martes, 3 de enero de 2012

Papillon (1973)

En 1969 una de las sensaciones literarias en Francia fue Papillon, la autobiografía de Henri Charrière, un ex-convicto francés acusado, según él, falsamente, del asesinato de un chulo de los barrios bajos. Condenado a diez años de trabajos forzados y cadena perpetua, el libro narraba las fantásticas (según algunos, eran realmente fantasiosas) aventuras y desventuras de Charrière quien desde Caen era trasladado a la Guayana Francesa, donde iría de prisión en prisión, a cada cual peor, tras varios intentos de fuga. Aunque evidentemente Charrière siempre defendió la veracidad de los hechos, fueron muchos los que cuestionaron las increíbles historias que narraba en su libro, entre ellos algunos de los que le conocieron entre rejas, quienes afirmaban que el avispado ex-convicto había incorporado a su vida decenas de historias que otros presos le habían contado. Fueran o no reales los hechos que narraba, lo cierto es que su libro se vendió a paletadas y sus excitantes aventuras calaron muy rápido entre el gran público. Cuando Papillon se tradujo al inglés el éxito fue igual de unánime, con lo que Hollywood no tardó en interesarse por la historia de aquel moderno Edmundo Dantés.

El proyecto cayó en manos de Allied Pictures, donde inmediatamente buscaron a una estrella alrededor de la cual levantar su proyecto. El elegido fue Steve McQueen, una de las figuras más rutilantes (y caras) de su época, quien enseguida se interesó por aquella historia de rebeldía e injusticia. El guión se encargó a Lorenzo Semple Jr. (formado en la televisión y que hacía poco había dado el salto al cine) y al rehabilitado Dalton Trumbo, quien enseguida vio en la historia de Papillón un perfecto vehículo para dar rienda suelta a sus propias cuitas y demonios derivados de la propia injusticia que había sufrido en sus carnes (¡ese inolvidable grito de Papi aferrado a los cocos!). El reparto se completó con otro gran nombre, Dustin Hoffman, y una buena colección de secundarios carismáticos. Como solía sucederle el director Franklin J. Schaffner llegó con el proyecto ya avanzado, pero aparte de aportar al film su pericia y buen hacer Schaffner se encargó también de proteger el trabajo de Semple y Trumbo de aquellos que querían que otros guionistas reescribieran el texto.

El film se completó tras un rodaje caro y complicado donde abundaban los exteriores (se rodó en Jamaica y Maui para las escenas en Sudamérica y España para las escenas europeas, aunque un pequeño equipo se trasladó a la verdadera Guayana para rodar la última secuencia de la película con las dos estrellas protagonistas).
Papillon está llena de grandes momentos en los que golpe tras golpe en los que el protagonista, Papi para los amigos, vuelve a levantarse, siempre dispuesto a retomar el asunto de su libertad. Aunque el ritmo del film no es ni mucho menos endiablado, es la historia del rebelde Papi la que mantiene el interés, desde las calles de Caen hasta los riscos de la Isla del Diablo, y todos esos grandes momentos de las aventuras para recordar: el viaje en barco, la caza de cocodrilos o mariposas, la negociación con los leprosos, la canallada en el convento de monjas, el período feliz entre los indígenas buscadores de perlas... amén de frases inolvidables que nso recuerdan que el gran Dalton Trumbo estuvo envuelto en el proyecto. Sin duda uno de los momentos más personales del guionista reflejados en el guión es la conversación entre Louis Dega, el falsificador amigo y compañero de Papillón, y otro preso, en el que discuten acerca de si Papi, confinado en una celda de castigo durante dos años, llegará a dar o no el nombre de Dega a las autoridades. Es fácil establecer el paralelismo con la época de la Caza de Brujas.

Rodaje en Hondarrubia

Junto al guión la otra gran baza del film es sin duda su dúo protagonista, con el gran Steve McQueen ofreciendo una de sus mejores o, al menos, una de sus más singulares interpretaciones, alejado del estilo taciturno que le caracterizó en tantos otros personajes. Pero como bien sabemos el carisma del amigo Steve era tan grande que podía permitirse el lujo de economizar esfuerzos. Especialmente memorables son sus secuencias en confinamiento, donde Papi lucha por sobrevivir y no volverse loco y Steve estaba obligado a dar lo mejor de sí para mostrar la degeneración de su personaje mientras trata de sacar fuerzas para aferrarse a su código y no delatar a Dega, quien gracias a su influencia le había estado pasando raciones de coco. La atención dedicada al confinamiento es inusual dada la cantidad de metraje dedicada al mismo para un film del género, aunque tengo entendido que la idea original era dedicarle aún más minutos, pero finalmente se decidió no pasarse para agobiar al expertador en un film cuyo metraje ya era de por sí bastante largo. Junto a Steve destacaba también obviamente un Dustin Hoffman curiosamente caracterizado con unas gruesas gafas de miope y que gozando también de un gran momento volvió a ofrecer una gran interpretación haciendo del asustadizo pero adinerado (gracias a una gran estafa a nivel nacional) Dega, quien tras pactar un acuerdo de protección con Papi acaba siendo su amigo. Por cierto que dicen que Hoffman se basó, tras conocerle por primera vez, en Donald Trumbo para crear a su Louis Dega.

