lunes, 12 de diciembre de 2011

Terminator (1984)

En una gasolinera perdida en mitad de Sun Valley un minúsculo equipo de producción rueda los últimos planos adicionales en lo que se supone es Méjico para la conclusión de la película. El rodaje ya ha terminado, los actores ya no están y hace falta grabar a un jeep alejándose en la distancia. Unos pocos miembros del equipo y la productora Gale Ann Hurd van a rodar sin permiso unos planos más con la propia Gale ejerciendo de protagonista. Justo cundo comienzan a rodar aparece un coche en la distancia. Como no podía ser de otra forma se trata de la policía. Las cámaras están situadas en mitad de la autopista. El agente de turno sale de su coche y pregunta qué hacen allí. Después pregunta por los permisos de rodaje. No existen. Entonces Gene Warren, supervisor de efectos especiales de la compañía Fantasy II, decide improvisar y le dice al agente que están ayudando a su hijo (presente allí para echar una mano al equipo) a rodar el proyecto de fin de carrera. La explicación convence al agente y les deja continuar siempre que quiten el equipo de la carretera. Así acabó el rodaje de Terminator, un buen ejemplo para resumir un rodaje difícil y problemático, en lo que era una producción de serie B destinada a hacer historia.

Cuenta la leyenda que Terminator surgió como una pesadilla febril en la mente de un agotado James Cameron que se encontraba en Roma y a quien habían despedido de su primer largo, Piraña 2, y quien dispuesto a no perder el control sobre la película se colaba en la sala de montaje por las noches para reeditar lo que habían montado durante el día. El agotador proceso le llevó a caer enfermo, y una de esas noches soñó con un increíble ser que aparecía de las llamas, un implacable asesino mitad humano mitad robot cuyo único objetivo era liquidarle. Había nacido el concepto del Terminator, el cyborg del futuro encargado de acabar con la humanidad.

Con esa idea en mente Cameron escribió un tratamiento que envió a Gale Ann Hurd, una productora y vieja amiga de los días en que ambos trabajaban para Roger Corman. Cameron y Hurd pronto iniciarían una relación, pero por el momento ambos decidieron asociarse para sacar aquella película adelante. Hurd acababa de fundar su propia productora, y Cameron le ofreció gustoso su idea del asesino del futuro. El fracasado director y guionista le vendió el guión a Hurd por un dólar, bajo la condición de que ella sólo pondría vender aquella historia con Cameron como director. A continuación Cameron y Hurd acabaron de pulir el guión con la ayuda de Bill Wisher, un viejo amigo de Cameron, y entonces Hurd procedió a llamar a las puertas de las grandes compañías de Hollywood. Aunque el guión interesó, no lo hizo el acuerdo que proponía Hurd. Ninguna de las grandes aceptaron sus condiciones, por lo que Hurd tuvo que seguir buscando entre compañías más pequeñas. La productora tiró de sus contactos de los días de Corman, y consiguió distribución de Orion Pictures si lograba encontrar financiación para la película. Finalmente la halló cuando John Daly de Hemdale Films se interesó por el proyecto y concertó una cita con Cameron. Cuando el actor Lance Henriksen, que ya había trabajado con el director en Piraña 2, e iba a ser en principio el villano de la película, se enteró de la reunión, sugirió a Cameron dar un golpe de efecto para que realmente se tomaran en serio la idea. Lance se vistió como supuestamente lo haría el asesino implacable que era, se maquilló y se fue a Hemdale Films a preguntar por Daly actuando en todo momento como el Terminator. La secretaria del productor se pegó un buen susto y cuando llegó Cameron tuvo que dar explicaciones para que no llamaran a la policía. El truco funcionó, a Daly le gustó el guión y aceptó financiar la cinta.

