampoco nos enfrentamos a un pastiche (divertidísimo pastiche, por otra parte) del calibre de Robot Monster. En El terror del más allá nos encontramos innegablemente ante una producción de serie B, con decorado hecho a base de cajas pintadas y cartoné, y un monstruo diabólico que tiene más de tipo con disfraz que de monstruo, pero hay que reconocer que las cajas y el cartoné están dispuestas y diseñadas con algo de imaginación, lo suficiente para quedar en segundo plano y no rechinar demasiado, y que el avezado director Edward Cahn (un habitual de la serie B, aunque en su día llegó a tener a sus órdenes nada menos que a Fred Astaire y Ginger Rogers) tuvo el sentido común de ocultar a la criatura plásticoesponjosa en la medida de lo posible mediante sombras y extrañas neblinas.

Los tipos toman café, las chicas recogen la mesa... It's the 50s!

Además el guión es lo bastante consistente (aunque no faltarán esas alucinógenas frases, teorías y situaciones típicas del subgénero de la época) como para que ayudado por una sobria pero eficaz dirección se mantenga la tensión de la trama, con cada intento y cada víctima, durante las cuales inevitablemente uno se acuerda de Alien cada dos por tres. Aunque por supuesto no hay comparación posible, El terror del más allá ni siquiera se podría considerar el Alien de su época, pero no dejan de resultar curiosos los parecidos.

Resumiendo, aparte de que resulta curiosa de ver para cualquier seguidor de la saga que comenzó en su día Ridley Scott, El terror del más allá es una cinta entretenida y que resulta más que digna dado lo paupérrimo de su presupuesto y lo pétreo de sus intérpretes. Eso sí, quien sea de ese tipo de espectadores que no puede sobreponerse a ver a un tipo disfrazado de monstruo, más vale que busque entretenimiento en otro lado. Esto es serie B, amigo. ¡Serie B 50s!

3 comentarios:

Alí Reyes H. dijo...

La foto del café es muy elocuente.
Aunque Alien es en realidad un clásico así sea una copia
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¿Te refieres a Prometeo del del Blog 5to poder?

Möbius el Crononauta dijo...

¡La verdad es que me refería a Prometheus, la nueva cinta de Ridley Scott!

Pero chequearé eso

Anónimo dijo...

En realidad "Alien" está basada en el cuento de ciencia ficción "Destructor Negro" de A. E. van Vogt. La trama es casi idéntica, con excepción del monstruo, que en el cuento es más como un felino.