Ali, Steve y Franklin en Jamaica

Personalmente cada cierto tiempo, sean meses o años, siempre es un placer recuperar Papillon y volver a sufrir o gozar del triunfo junto a McQueen, padecer en su celda de confinamiento, verle saltar desde el acantilado (salto que por supuesto Steve exigió hacer él mismo) o confabular o charlar junto al bueno de Dega. No sé si los habrá que no verán nada especial en una película como ésta, pero yo desde luego siempre disfruto con ella, y aunque el sabor del coco nunca me apasionó, desde que vi Papillon aprendí a valorarlo desde una perspectiva distinta.

15 comentarios:

Fanny Riffel dijo...

El libro es uno de mis preferidos,y la película me gusta mucho también,tanto por ser un clásico de ésos de la tele de los sábados a la tarde como por la leyenda detrás de la historia y detrás de McQueen.Sí me parece que es uno de los mejores trabajos actorales del rubio.Como contó la bella Ali,el gran Sam Peckinpa le dijo una vez: "Si querés saber cómo es actuar en cine,fijate en los ojos de Steve en los primeros planos de Papillon".

Guzz dijo...

Pues si. Sin ser un gran fan McQueen, nunca he conectado mucho con lo hierático de su estilo -con o sin carisma de por medio-, lo de "Papillon" me parece que es para tapar muchas bocas (y la mía en primera fila). Gran trabajo Mr. Bullit, aunque si me permite me quedo incluso un algo más con Hoffman y, sobretodo, con la increíble novela de Charriere. Saludos guzzeros.

TSI-NA-PAH dijo...

Aunque te pueda parecer extraño, mi padre fue amigo de Papillon cuando se instalo en Marbella en sus ultimos años.Tenia un bar en Fuengirola y se pasaban el dia con los dados y el pastis!Tengo su libro firmado en casa!
La pelicula insuperable mejor Dustin que Steve para mi gusto, aunque de muy poco!
un abrazo

El Bueno de Cuttlas dijo...

La película me gustó bastante aunque me pareció un poco larga y con algunos pasajes algo inconexos. Lo mejor es la historia y el gran duo protagonista.

Un saludo

iRe - Peliculas dijo...

No suelo ver este tipo de cine (mal hecho por mi parte), pero haré una excepción y buscaré a ver si puedo encontrar esta, ya que después de leerte me ha dado curiosidad,

Un saludo,
iRe.

Abel dijo...

Una de las películas que más me impactó de niño.

Siempre me han atrapado las películas que son capaces de hacerte sentir el ambiente como si estuvieras ahí. Con Papillón puedo sentir el calor, el tedio, la modorra ociosa del preso, el sudor de la Guayana.

Está dentro de mi top 10 o 20 seguro.

paulamule dijo...

Impresionante el libro y la película.
Salud y feliz año.

Kinski dijo...

Schaffner, McQueen y Hoffman. Con esta alineación nada puede salir mal.
Peliculón de los de antes.

Möbius el Crononauta dijo...

Fanny Riffel: Sam sabía lo que se decía, desde luego. Las miradas de McQueen eran demoledoras.

Guzz: no sabría con quien quedarme, porque Hoffman también está inmenso.

Tsinapah: ¡jopelines! vaya megaanécdota. McQueen, Hoffman... es difícil quedarse con uno.

El bueno de Cuttlas: tanto como inconexos... con los indígenas el ritmo se ralentiza mucho y se vuelve todo contemplativo, pero no creo que esté desconectado del resto.

iRe: ¿te refieres al cine carcelario? personalmente es uno de mis preferidos. Si la ves espero que la disfrutes.

Abel: no sé si entraría dentro de mi top 10 o 20, pero desde luego es una peli que nunca olvidé, y también la vi de bastante criajo.

paulamule: un día tengo que ponerme con el libro. Igualmente.

Kinski: exacto.

iRe - Peliculas dijo...

Exacto, a eso me refería, suelo ser más de otros géneros, drama y thriller sobre todo. ¡Seguiré pasando ^^!

Señorita Puri dijo...

Para Papillón el que se ha comido hoy mi hijo.

Möbius el Crononauta dijo...

Lo insondable de tu depravación me aterra.

ALEX MONTEVIDEANO dijo...

EN ESTE ULTIMO MES DEL AÑO ME DEDIQUE A LEER;MEJOR DICHO A RE LEER PAPILLON Y BANCO.UNA LECTURA IMPOSIBLE DE SALTEARSE Y DISFRUTAR.LA PELI ESTA EN MI VIDEOTECA PARTICULAR.Q MAS DECIR!!!

Anónimo dijo...

no sabia que el salto lo dio ateve, por lo visto habia un buzo por la zona por si tenia problemas. gran pelicula de aventuras.

Anónimo dijo...

si uno se fija hay un buzo por la zona, por si steve tenia problemas con el saco.