martes, 11 de octubre de 2011

The Rolling Stones - The Rolling Stones No 2

"¿Dejarías salir a tu hermana con un Rolling Stone?". El titular del Melody Maker, maniobra de Andrew Oldham, era el epítome de la nueva estrategia para vender la banda al mundo. Los Stones eran los chicos malos, los tipos despeinados de pelo largo que no llevaban traje, no miraban a sus interlocutores al contestar, ni llevaban trajes. Cualquier suegra daría la bienvenida a Paul McCartney. ¿Harían lo mismo con Keith Richard? Por entonces el nombre artístico del guitarra ya había perdido la 's' final. En los conciertos de la banda, las chicas perdían mucho más. Los Rolling habían empezado a conocer el fenómeno de las fans histéricas, ya comenzaban a jugar en la liga de los Beatles. Pero las cosas iban más allá, y se comenzaban a dar también los primeros disturbios. En la Inglaterra profunda no era raro que los chicos del pueblo descargan su odio sobre la banda al no poder aguantar que sus novias se volvieran locas por aquellos tipos de ciudad. Ya le había ocurrido a Elvis en los principios de su carrera. No tardó en llegar el día en que la banda salió viva de milagro de las garras de un tumulto de paletos celosos. Su equipo de instrumentos no corrió tanta suerte.

En marzo de 1964 la banda había podido disfrutar de unas pequeñas vacaciones tras las cuales volvieron de nuevo a la carretera. A finales de aquel mes la banda acudía a la fiesta de una cantante a la que también representaba Oldham. Al poco de llegar Mick tuvo una de sus habituales peleas con Chrissie Shrimpton, justo a tiempo para que el destino le presentara a una jovencita de diecisiete años llamada Marianne Faithfull, una ninfa que cortaba la respiración, hija de un militar y de la baronesa Sacher-Masoch. Iba acompañada por su prometido, el artista y coleccionista John Dunbar. Tanto Mick como Andrew cayeron sobre ella como moscas. Oldham consiguió su teléfono, aunque no tenía mucho que hacer. En realidad, mientras estuviera Dunbar a su lado, ¿podía alguien?

La gira de los Stones continuó asolando Inglaterra, Gales y Escocia, con actuaciones cada vez más cortas porque los tumultos comenzaban antes. En cierta ocasión los destrozos, griteríos y desmayos comenzaron tan pronto que a Mick ni siquiera le dio tiempo a cantar el primer tema. Los partes médicos eran escalofriantes, y Keith incluso recuerda un muerto. Aunque su idea no fuera amansar a las fieras, en junio Oldham lanzaba la carrera musical de Marianne Faithfull con el "As Tears Go By" de Jagger y Richards, un tema destinado a la cara B del sencillo pero que tuvo tanto éxito que cambiaron las tornas. El sencillo pegó fuerte en las listas británicas y tuvo buen papel en las americanas. Quizás después de todo Andrew no se hubiera equivocado al encerrarles en aquella cocina.

En el mes de mayo, tras el excelente resultado de las ventas de su LP de debut, la banda siguió girando y aprovechó un día de descanso para grabar otra nueva composición de Mick y Keith, "Congratulations". Siguieron más conciertos y una grabación radiofónica en la BBC antes de que en junio la banda viera cumplido otro de sus sueños: cruzar el Atlántico y desembarcar en los Estados Unidos, el hogar de Elvis, Chuck, Muddy, y el resto de héroes de la música norteamericana.