Con un ajustado de presupuesto de cuatro millones de dólares (una película como Conan el bárbaro había costado alrededor de 20), que finalmente acabarían siendo seis y pico, Cameron y Hurd comenzaron a buscar su reparto y el equipo técnico. Orion Pictures exigió un nombre popular que pudiera atraer al público tanto en Estados Unidos como en Europa. El director sugirió a Jürgen Prochnow, pero rechazaron esa idea. Alguna lumbrera también propuso tener a O.J. Simpson haciendo de Terminator, algo decididamente irónico, tal como fueron las cosas años después, sobretodo teniendo en cuenta que fue desestimado por parecer demasiado simpático y amable. Finalmente alguien de la compañía sugirió a Arnold Schwarzenegger, que acababa de convertirse en un tipo popular gracias a Conan. Con Henriksen en mente como el Terminator, Cameron sólo podía aceptar a Schwarzenegger como Kyle Reese, el hombre de la Resistencia venido del futuro. Pero cuando el austríaco leyó el guión se interesó por el papel del villano, el Terminator, un perfil que se ajustaba más a su tremenda musculatura y con unos breves diálogos que no se verían perjudicados por su acento cerrado. A Cameron la idea de no le hizo demasiada gracia. Tener a una montaña de tipo con acento extranjero como el Terminator arruinaba el concepto original del mismo como una unidad de infiltración con apariencia totalmente anodina que era en realidad una máquina de matar. Pero tras lo que en principio hubiera podido ser una tensa entrevista que devino en una amistosa charla Cameron comenzó a cogerle el gusto al asunto y comprendió el punto de vista de Schwarzenegger. Seguramente tampoco habría tenido más remedio ya que el actor ya tenía un gran éxito en el currículum y Cameron no era nadie, pero finalmente el director cambió de opinión y presentó a Arnold a los sorprendidos productores como su Terminator. Lo que dejaba al pobre Henriksen fuera de juego; tendría que conformarse con un pequeño papel de detective de la policía.

Para interpretar a Sarah Connor, la mítica mujer que sería madre del salvador de la humanidad, en principio Cameron había pensando en alguien bastante joven como Bridget Fonda, pero tras decidir que Sarah sería alguien más mayor, probó con nombres como Kate Capshaw o Kathleen Turner sin éxito. Debra Winger aceptó pero se cayó del proyecto en el ultimo momento. Finalmente sería Linda Hamilton, la Sarah que todos conocemos y queremos, quien se haría con el papel, aunque estuvo a punto de rechazarlo porque una película con Arnold Schwarzenegger no parecía algo serio.

Para interpretar al guerrero del futuro Kyle Reese sería Michael Biehn quien se haría con el papel, aunque casi no lo logró. Se presentó a las pruebas tras un fallido intento de ser escogido para una producción de Cat on a Hot Tin Roof, para lo que había trabajado mucho en su acento sureño. Cual fue su sorpresa cuando en la audición de Terminator le dijeron que no estaban interesados en alguien sureño. Claro después de tanto trabajarlo el acento le salía solo. ¿Imagináis la cara del pobre Biehn? Yo me lo imagino llevado a rastras por dos tipos, como se llevan en las películas a los locos, mientras grita "¡soy de Nebraska! ¡soy de Nebraskaaa!". Por supuesto eso no pasó pero así me divierto a veces en la cola del pan. En fin, que por suerte para algo están los agentes, y después de una llamada telefónica le dieron otra oportunidad a Biehn, quien se convirtió en el Kyle Reese que todos conocemos y queremos.

Cerrado el reparto con secundarios como Henriksen y otros actores pocos conocidos (citemos a Earl Boen; nunca nos acordaremos de su nombre, ¡pero él fue el inefable doctor Silberman en las tres primeras películas de la saga!) el rodaje tuvo luz verde para empezar. Pero entonces llegó la primera complicación: Dino de Laurentiis hizo uso de una opción sobre Schwarzenegger y se llevó al actor para rodar Conan el destructor. Arnold se había convertido en la gran baza de la película, y nadie se atrevió a sustituirle, por lo que la película fue pospuesta varios meses. Al menos el retraso dio tiempo a preparar unos efectos especiales que se preveían complicados. El encargado del maquillaje y los efectos del T-101 eran Stan Winston y su equipo, recomendado por Dick Smith, a quien el estudio había exigido como jefe de maquillaje. El resto de efectos (rayos, máquinas, explosiones, escenas del futuro) fueron encargadas a la empresa Fantasy II.

