sábado, 4 de febrero de 2012

Tuesday Weld

What turns me on? Tuesday Weld in a dirty slip drinking beer. Alice Cooper

El sector masculino que haya visto El rey del juego (un día de estos hablaré de ella, pero la recomiendo encarecidamente desde ya) seguro que habrá visto subir su temperatura con la increíble sensualidad de Ann-Margret, pero seguro que también habrá quedado prendado de la delicada belleza que Tuesday Weld despliega en esa película, en el que es sin duda uno de sus papeles más conocidos. Aunque por aquellos días llegó a ser bastante popular la carrera de Weld nunca acabó de despegar del todo, en un típico caso de rechazar o no ser elegida para papeles que seguramente la habrían llevado a lo más alto. De todas formas cualquier película en la que Weld desplegara su inocente hermosura ganaba automáticamente varios enteros.

Nació como Susan Ker Weld en la Nueva York de 1943, y su vida nunca fue demasiado fácil, especialmente durante su niñez y adolescencia, convertida en el típico ejemplo de una mujer marcada por una carrera como modelo infantil y una madre dominante que se preocupaba más de los ingresos que generaba su hija que del propio bienestar de la niña. Huérfana de padre a los tres años, su madre sacó adelante a la familia gracias a la belleza de Tuesday, que se convirtió en una reputada modelo infantil. Económicamente la futura actriz se había convertido en el cabeza de familia cuando apenas había aprendido a andar, y la presión de ese puesto a edad tan temprana la aisló de sus hermanas mientras que su madre parecía mostrar más cariño a las cuentas bancarias que a ella, lo que se ocultaba en una total dedicación a ella que rayaba en lo patológico. Todo ello se tradujo en una crisis nerviosa a los 9 años, pero tenía que seguir trabajando, por lo que pronto el alcohol y las drogas formaron parte de su día a día. Dicen que antes de los 12 ya había tenido escarceos amorosos, y toda esa vorágine de presiones, responasiblidades prematuras, drogas y sexo desembocó en un intento de suicidio.

Aun no tenía los 13 cuando debutó en Rock Rock Rock!, la película de serie B que tenía de protagonista al mago de las ondas de rock Alan Freed. Tuvo un pequeño cameo sin acreditar en Falso culpable, y su primer rol importante llegó poco después en Un marido en apuros. En la pequeña pantalla comenzó a destacar en la popular comedia familiar The Adventures of Ozzie & Harriet. Cumplidos los dieciséis la Weld alcanzó la fama con la serie The Many Loves of Dobie Gillis, e inmediatamente se convirtió en la actriz perfecta para interpretar papeles de adolescentes rebeldes y sexys en títulos como Because They're Young o Sex Kittens Go to College, aunque sus sensuales y rebeldes correrías en la gran pantalla se quedaban en un juego de niños comparadas con una vida privada que la convertía en la versión femenina de Frankie Lymon. Después de enviar finalmente a paseo a la histérica de su madre, su primer papel dramático importante llegó con la secuela Return to Payton Place, que sin embargo no cosechó el enorme éxito de su predecesora. En Wild in the Country ejerció de coprotagonista (y dicen que de sempiterno affair temporal cinematográfico) de Elvis Presley, mientras le seguían lloviendo papeles de adolescente con aires de inocencia y alma turbulenta. En 1962 rechazó el papel que todo Hollywood habría jurado que estaba escrito para ella, el de la coqueta protagonista de Lolita, pero la Weld prefirió irse a estudiar al Actor's Studio. Tras participar en varias series de televisión como la mítica El fugitivo le llegó su recordado papel junto a Steve McQueen en El rey del juego, donde por fin la crítica comenzó a reconocer su talento como actriz más allá de su encasillamiento de rubia adolescente.

Un año después rechazó otro papel que acabaría siendo muy beneficioso para su sustituta (Bonnie y Clyde) y prefirió actuar junto al encasillado Anthony Perkins en Un maravilloso veneno. Cuando también rechazó aparecer en Valor de ley su tren al estrellato acabó pasando mientras los temidos años 70 hacían estragos entre muchas de las estrellas nacidas al amparo de los grandes estudios. Su carrera fue derivando hacia la televisión, dejó ver algo de piel en Serial y en Érase una vez en América interpretó su papel más pasado de vueltas, el de la secretaria cachonda del atraco a la joyería. Su última aparición en un film de éxito en Hollywood fue en Un día de furia, y en el 2002 apareció en su última película hasta la fecha, Investigating Sex, donde no le importó hacer un desnudo parcial.

Anuncio de sus días de modelo

Junto a Elvis

Merienda pícara

Poniendo en aprietos al fugitivo




7 comentarios:

Alí Reyes H. dijo...

Muy bonita la Weld, no la conocía, aunque tengo la sospecha de que una de nuestras más preciadas artistas venezolanas -Doris Weld- pudo haberse puesto ese apellido en memoria de la que comentas hoy
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LOS CAÑONES DE NAVARONE, no vi la película, tendré que buscarla pero lo que no me gusta de tu entrada es que no mencionas ni una vez al escritor ALISTAIR MC LEAN uno de los mejores escritores que he leido. Hay un libro de guerra, que creo que también fue llevado a la pantalla llamado DESAFÍO A LAS AGUILAS que es del mismo género, y un welter que se vendía como " Si ud cree que ha visto todo lo que podía ver del oeste, es que no ha vista a NEVADA EXPRESS" este último protagonizado por Charles Bronson. Te recomiendo que te des una vuelta por la literatura del británico Alistair Mc Lean ¡Te sorprenderás!

miquel zueras dijo...

"El rey del juego" es una buena película pero no todo lo grande que pudo ser pues Sam Peckinpah, el director inicial, le hubiera sacado mejor partido. Además le perjudica ese tonto final feliz que impusieron los productores. Aún así, la película me gusta mucho. Saludos. Borgo.

Johnny dijo...

Joer, es verdad, la chica de la portada de Matthew Sweet es esta diva. Más que interesante post, sabía algunos datos pero ha sido muy ilustrativo leer muchos detalles de la Weld. Saludos.

raúl fdz pacheco dijo...

¿pero cómo a un personaje tan encantador le pudieron ocurrir tantas desgracias? si dan ganas de adoptarla! o algo.

Fanny Riffel dijo...

Yo tampoco la conocía...hermosa mujer,y eso q no me gustan las rubias,y terrible la historia...

Félix S. Trabanco dijo...

Solo la he visto en "Erase una vez en américa". Roman Polanski quería que fuese la protagonista de "Rosemarys Baby", pero Robert Evans le convenció de que Mia Farrow sería mucho mejor. Una mujer muy bella.
Un saludo.

Möbius el Crononauta dijo...

Alí Reyes: no conozco a Doris pero bien pudiera ser. Sí, es cierto que no he leído nada de Alistair, pero la literatura bélica suele atraerme más en formato cinematográfico. De todas formas si tengo la oportunidad leeré alguna de sus novelas.

miquel zueras: más que un final feliz lo veo como un final menos triste, pero no creo que perjudique mucho al tono de la película, aunque hablo de memoria.

Johnny: no soy especialmente fan de Matthew Sweet, pero hay que alabar esa portada desde luego.

raúl: ya se sabe, Hollywood nunca fue un lugar fácil

Fanny Riffel: por suerte pudo rehacer su vida, y hemos de quedarnos con eso

Félix S. Trabanco: y curiosamente sustituyó a Sharon Tate en "el rey del juego".