En cuanto la banda pisó suelo norteamericano les recibió el rugido de las hordas femeninas que ya habían acompañado meses atrás la visita de los Beatles. Tras una obligada conferencia de prensa en el Kennedy Airport y una entrevista radiofónica el primer compromiso del grupo era aparecer en el show televisivo de la cadena madre WACB The Les Crane Show, para al día siguiente cruzar el país y hacer otra aparición para la ABC, el Hollywood Palace Show. El programa era presentado por Dean Martin, quien no tenía en muy alta estima a aquel atajo de rocosos rockeros, y se divirtió bromeando sobre su aspecto y haciendo su famoso chiste de las frentes cortas y las cejas altas. Dino style! Tras unos pocos conciertos en los auditoriums y coliseums yanquis, incluyendo una feria en Texas donde conocieron a un saxofonista llamado Bobby Keys, Brian, Mick y Keith ya pudieron darse por muertos cuando llegaron a Chicago para grabar en los míticos estudios Chess, el lugar donde habían grabado sus éxitos Muddy Waters, Bo Diddley y tantas otras leyendas del blues y el R&B. Allí estaban los instrumentos, el equipo, los micros usados en todos aquellos discos que habían devorado y estudiado hasta la extenuación. Allí estaba Marshall Chess, el tipo que se había encargado de enviar a Mick todos los discos que había pedido por catálogo y que dejaron a Keith flipando. Y claro, allí estaba también Muddy Waters, ¡pintando un techo! O así le recordó siempre Keith. Una idea bastante alucinógena. Es como visitar hoy los estudios donde graben los Rolling, ¡y encontrarte al maldito Keef pintando las paredes! Bill relataba la amabilidad de Muddy ayudándoles a descargar el equipo de la furgoneta, y Marshall prefería negarlo todo, cosa lógica. De ser cierto, ¿quien querría admitir que el padre y el tío de uno tienen a tipos como Mudy Waters pintando techos? En resumen, la banda cumplió un sueño, y durante un par de días se dedicaron a grabar todos los clásicos blues y temas de Chuck Berry que pudieron, desde "Down in the Bottom" y "I Can't Be Satisfied" hasta el "Around and Around", más algunos instrumentales acreditados a Nanker/Phelge, entre ellos "2120 South Michigan Avenue", la sacrosanta dirección de los estudios Chess. Todavía subidos en su nube mitómana la banda siguió con sus compromisos por los Estados Unidos que finalizarían el día 20 con un concierto en el fastuoso Carnegie Hall. No podían tener queja, su sencillo y su primer LP se habían vendido bien, los fans les habían acogido con entusiasmo, Ed Sullivan evidentemente se había negado a que fueran a su programa, habían conocido a sus ídolos y grabado en sus estudios, y habían empezado a conocer las diferencias entre la policía británica y la norteamericana, con la que uno debía andarse con ojo, y es que no dudaban en desenfundar si uno meaba (literalmente) fuera de tiesto.

Un par de días después los Rolling ya estaban dando un concierto en Oxford, para poco después ir a Manchester a grabar otro Top of the Pops y ese mismo día volver a Londres y participar en Juke Box Jury, un programa donde iban famosos a juzgar distintas canciones que iban poniendo, una premisa bastante tonta que llevó a los Stones a ponerles las cosas difíciles al presentador. Durante el resto de julio la banda siguió dando conciertos, buscando la seguridad de las salas de baile, y realizando grabaciones para la televisión y la de la radio BBC. En agosto más de lo mismo, con unas cuantas actuaciones en las islas del Canal y su primer concierto en la Europa continental en un teatro del siglo XIX en La Haya, cuyos asientos no fueron respetados por el encantador público que se volvió loco durante la actuación. Los Stones apenas sí interpretaron cinco canciones: "Walking the Dog", "Hi-Hell Sneakers", "Susie Q", "Mona" y "Carol". Parecía una enfermedad contagiosa que se fuera expandiendo por todos los públicos adolescentes del mundo. Ya habían tenido problemas en Blackpool, cuando se quedaron sin equipo y casi sin pellejo, y no había día en que sus actuaciones no acabaran en alborotos y desmayos. Como si trataran de calmar las cosas, Decca lanzaba a mediados de agosto el EP Five by Five presentando algunas de las grabaciones que habían realizado en Chicago: "If You Need Me" de Pickett, "Empty Heart" y "2120 South Michigan Avenue" (los dos temas propios Nanker/Phelge), el "Confessin' the Blues" de Brown y McShann y el "Around and Around" de Berry. Five by Five alcanzó sin problemas el número uno en la lista de EPs.