James Cameron, director controlador y exigente, y que provenía de los departamentos artísticos de Roger Corman, exigió varios diseños para el Terminator. Cameron se dejaba caer por sus estudios cada dos por tres, haciendo modificaciones aquí y allá, hasta que básicamente se acabó volviendo al diseño original que el director había dibujado tras su terrible pesadilla. Stan Winston relataba con una sonrisa cómo en realidad el diseño del cyborg era básicamente de Cameron, pero que estaba encantado de que se le atribuyera el mérito, suponemos que porque el director con tanta visita debió acabar siendo una molestia. Elegido el diseño los movimientos del endoesqueleto del cyborg enseguida dieron problemas. Cameron quería rodar todas las escenas del monstruo metálico con 'stop motion' (siempre me he preguntado qué habría pasado si Harryhausen, de no haber estado retirado, se hubiera encargado del asunto... aunque con su independencia control sobre sus escenas dudo que con Cameron tras las cámaras la cosa hubiera funcionado), pero Winston le convenció de que podía construir un modelo a escala real y hacerlo funcionar. Finalmente se acabaron construyendo varios modelos (uno de cuerpo entero, un torso y cabeza, un tronco fracturado y su cabeza, unas manos articuladas, y un modelo entero para ser volado por los aires), y se acabó usando técnicas de 'stop motion' con miniaturas y movimientos de marionetista en plan teleñecos.

Cuando por fin Schwarzenegger estuvo lista para rodar, Linda Hamilton se torció un tobillo, lo que obligó a modificar el programa de rodaje y postponer tanto como fuera posible las escenas (que no eran pocas) en las que la actriz tenía que ponerse a correr. El rodaje probó no ser nada fácil para nadie; James Cameron no parecía ser un hombre con mucho tacto y no le gustaba delegar en nadie, así que le puso las cosas difíciles a todos. Dicen que Linda acabó tan hasta el gorro del estilo de Cameron que le acabó espetando: "eres un buen director de marionetas, pero no de personas". Muchos años después en un documental Michael Biehn bromeó diciendo que por lo que tenía entendido Cameron no sabía actuar, así que seguiría necesitando actores. De todas formas ahí estaba Arnold para rebajar la tensión con sus bromas, y como suele pasar, la mayoría lo dan todo por bueno vistos los resultados que logró el director.

Y ciertamente los resultados fueron excelentes, sobretodo considerando lo exiguo de un presupuesto que Cameron y Hurd alargaron al máximo. Ya desde el punto de partida la trama (que fue motivo de una demanda del escritor Harlan Ellison que acabó en un acuerdo extrajudicial con reconocimiento a sus trabajos) era fascinante. Recuerdo que en la época (bueno, unos cuantos años después, supongo que en alguno de los primeros pases televisivos) era todo fascinante: ¡un asesino imparable enviado desde el futuro para acabar con la madre del salvador de la humanidad en un mundo postnuclear! ¡un humano del futuro que se encargará de defenderla! ¡Skynet! ¡ese diseño del Terminator! Era todo tan excitante que uno no podía tomar azúcar mientras la veía por miedo a una sobredosis de divertimento infantil.

Ahí estaba Schwarzenegger (muchos ya le conocíamos como Conan), duro, frío, implacable, despachando a gente sin pestañear y buscando a Sarah Connor por todas partes. ¡Él era el uno, sin duda! Y Biehn, que había sido escogido por no ser el típico héroe de acción, que estaba muy bien como el sufrido guerrero y el hombre torturado del futuro hecho escombros, y nos hizo desear a muchos ser salvadores del mundo. Biehn se convirtió inmediatamente en un tipo carismático ideal para la fantasía y la ciencia ficción. Y, por supuesto, Linda Hamilton, que pasaba de inocente jovencita a incansable luchadora por su supervivencia, y la de todos en realidad (¡levántate soldado!). Ella era la Sarah Connor en la que todos confiábamos.

