viernes, 25 de noviembre de 2011

Marathon Man (1976)

¿Están a salvo?

Cada momento tiene su película, y hay épocas en la vida en que no resulta muy inteligente ver según que cinta. Siendo yo un adolescente que estaba metido en esas épocas de dentistas con visitas que suceden una a la otra, y más con una dentista que al parecer el gustaba escatimar la anestesia, ver Marathon Man no fue la mejor de las ideas. Quienes hayáis visto la película sabéis por qué digo esto. En fin, no sé si la alquilamos, la echaron por la tele, o qué, pero totalmente desprevenido me puse a verla. Nunca he sido un tipo impresionable o que pase miedo con las películas, pero aquellas escenas me superaron. Que yo recuerde es la única película que dejé de ver de la pura impresión. Aunque por otro lado igual la experiencia me ayudó a cambiar de dentista. Tarde muchos, muchos años en volver a verla, y por supuesto disfruté de Marathon Man como la gran película que es. Pero esas escenas me siguen poniendo los pelos de punta.

La verdad es que echo de menos aquel tipo de thriller de los 70 que siempre tenían tintes políticos por algún lado, donde nada era lo que parecía, y las autoridades siempre ocultaban algo. Donde los guiones eran muy consistentes y se incidía más en los personajes y la historia que en la simple acción. Desde luego era un subgénero muy hijo de su época, y se escribían novelas del estilo que acaban siendo, por lo general, grandes películas. Hoy en día no sé si seguirán habiendo novelas así, pero en el cine actual se echan a faltar. Pero así son las cosas, cada década supongo que tiene su cénit en algun subgénero en particular, y en los 70 se hicieron los mejores thrillers con subtrama o excusa política.

Siempre me ha parecido curioso y entrañable el arranque de la película, con ese pique entre un judío y un alemán en sus viejos cacharros, que acaban enfrascados en una carrera mientras se lanzan insultos el uno al otro; parece sacado de alguna comedia neoyorquina de Woody Allen. En se momento no lo parece, pero es lo que desencadena toda la trama. Es lo bueno de estas películas, muchas tenían un comienzo bastante mundano que acababa en algo que no lo era.

Con la firme dirección de John Schlesinger en su mejor momento Marathon Man es un excelente thriller lleno de conspiraciones, engaños, juegos de Inteligencia y un extraño juego de poderes con un viejo criminal de guerra tratando de salvaguardar su botín producto de una riqueza amasada en los campos de concentración. En medio de toda esta guerra de espías y ex-nazis se verá envuelto Babe, un aspirante a correr maratones y brillante alumno obsesionado por limpiar el nombre de su padre, quien optó por suicidarse cuando la Caza de Brujas acabó con su reputación. Babe será el hitchockiano peon de ajedrez puesto en juego sin saber lo que está pasando simplemente por contactar con su hermano Scylla, un agente encubierto.

Con una trama interesante y un buen director el tercer ingrediente para una gran película era el reparto, y desde luego Marathon Man no fallaba en ese aspecto, de hecho sus actores son lo que aporta más solidez al conjunto, empezando por Dustin Hoffman, un actor brillante que estaba en racha prácticamente engarzando una gran película con otra. Su aspecto de tipo pequeño e inofensivo le daba aún más lustre a su papel del inocente metido en un juego de espías. Hoffman es perfectamente acompañado por el gran Roy Scheider y un buen secundario como William Devane. Aunque por supuesto quien logra destacar por encima de todos es un pletórico Laurence Olivier que ofreció para la posteridad uno de los villanos más fríos y aterradores de la historia del cine, el doctor Christian Szell, un personaje inspirado en Josef Mengele. Dicen que el productor Robert Evans llegó hasta la Casa de los Lores para tener a Olivier, por entonces enfermo de cáncer, ya que la aseguradora británica Lloyds no parecía dispuesta a asegurar su viaje a Estados Unidos. Fuera o no una anécdota real, lo cierto es que la presencia de Olivier se tornó crucial para la película. Me cuesta imaginarme a un Szell que no fuera él. Curiosamente en apenas dos años estaría interpretando al bonachón cazanazis de Los niños del Brasil. ¡Por algo es un sire!

Marathon Man, un magnífico thriller, donde ni los buenos parecen demasiado éticos ni los malos se andan con chiquitas. Las dichosas escenas de tortura (¡que al parecer recortaron en minutaje porque la audiencia no podía aguantarlo! ¡las imagináis aún más largas! ¡ay!) hicieron historia, Dustin Hoffman estuvo muy bien como el hombre común acosado por las circunstancias, y Laurence Olivier simplemente logró acojonar al más pintado. Szell, un tipo con una forma de interrogar difícil de olvidar. En fin amigos, no dejéis de ver este gran film, pero aseguraros de mirar la agenda antes. Para mí ya es tarde.

8 comentarios:

Kinski dijo...

¿Están a salvo?.

Repito señor Möbius: ¿Están a salvo?.

Abra la boca, por favor.

Mr. Lombreeze dijo...

¡Pues claro que es para echarlo de menos!. El cine "comercial" americano de los 70 es para mí una de las épocas doradas de la Historia del Cine. Perfectamente equilibrado entre el entretenimiento y la enjundia. Siempre tenía un componente de compromiso, de denuncia, de calado moral, ético o social, vaya. Y todo se fue a tomar pol culo gracias a Star Wars y las bandas sonoras de John Williams. A partir de ahí pues..., el cine americano de los 80, pura basura, una década para olvidar. Cine cutre, palomitero en el peor sentido de la palabra. Hecho por y para retrasados.
Me uno a la recomendación de esta gran película.

supersalvajuan dijo...

Joder, cuantas pelis pendientes y tan poco tiempo.

TSI-NA-PAH dijo...

Esta es de las pelis con las que mejor me lo pase de chaval.Hasta el punto que el dia despues de verla en el cine , empece a correr crooss country, una modalidad de 15 km y ya ves Dustin siempre fue con Lemmon mis actores fetiches.
Un abrazo

kar dijo...

cada vez que me paso por estas líneas, se me incrementa la lista de pendientes... un día de estos tengo que hacer maratón (y no, no es un chiste fácil). De esta película, ni siquiera la recuerdo. Muchas de ellas, es posible que las haya visto, enteras o partes cuando era un crío. Pero de Marathon Man en particular no tengo ningún recuerdo.

Möbius el Crononauta dijo...

Kinski: serás... ¡me has hecho correr a esconderme otra vez!

Mr.Lombreeze: exacto, entretenimiento y enjundia a partes iguales, fue una gran década. Yo no echaría toda la década de los 80 por la ventana, pero bueno eso daría para un largo debate que no tiene cabida aquí. ¡Recomendemos la película!

supersalvajuan: esa es la desgracia de la gente inquieta que todos sufrimos

Tsinapah: Dustin, Lemmon, ¡pesos pesados!

kar: o la viste de muy pequeño, o no la has visto, porque hay escenas que no se olvidan fácilmente

Guzz dijo...

Uno de los grandes motivos por los que evito al desntista... Al final pareceré Shane MacGowan. Entretenido y buen film donde, cómo no y según lo veo, el gran Olivier (el más grande junto a Laughton for me) arrasa con todo a su paso. Saludos guzzeros !

Möbius el Crononauta dijo...

Olivier se sale, no hay duda