El 2 de septiembre los Stones se encerraban en los Regent Sound Studios para grabar una composición de Willie Dixon grabada a principios de los 60 por Howlin' Wolf, "Little Red Rooster", que iba a convertirse en uno de los grandes clásicos de blues de la banda. No sé cuanto tiempo se dedicaría a las mezclas, pero en aquellos días realmente se grababa rápido, aquel día no solo grabaron el tema de Dixon, sino que además también dejaron en las cintas "Off the Hook", un movido tema pop con base rhythm and blues de la factoría Nanker/Phelge, y el "Under the Boardwalk" de The Drifters. Tras una apretada agenda de actuaciones (dos al día) durante todo el mes, el 28 y 29 de septiembre se programaron nuevas sesiones en los Regent Studios para finiquitar "You Can't Catch Me" de Berry y el estándar de Dale Hawkins "Susie Q". A a principios de octubre, tras finalizar la gira británica, Charlie Watts aprovechó para casarse en secreto con su novia Shirley y así evitar las presumibles objeciones de Oldham, quien poco después se casaba con su respectiva, Sheila Klein. Tras unos días de descanso la banda hizo sus bártulos para volver al continente, mientras en Estados Unidos se publica su segundo álbum, 12x5, básicamente una versión del EP británico 5x5 con canciones añadidas.

Grabando en Chess Records

Se dice que uno de los pocos lugares donde los Stones eran más populares que los Beatles era Francia, debido quizás a la pasión de los franceses por la música norteamericana, quienes a través de la música negra parecían haber conservado sus viejos lazos con el Mississippi. Por tanto Andrew les programó una pequeña visita a Bélgica y Francia entre el 18 y el 21 de octubre. Tras aterrizar en Bélgica la banda grabó un programa para la televisión belga y luego se trasladó a París, donde dieron una conferencia de prensa y aparecieron en el programa Quoi de neuf. Finalizaron su periplo francés actuando en el mítico Olympia, donde se volvieron a producir salvajes disturbios y la policía les acompañó fuera del recinto metralleta en mano. Tras el concierto la banda se fue de fiesta a una exclusiva discoteca parisina acompañados por un viejo amigo músico de la capital emigrado a Francia, Vince Taylor, y su pandereta Stash de Rola, hijo del excéntrico pintor Balthus. Por último el día 21 se dedicaron a rodar un corto para ser proyectado en las Scopitone, una especie de jukebox que en vez de pinchar discos ponía antediluvianos precursores del videoclip en 16mm.

El 23 de octubre los Rolling Stones desembarcaban en Nueva York para realizar su segunda gira por Estados Unidos. Pasaron cinco días en Nueva York acudiendo a radios, ofreciendo un par de actuaciones y dándose a conocer por fin a escala nacional en The Ed Sullivan Show, donde el gruñón de Sullivan finalmente les dejó actuar, a pesar de que Oldham nada más llegar a Nueva York había dado un gran titular a los chicos de la prensa: ¡los Stones no se han duchado en una semana! Durante aquellos días Keith pudo reencontrarse con su querida Ronnie Bennett, reviviendo su pequeño idilio. Tras aquellos estupendos momentos la banda se trasladó a la Costa Oeste para ofrecer algunos conciertos en California, entre ellos el de la caravana itinerante de estrellas The T.A.M.I. Show, donde a los Stones les tocó actuar después de James Brown. A pesar de salir aterrorizados, lograron solventar la papeleta, gracias a los ánimos de Chuck Berry y Marvin Gaye, logrando una buena respuesta del público. Y en esta ocasión había sido Mick quien había observado muy atentamente al maestro para extraer sus jugosas lecciones.

Durante su estancia en Hollywood la banda buscó algún buen lugar donde grabar algunos temas, y el capo de Atlantic Ahmet Ertegun les refirió al hombre indicado para guiarles en el proceso, Jack Nitzsche, vieja mano derecha (otros dicen que mentor) de Phil Spector además de teclista, arreglista, productor y hombre para todo en los estudios de la RCA, que a donde se dirigieron los Stones para grabar algunas nuevas versiones, como "Everybody Needs Somebody To Love" o "Hitch Hike", y un tema de Jagger y Richard, "Heart of Stone", para el que Keith tomó algunas ideas de la guitarra grabada en una demo el julio anterior por un tal Jimmy Page.