Estupenda historia, una vibrante dirección de un James Cameron con muy poca experiencia en el terreno pero que demostró su valía con creces, y unos efectos que hoy en día han quedado muy superados, pero que para la época y el presupuesto que manejaban estaban muy conseguidos. De hecho me gustaría detenerme un poco en este asunto, ya que siempre habrá quien tire atrás películas enteras sólo porque los efectos han quedado anticuados. ¡Como si Terminator no tuviera nada más! Sin duda los que peor han envejecido fueron los de maquillaje, especialmente la réplica de Schwarzenneger, aunque también es cierto que se arriesgaron con una escena bastante compleja y arriesgada frente a un espejo. Las escenas de 'stop motion' tampoco han envejecido muy bien, pero hubiera resultado muy difícil lograrlas de otro modo. Aunque en los momentos con el torso del endoesqueleto rodados por marionetistas los movimientos no acaban de ser del todo naturales, el espectacular diseño del bicho compensa cualquier otra incidencia. Las que mejor han aguantado el paso del tiempo, en mi opinión, son el momento de los rayos con la puerta espaciotemporal y las escenas del futuro. De todas formas todo esto poco importaba cuando tenías al gran Chuache levántandose del suelo una y otra vez, apuntando con su pistola láser, a Biehn dejándose la vida en salvar a Sarah Connor, y la Hamilton volviéndose cada vez más rabiosa. Y además por aquel entonces no había más terminators que Terminator, y la película era realmente cojonuda. Y otra cosa más: ¡el camión que explota al final era una maqueta! A ver quien había notado la diferencia, a ver.

La pesadilla de Cameron

Recordemos también a Brad Fiedel, el compositor de la banda sonora, que nos dio el famoso tema de la saga, con esos golpes espasmódicos inconfundibles, aunque la melodía principal siempre me ha parecido algo hortera, pero es la melodía de Terminator y es mítica. Aunque sin duda lo que peor ha envejecido es una banda sonora que funciona en algunos momentos pero que en muchos otros es terriblemente 80s, como la discoteca TechNoir (una referencia al estilo que buscaba la película) que por otra parte se convirtió en una de las discotecas míticas de la historia del cine. De hecho hubo gente que luego la buscó pero no dio con ella, porque en realidad no existía.

En fin, ¡hay tantos momentos para recordar! La increíble aparición de Schwarzenegger y su enfrentamiento con los punkis, los tiroteos en el TechNoir, Reese contando su historia a los policías, el mítico I'll be back... ¡o Reese hablándole a Sarah de todo lo que está pasando en medio de las persecuciones y los tiroteos! Vertiginosa persecución, y además en estas películas siempre están los pequeños detalles, de los que uno no se da cuenta al principio. Hablo de los faros apagados de los coches que conduce Reese. Al principio no me fijé, luego noté el detalle y estaba claro que era algo demasiado obvio como para ser un error. Más tarde di con la explicación: como en el futuro cuando van con sus coches intentan no ser detectados, nunca van con las luces puestas. Tal vez parezca un detalle tonto, pero ya se sabe, la grandeza está en los pequeños detalles...

Sí, Terminator, evidentemente una de esas películas sobre las podría hablar o escribir durante horas. Por supuesto es de esos films que uno lleva muy dentro, y fue el inicio de una excitante saga que lamentablemente, como siempre suele suceder con las sagas, acabó bastante mal y duró demasiado poco. Pero eso poco importa; tengo aquí una puerta temporal, y un T-800 programado para ir al pasado y cambiar algunas cosas...

14 comentarios:

Félix S. Trabanco dijo...

Antas de nada, tengo que decir que aunque me gusto muchísimo cuando la ví, tiempo después mantuve una actitud snob con este film y con casi todos los de Cameron. Pero eso ya pasó, Cameron es uno de mis directores favoritos (ya podrían aprender de él aficionados como Zack Snyder o los hermanos Wachosky, y filmar calidad y entretenimiento a partes iguales) y esta película me parece maravillosa, excelente, uno de mis films favoritos de toda la historia, puede que no sea una obra maestra, pero para mi es más importante que "Toro Salvaje". Me consta que son ciertas la mayoría de las anécdotas que relatas: el final de la filmación, el primer actor propuesto para Terminator, la pesadilla de Cameron, de la que salía el concepto del Terminator, etc. Pero ahi un detalle importante en el que fallas el tiro, o tal vez la historia fué modificada por los propios artifices de la película. A Cameron le propusieron que el austriaco interpretase a Reese, pero a Cameron le pareció una idea horrorosa, por lo tanto cuando fué a comer con Schwarzenegger pretendía tener algún tipo de enfrentamiento con él, llevarse mal, para que éste renunciase a trabajar con él, pero Arnold le dijo que no quería ese papel, sino el del Terminator, y a Cameron le pareció bien. Al menos eso es lo que cuenta Cameron. Este post llega muy a tiempo, porque llevo unos dias de fiebre Terminator. De hecho el sábado pasado, por la noche yo discutía en un pub con Günner (yo no compongo yo compango)sobre cual de los 2 Terminator era mejor. El (no es el único)decía que la 2, y yo mantenía que la primera era la mejor. Es cierto que tal como dice Günner, no resiste tan bien el paso del tiempo como la segunda, que sigue siendo actual,pero para mi gusto su historia, imágenes e inventiva visual siguen siendo imbatibles, tal como tu dices, este film es más que efectos. La primera aparición del terminator es simplemente genial, cuando se levanta, ¡realmente parece un androide que viene del futuro! Gran film de serie B, que supera a casi todos los de serie A. Con lo que no estoy de acuerdo es con lo de la música ochentera, ¡si es de lo mejor de la peli! ¿Es que no te gusta la música ochentera? ¡Si es mil veces mejor que lo que vino después en lo noventa! Concretamente hay 3 canciones de Tahnee Cain & Tryanglz, grupo que tenía Jonathan Cain de Journey con su mujer de entonces, la futura actriz de serie B Tane Mcclure, que son cojonudas, rock comercial del mejor. Tanto hablar de Nirvana, ¡Cinderella son mil veces mejores! Y lo mismo se puede decir incluso de la peor música comercial ochentera, ¡era mucho mejor que Justin Biber, o como se escriba. Gran post.

