jueves, 15 de diciembre de 2011

Los relatos cortos de H.G. Wells

Como todo ciudadano de bien sabe, Herbert George Wells es considerado, junto a Julio Verne, como el gran precursor de la ciencia ficción moderna. A Wells se le ha asociado más con la ciencia ficción de ideas, explorando el futuro de la humanidad, analizando sus ventajas y contrapartidas, el lado positivo y negativo de la tecnología, así como siendo uno de los primeros, sino el primero, en escribir sobre el hombre enfrentándose a fuerzas externas y a razas alienígenas inteligentes.

La carrera de Wells como escritor se inicia a mediados de la década de 1880, cuando estudiaba en la escuela de segunda enseñanza de Midhurst. Su primer relato corto data de 1884. Siguió escribiendo esporádicamente, publicando en revistas de aficionados, mientras su falta de interés en la geología le hizo perder su beca y verse de repente sin ingreso alguno. Fue por entonces cuando tanteó por primera vez sobre el papel la posibilidad de una máquina del tiempo. Sería en 1895 cuando llevaría a su máxima expresión esa idea con su novela La máquina del tiempo, su primer gran clásico y su primer gran éxito, al que no tardaron en seguir en un excepcional moméntum creativo otras obras clásicas del autor y del género como La isla del doctor Moreau, El hombre invisible o La guerra de los mundos.

La abundante bibliografía de Wells no se reduce, evidentemente, a estos títulos que todos conocemos. Cultivó el ensayo científico, político y social, novelas que poco tenían que ver con la fantasía o la ciencia ficción, y cerca de una sesentena de relatos cortos. Evidentemente la obra menos conocida del autor es aquella que nada tenía que ver con lo imposible, lo irracional o lo imposible hecho posible; en resumen, con la ciencia ficción. Aun así dentro de ésta sus relatos cortos tampoco son demasiado conocidos, aún cuando el formato nos ha dado, a lo largo de la historia de la ciencia ficción, alguna de sus mejores obras. Así que para quienes se pregunten que encierran todas esas pequeñas historias, aquí les traigo unas cuantas, que en un 99% fueron escogidas en su día para aparecer en la mítica colección de ciencia ficción de Orbis.


Los argonautas crónicos (1888) - El quinto relato corto escrito por Wells que fue publicado en la revista escolar The Science School Journal sentó un claro precedente para lo que sería su celebrada La máquina del tiempo, al aparecer en el relato una suerte de artilugio que permitía los viajes en el tiempo.
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La isla del Æpyornis (1894) - En una remota isla un hombre que trabaja para unos científicos está encargado de buscar y encontrar ejemplares de huevos de un pájaro prehistórico, el Aepyornis. Los nativos que le ayudan le dejan abandonado en la isla. El hombre logra alcanzarles en su bote, pero acabará yendo a la deriva. Tras dar cuenta de dos de los tres huevos de Aepyornis que llevaba consigo, debido al hombre, el náufrago llegará a un atolón, donde para su sorpresa, el tercer huevo hará eclosión.

El señor de las dinamos - La verdad es que no son pocos los relatos de H.G. Wells cuya atmósfera y temática habría encajado perfectamente en la mítica serie televisiva The Twilight Zone, cosa que no es de extrañar ya que la serie se nutría del trabajo de escritores y guionistas que al fin y al cabo habían crecido con la obra de Wells, Verne y otros pioneros del género. En el señor de las dinamos un oriental iletrado y supersticioso trabaja como ayudante del brutal encargado de tres dinamos que dan energía al tendido del ferrocarril. La mayor y más nueva de ellas pronto ejercerá una curiosa fascinación en el maltratado inmigrante, quien reza porque alguien le libre de su tiránico jefe.

El bacilo robado - En esta historia Wells juguetea con la idea de lo que pudiera ser el primer atentado bacteorológico cuando un anarquista roba una probeta con un peligroso bacilo mortal.

Los argonautas del aire (1895) - Un curioso relato en el que Wells nos describe como podría ser el primer vuelo tripulado en una máquina inventada por el hombre. ¿Alcanzaría los mismos resultados que el de los hermanos Wright?

El extraño caso de los ojos de Davidson (1895) - Un hombre trabaja en un laboratorio durante una furiosa tormenta. De repente un rayo parece alcanzar la estancia. El motivo parece estar envuelto en el misterio, pero cuando sus compañeros le encuentran, Davidson, aunque puede oírles perfectamente, no puede verles. Sus ojos sólo pueden contemplar una extraña isla y una goleta en el mar.

En el abismo (1896) - Un hombre, miembro de una expedición científica, será el encargado de sumergirse en el oscuro e inexplorado fondo marino, donde encontrará animales traslúcidos, peces que emiten una extraña fosforescencia y la más extraña e increíble criatura de todas...

