lunes, 5 de diciembre de 2011

Los falsificadores (2007)

Los falsificadores puso en el mapa al cine austríaco cuando ganó varios premios europeos y especialmente cuando se hizo con el Oscar a la mejor película en lengua extranjera. Por primera vez Austria se llevaba el premio con una trama ambientada en el Holocausto, un tema que suele tender a caer bien en Hollywood. La película se basó en gran parte en las memorias de Adolf Burger, un superviviente del campo de concentración de Sachsenhausen.

Aunque Los falsificadores no sea ni tan buena ni tan oscura como La lista de Schlinder (que supongo se ha convertido en el gran referente para todas las cintas del subgénero), es un interesante film que ofrece una nueva perspectiva centrándose en una de tantas historias dramáticas y al mismo tiempo curiosas que tuvieron lugar durante la Segunda Guerra Mundial. Los falsificadores narra las peripecias de un grupo de prisioneros escogidos por los alemanes para que llevaran a cabo la "Operación Bernhard", un plan de los nazis para fabricar millones de libras en billetes falsos e inundar con ellos Gran Bretaña, provocando una gran inflación y por tanto desestabilizando a su enemigo.

Los prisioneros se ven reorganizados en un grupo especial dentro del campo de Sachsenhausen, en el cual, debido a su importante misión, reciben un mejor trato siempre que colaboren en la búsqueda de las libras falsas perfectas. La disposición provocará conflictos entre aquellos que se amoldan a la situación, contentos de poder comer, dormir en sábanas limpias y tener perspectivas de sobrevivir, y aquellos que creen que deben sabotear la operación y contribuir a la causa de la guerra. Entre estos últimos destacará Burger, un judío eslovaco izquierdista, quien entratará en conflicto con 'Sally' Sorowitsch, un experto falsificador muy pragmático que preferirá colaborar a arriesgar su vida.

Con una correcta y sobria dirección, muy a la europea, Los falsificadores destaca por la interesante historia que trata y especialmente por sus intérpretes, bastante buenos y totalmente desconocidos para mí, entre los que destaca claramente Karl Markovics, todo un descubrimiento, uno de esos histriones que a una buena interpretación añaden un físico retorcido e interesante, algo que no siempre abunda, y menos en estos días tan homogéneos. Como dudo que de la noche a la mañana me sumerja en el cine que se hace en Austria, estaría bien que Markovics se dejara ver por algunos buenos proyectos internacionales. Creo que ha participado en un par, así que esperemos que en Hollywood o en alguna otra parte cuenten con él de vez en cuando. Es de esa clase de actores que siempre pueden aportar algo, aunque solo sea con su presencia, incluso en el blockbuster más mongólico.
Los falsificadores, un buen film que echarse a la boca cualquier tarde aburrida de domingo.

3 comentarios:

TSI-NA-PAH dijo...

Me encanto, tanto la tematica como la interpretacion de todos los actores!
un saludo

Möbius el Crononauta dijo...

Está bastante bien, ciertamente.

David dijo...

Sí. Estuvo bien en una (no tan aburrida) tarde de domingo (la vi en casa de unos amigos hace ya un par de añitos).