günner dijo...

A mí me gusta mucho más la 2. Vi las dos hace poco, y quizá por ese corto presupuesto, la 1 quedó muy desfasada, no así la 2.

Arnold pegaba mucho más de Terminator, que de Kyle!

Madame de Chevreuse dijo...

Si es que Arnie (casi) siempre está en lo cierto.
Baci e abbracci

Cinemagnific dijo...

Todavía me sigue poniendo los pelos de punta. Maravillosa. Y curradísimo análisis.

Guzz dijo...

Me encanta éste film, Mr. Möbius. Le encuentro una estructura brutal con ese encontronazo sci-fi/noir en el argumento que va mucho más allá del detenerse en los condenados fx. Y el final con la prensadora, y poco antes cuando se descubre el aspecto real del bicho... grande grande, si. Parece mentira que esto lo dirija alguien a quien tantos detestaremos mucho en el futuro pero, sin duda, "Terminator" es un cañón de film. Saludos guzzeros.

El Bueno de Cuttlas dijo...

El otro día terminé de ver "Conan el Bárbaro" (la de Arnold) y la verdad es que el hombre ya apuntaba maneras para consagrarse interpretativamente como robot taciturno venido del futuro. Creo que en la peli no decía más de cincuenta frases, lo cual ya lo dice todo (qué paradoja, ¿no?.

Un saludo

PEPE CAHIERS dijo...

Buen artículo, si señor. Esta película la he visto la tira de veces y la saga, aunque irregular, siempre ofrece algo interesante. A este paso se parecerá a otra saga del futuro como fue "El planeta de los simios".

Alí Reyes H. dijo...

Excelente entrada. Buenísimo anecdotario de una película que más que efectos especiales, tiene un guión demasiado bien concebido
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Nota personal: Has tenido que hacer una investigación meticulosa. Se te agradece pues das información que no se consigue a la vuelta de la esquina, pero quisiera hacerte una sugerencia. Me parece que la entrada es demasiado larga ¿Has pensado en hacerla por parte? En mi caso la acabo de leer hasta donde tienen que esperase por que el protagonista fue a filmar CONAN EL DESTRUCTOR, pero luego volveré. El caso es que una entrada tan larga se hace cansona. Si la haces en dos o tres partes puedes mantener el interés del lector para que espere con ansias la otra o las otras partes de la historia. Otra cosa ¿Puedes ilustrar más con imágenes? Las imágenes atornillan al lector a la obra.
Perdona mis sugerencias pero es que tu blog es muy bueno y me gustaría que fuese mejor aun pues vale la pena.

John P. Maaaula dijo...

También la tenía un poco apartada por los efectos especiales. La comparación con la segunda parte no la deja en muy buen sitio en ese aspecto. Pero me animé a verla y me fijé mucho más en las cosas buenas que tiene que en sus defectos.

Grande Chuache ( o el T-800)!!!

Abel dijo...

Las dos pelis son geniales, aunque seguramente si me tuviera que quedar con una sería con T2.