La historia de Plattner - Como afirma el narrador en el relato, a los ojos de un observador casual, Gottfried Plattner podría parecer un profesor normal de una escuela privada cualesquiera. Todo en él parece normal, latidos del corazón incluidos. Pero el observador experimentado (y el lector que se acerque a este relato) descubrirá en esos latidos un hecho totalmente extraordinario.

Los atacantes del mar - Wells se adelantó en varios décadas al terror de Tiburón describiendo el ataque perpretado durante varios días en las tranquilas costas inglesas por un extraño grupo de grandes y violentos cefalópodos que van en busca de carne humana.

La historia del difunto Mr. Elvesham - Otro relato con ingredientes de The Twilight Zone (de hecho en la quinta temporada de la serie había un episodio en el que parte del argumento recuerda a éste) en el que un joven llega a un curioso trato con un anciano y millonario filósofo. Probablemente uno de sus relatos cortos más interesantes.

La esfera de cristal (1987) - En una vieja de antigüedades dos personas, una de las cuales parece un clérigo, se interesan por una esfera de cristal expuesta en el escaparate. El dueño les pide un precio demasiado alto para lo que es el artículo. Su mujer le reprende. Pero el hombre se niega a venderla. Tratará de retenerla a toda costa, pues esa esfera parece ser un portal hacia otro mundo.

La estrella - Clara precursora del subgénero más catastrofista de la ciencia ficción, La estrella narra la irrupción en el Sistema Solar de un gigantesco objeto, tal vez un cometa, que los astrónomos creen que colisionará con la Tierra. Con este relato Wells exploraba con gran maestría los sucesos y reacciones que podrían darse ante una amenaza exterior, sentando las bases para sus magistrales recreaciones de pánico y terror en La guerra de los mundos.

Jimmy Goggles, el Dios (1898) - Un barco con un cargamento de oro es hundido tras un encontronazo con unos piratas. Los tres únicos supervivientes regresarán con un traje de buzo para recuperar la valiosa carga, pero serán atacados por los nativos de una isla cercana. Sólo uno de ellos logrará salvar el pellejo: el hombre de la escafandra.

El hombre que podía hacer milagros - El bastante descriptivo título nos dice de qué va esta historia: durante una discusión típica en un pub sobre religión y los milagros, un hombre poco creyente trata de hacer una demostración práctica de que los milagros no existen, con sorprendentes resultados.

Un sueño de Armaggedon (1901) - Publicado en la revista Black and White, se trata de uno de los relatos más oscuros de Wells, en el cual un hombre sueña con una vida en un futuro aciago, transcurridos varios siglos, en el cual un líder terrible está a punto de llevar al resto de grandes potencias (referidas genéricamente como el Norte, el Sur, Asia, etcétera) a una nueva y terrible guerra. El hombre del sueño, una gran figura política que tan sólo trata de ser feliz junto a la fantástica mujer que le quiere, se debatirá entre su paradisíaca vida y la presión para que vuelva al ruedo político y pare las ambiciones del oscuro líder que amenaza la paz. La guerra parece da vez más inevitable, y Wells imagina ya en 1901 extraños vehículos en el aire arrojando terribles explosivos...

El señor Skelsmersdale en el país de las hadas - Un relato de Wells que hunde sus raíces en la mitología popular, y que narra la visita de un hombrecillo al país de las hadas, después de la cual nunca volvió a ser el mismo.

El nuevo acelerador - Un investigador descubre un elixir que permite aumentar la velocidad en el tiempo. Como resultado, el tiempo parece paralizarse ya que el propio sujeto se mueve y piensa a una velocidad mucho mayor que el resto de sus congéneres. Pero el increíble descubrimiento también tendrá, tratándose de H.G. Wells, sus puntos negativos.

Los acorazados terrestres (1903) - En una guerra de trincheras, muy similar a la de la Primera Guerra Mundial, dos potencias han llegado a un empate técnico, y sus tropas languidecen vigilándose las unas a las otras. Los protagonistas son un suboficial y un periodista de guerra, que se jactan de tener mejores soldados por su vida en el campo. Los enemigos, afirman, sólo son maestros, científicos, ingenieros. Producen peores soldados. En medio de su conversación un extraño temblor les hará ponerse en guardia. Se trata de las nuevas máquinas ideadas por el enemigo para ganar la guerra.
Al igual que Verne, con Los acorozados terrestres Wells se adelantó al futuro tomando dos inventos de su tiempo, los acorazados marítimos y una nueva rueda de recién invención, para imaginar una nueva arma mortífera.