Dejando atrás California los Stones se internaron en el interior de yanquilandia: Ohio, Rhode Island, Illinois... Mick, Keith y Andrew tuvieron el tiempo justo una noche de hacer una escapada a Nueva York donde Ronnie les hizo de anfitriona en Harlem y juntos se fueron a ver actuar a James Brown al mítico Apollo. En Wisconsin la banda tuvo que actuar sin Brian, que sufrió un colapso aduciendo problemas respiratorios, aunque todos lo achacaban a demasiada fiesta y demasiadas pastillas, y es que en el aspecto de drogas Brian les estaba cogiendo ventaja a los demás. Para rellenar el hueco la banda tiró mano de Stu, que suplió también al rubio guitarrista en Indiana y Chicago, donde además de actuar volvieron a los estudios Chess para grabar algunas demos. Brian empezaba a ser un problema no sólo por las drogas, algo en lo que el resto iba adentrándose poco a poco; por ejemplo en su periplo estadounidense Keith había descubierto las bondades de la marihuana y los estimulantes de la mano de un músico negro. También aprendió que las bondades del color negro no acababan con la música y los porros, ya que en las ciudades por donde pasaban si se iba a los barrios negros era bien recibido y le ofrecían comida, bebida y mujeres, mientras que en la parte blanca lo más probable es que los paletos del lugar le llamarán maricón por su pelo largo y sus extrañas pintas. Hablando en plata, lo cierto es que Brian Jones se estaba volviendo insoportable con un ego cada vez más desmedido.

De vuelta a la madre patria los Stones volvieron a los platós de Ready, Steady, Go! para presentar "Off the Hook", "Little Red Rooster" y "Around and Around". Mick y Brian fueron entrevistados para la ocasión. Completaron el mes con otras apariciones televisivas y radiofónicas, donde Mick solía defender la lentitud de su noveno single, "Little Red Rooster". ¿Acaso por ser los Stones no podían grabar un blues lento? Se podía bailar con la persona adecuada, decía Mick. El público le dio la razón. A su regreso de Estados Unidos el tema era número uno en ventas. La banda había logrado lo imposible: hacer que el blues fuera devorado por los consumidores.

Los Rolling inauguraron 1965 con una corta gira por Belfast e Irlanda y su nuevo LP en las tiendas, The Rolling Stones No 2. El álbum se abría con la versión larga de "Everybody Needs Somebody to Love" de Solomon Burke, algo más acelerada que la original, con Mick deslizando las palabras como una viscosa serpiente moviéndose entre el humo de alguna vieja barraca de Carolina del Sur. En "Down Home Girl", la composición de Jerry Leiber, rebosante de un ritmo juguetón de rhythm and blues, la serpiente de Mick ya se ha enroscado por los muslos de una virgen. Es lo más cercano al Jagger chulesco que todos conocemos, sembrando su blanca semilla para el gato callejero y el azúcar moreno. "You Can't Catch Me", la versión de Berry, es atacada al modo de Bo Diddley, con las guitarras de la jungla rugiendo al compás del tam tam de Charlie. "Time Is On My Side", el tema popularizado por Irma Thomas, había sido lanzada como single en los States, y regrabada con intro de guitarra para ser comercializada en Gran Bretaña. A pesar de no ser un tema propio, es quizás uno de los temas más reconocibles de los Stones de la primera época, quizás su primer gran tema junto al blues "Little Red Rooster", aunque el primero es evidentemente más popular. El trabajo de guitarra de Brian es estupendo, fielmente respaldado por los ligues de Keith, con Charlie conjuntándolo todo, y unos coros estilo Merseybeat que mostraban un salto cualitativo bastante importante respecto a su primer álbum. You'll come running back to me es algo que el propio Mick podría haber escrito de su puño y letra. "What a Shame" era un sencillo rhythm and blues compuesto por Mick y Keith, al igual que "Grown Up Wrong", un estupendo hijo del blues electrificado de Chicago con una hipnótica base rítmica a cargo de Charlie y Bill y un toque de la armónica de Brian al final del tema. "Down the Road Apiece" es un viejo boogie popularizado por Chuck Berry, que la banda grabó a la manera del viejo Chuck, mientras que "Under the Boardwalk" queda muy lejos del original de los Drifters, no parece acabar de encajar con el estilo del grupo. "I Can't Be Satisfied" nos regala un magnífico toque de baquetas a cargo de Watts y la técnica purista al slide de Brian. "Pain in my Heart" es un tema lento del maestro del rhythm Allen Toussaint, con Mick usando sus negroides registros graves en las estrofas para dar paso a sus furiosos fraseos de pelea en un callejón. El penúltimo tema del álbum es el movido "Off the Hook", otro tema bailable atribuido a Nanker/Phelge, para finalizar con la versión de "Susie Q", que como todas las demás quedaría borrada de la faz de la Tierra gracias a la Creedence.