Hacía tiempo que no veia la primera y cuando la he vuelto a ver me he dado cuenta de que no la recordaba tan bien cómo creía. Y he comprobado cuál es la principal diferencia entre las 2: Terminator 2 es una peli de acción. Terminator 1 en cambio me parece terrorífica.

Desde los relatos de Reese, sus pesadillas en flashback, la degeneración progresiva del físco del terminator...y, sobre todo, me parecio aterrador tener la misma sensación que en esas pesadillas en las que uno intentar huir de algo/alguien pero por más que uno lo intenta y corre y se esconde no consigui nunca huir. Ponerme en la piel de la Connor en la primera peli es claustrofóbico, de pesadilla.

Kinski dijo...

¿Donde está el James Cameron de antes?, mejor dicho, ¿donde están sus cojones?.
Ah!, ya, con los de Spielberg.

Ya no se hacen pelis así.

Saludos.

Möbius el Crononauta dijo...

Félix S. Trabanco: menos mal que se te pasó, Terminator es una gran película de acción. No sé si no me he explicado bien o no lo has leído bien pero más o menos esa es la versión que he dado, cuando digo de la reunión que se preveía tensa y demás. Hay mucha gente que siempre preferirá la 2, que quizás sea más completa y como película de acción sea mejor, pero la primera tenía el impacto de la novedad (al menos para algunos de nosotros), la trama, el humano contra la máquina, etcétera. Jaja lo siento la música ochentera de producción ochentera no es lo mío. Como he dicho tiene buenos momentos, pero hay otros en que la cosa se pasa de la raya.

günner: como película no ha quedado desfasada, los efectos sí pero no estamos hablando de una peli de Michael Bay. De todas formas tanto la primera como la segunda son muy grandes.

Madame de Chevreuse: y si no te apuntaba con la mira esa y...

Cinemagnific: gracias. Maravillosa, como bien dices. Un gran clásico ochentero y de todos los tiempos.

Guzz: sí, parece mentira que Avatar tuviera tan poca historia. Con tantos efectos especiales y tanta espectacularidad y Terminator sigue siendo mejor con sus caras de goma.

El Bueno de Cuttlas: jeje qué sería de nosotros sin las paradojas. Vaya si apuntaba maneras, para mí nunca habrá otro Conan mejor

Pepe Cahiers: he de decir que en la 4 de interesante encontré poco, pero no me pude resistir a verla, claro está.

Alí Reyes H: Bueno en alguna ocasión he dedicado alguna entrada sólo al rodaje de una película, y aun así ha resultado muy largo. Sí, son muy largas, podría partirlas en trozos... pero quien realmente le interese creo que lo leerá aunque sea en varias tandas volviendo a la misma entrada, y quien no lo dejará estar.
Entiendo lo que dices, pero creo que prefiero funcionar así, de momento al menos. Lo de las imágenes, no me gustaría pasarme, aunque siempre trato de poner unas cuantas. Quizás esta vez me han faltado algunas más, lo tendré en cuenta. ¡De todas formas gracias por el consejo!

John P. Maaaula: claro, no todo son efectos en esta vida.

Abel: eso que apuntas es muy cierto, el Terminator levántadose una y otra vez, es algo que podemos ver en cualquier clásico slasher de los 70 y 80. Combina muy bien acción con elementos de terror. Gracias por comentar.

Kinski: jajaja creo que Spielberg, aunque no es el de antes, está en mejor forma que Cameron. No sé, ¡algo de consuelo es!

ATM dijo...

Tenia 3 años, la vi, tras ello soy un neo-ludita

Anónimo dijo...

Pues en su día, esta película, como tantas otras, fué vapuleada por la crítica, por tratarse cine de ciencia ficción, que se consideraba un género menor, poco serio, lo que no gustaba a los "intelectuales" de siempre. Lo mismo ocurre con el género de acción y dentro de poco tendremos un público reconocimiento del talento de Estallone y sus dos Rambos 1 y 2, porque son grandes películas y este tipo de cine es muy complicado de hacer, lo se demuestra viendo la basura actual y, además, con gran éxito de taquilla. En cuanto a la música, totalmente de acuerdo con Félix S. Trabanco.
Ya pasó en su día con el gran Clint Easwood (salvando las distancias, claro).