El bazar mágico - Otra historia que hubiera podido formar parte de la magia televisiva de Rod Serling. Un padre y un hijo entran en lo que parece ser un bazar y juguetería donde su curioso dueño les realiza los trucos de magia más increíbles. Mientras su inocente hijo se lo pasa en grande, el padre comienza a sospechar sin embargo que algo no va bien.

La verdad sobre Pyecraft - En un club de Londres un recién admitido tiene que aguantar cada día la inaguantable presencia y personalidad del señor Pyecraft, un gran obeso parlanchín que siempre anda quejándose de su gordura, a pesar de lo poco que come, según su propia opinión. Cuando averigüe que la bisabuela del protagonista conocía extrañas recetas mágicas del Lejano Oriente, le pedirá alguna pócima para perder peso. Una vez más, un final inesperado.

El valle de las arañas (1903) Tres hombres a caballo siguen la pista de un grupo de criminales. Decididos a atraparles, se internan en un tenebroso valle donde tendrán un desagradable encuentro con enormes criaturas de ocho patas. Otro de los relatos de Wells que sería perfecto para una película.

El país de los ciegos (1904) - Probablemente el relato corto más conocido del autor. Recuerdo que cuando la leí por primera vez, cierto verano juvenil, me impactó bastante la historia, aunque no sabría citar el motivo. Aunque hoy no me cause tanto impacto, sigue siendo uno de los relatos cortos más curiosos e interesantes de Wells. Aislados en los Andes más profundos, hace generaciones un poblado se vio atacado por una extraña enfermedad. Desde entonces sus descendientes han nacido ciegos. Un buscavidas, montañero y guía de una expedición extranjera, quedará extraviado y llegará al país de los ciegos, donde cree que por fin podrá hacer su fortuna. ¿Acaso unos pobres ciegos podrían impedírselo?
Aunque el relato ha dado lugar a producciones radiofónicas y televisivas, pide a gritos una adaptación cinematográfica.

La puerta en el muro (1906) - Otro de esos relatos de Wells que podrían haber formado parte del mundo de La dimensión desconocida. En esta ocasión el narrador cuenta la fantástica historia que le confesó un viejo compañero de escuela e insigne personaje público, según la cual una vez se adentró a través de una puerta encajada en un muro en una especie de país mágico, donde el hombre sintió una felicidad que, de regreso al mundo real, nunca más pudo encontrar.

Una raza aterradora (1921) Entre sus últimos y cada vez más esporádicos relatos cortos destaca éste, mitad ensayo y mitad ficción, en el que Wells describe lo que entonces se sabía o suponía sobre la vida de nuestros antepasados y los neandertales, para luego imaginar lo que pudo ser el primer encuentro entre esas dos especies.

7 comentarios:

miquel zueras dijo...

Interesantísima entrada, hay que ver cuántos de sus relatos cortos desconocía. Ahora voy a ilustrar la portada de "Cuando el durmiente despierta" donde hay un pasaje muy curioso: dos personajes comentan la invasión de los marcianos de "La guerra de los mundos".
No sé si conoces mi relato "H.G. Wells viaja por el tiempo" que publiqué el 14 de febrero. Saludos. Borgo.

Cinemagnific dijo...

Pues me los voy a buscar por internete, porque no he leído ninguno. Grave error, imagino ;)

Alí Reyes H. dijo...

¿Sabes algo? Precisamente soy un cuentista y un lector consumado de cuentos ¡No sabes cuánto me interesa esta entrada! Ya voy a enpezar a buscar esos títulos

Il Cavaliere dijo...

Cada vez que paso por aquí, flipo con lo que leo.
De verdad tio que es alucinante lo que aprende uno.



Felicidades

Aitor Fuckin' Perry dijo...

Pues ya que haces esto, aprovecho para recomendar lectura:

http://www.valdemar.com/product_info.php?products_id=135&osCsid=8ff8bd11861336764d3020d599555903

kar dijo...

Pero estàn recogidos en un volumen o solo en esa colección que citas?

Möbius el Crononauta dijo...

miquel zueras: creo que sus relatos cortos de ficción rondan los 60 y algo, ¡imagina los que nos quedarán por conocer!
Aun no he leído el "durmiente", pero es un honor hacer una portada para clásicos así.
Pues buscaré el relato.

Cinemagnific: jeje bueno eso tendrás que averiguarlo cuando los leas

Alí Reyes H: ¡me alegro que te haya gustado! y si das con ellos espero que los disfrutes

IlCavaliere: no tanto, no tanto. Me abrumáis

Aitor FP: hombre bien está eso

kar: yo los conozco por la colección de Orbis, pero el bueno de Aitor ha dejado el enlace a un libro con algunos de los relatos, y por lo que veo esa editorial ha publicado algunos otros más de Wells, así que prueba a buscar esas ediciones