Como siempre el baile de portadas y temas entre Gran Bretaña y Estados Unidos fue importante. En 12x5 coincidían "Time Is On My Side", "Grown Up Wrong", "Under the Boardwalk" y "Susie Q", pero se caían todas las demás para dar paso a "Around and Around" e "If You Need Me", incluyendo, paradójicamente, más temas propios de la banda que en su edición inglesa. El tercer álbum norteamericano, The Rolling Stones, Now!, recogería canciones de este segundo álbum británico y de grabaciones posterioroes de aquí y allá. En fin, un lío. Lo cierto es que en The Rolling Stones No 2 los Stones habían sacrificado algo de su empuje más salvaje por melodías más complejas y arreglos más trabajados. Pero incluso en la versión del "It's All Over Now"de The Valentinos en el 12x5 se notaba la sofisticación de la producción y el refinamiento de la banda, en un tema que un año antes habría socavado los cimientos del estudio.


10 comentarios:

Aitor Fuckin' Perry dijo...

Podemos fusionar nuestras respectivas sagas, montar un libro y hacernos multimillonarios, Crononauta. Tú te quedas con la pasta, yo con el rugido de las hordas femeninas. Y con las hordas también.

PD: Siempre me llamó la atención lo de Francia. Será lo que dices. Maldito sea Napoleón y eso de ir vendiendo Luisianas por ahí.

babelain dijo...

Que lujo de detalles. Se disfruta leyendo el post. Siempre hay cosas que se escapan. Qué tiempos aquellos, cuando Brian era uno de los líderes, tocando tan bien y aún no había perdido la cabeza.
Saludosssssssssss

With dijo...

Ya casi había olvidado lo que se aprende en este blog!!! Me ha encantado el post.
Estoy de vuelta, con nueva cara y nueva URL, pero sigo siendo la misma de siempre!

Un saludo!

kar dijo...

jurl, 12x5 es uno de mis discos de los Stones favoritos. Lo siento, pero para mí, el segundo disco de los stones siempre ha sido 12x5... (y el primero The Rolling Stones: England's newest hitmakers)

Y siempre me ha llamado mucho la atención la figura de Brian Jones, su aversión hacia la composición propia, su purismo blues, su condición de estrella decadente cuando los demás stones, especialmente Mick y Keith eran unos pipiolos...

paulamule dijo...

A mi hermana no sé pero a mi hija desde luego que sí. A estas alturas tendríamos toda la familia la vida solucionada a la vista de la evolución de los chicos malos. Je, je, je.
Salud.

Adrian Vogel dijo...

No me había dado cuenta de lo de la "s" en el apellido de Keith R. Gracias.

Il Cavaliere dijo...

Que desparrame de post.

Que grandeza, por Dios!

Möbius el Crononauta dijo...

Aitor: yo me pido ser Woodward. Vaya un negociete el de Luisana, sip.

babelain: Sí, eran buenos tiempos para Brian, aunque como todos sabemos iban a durarle poco. Saludos.

With: jeje bienvenida de nuevo

kar: sí, el pobre Brian vivió muy rápido y pasó por muchas fases mucho más rápido aun...

Adrian Vogel: ¡vaya! pues de nada, siempre me ha parecido un detalle muy curioso.

IlCavaliere: no tanto, pero muchas gracias, caballero.

Bounty Hunter dijo...

Es imposible pensar en una carrera musical como la de los Stones a día de hoy.
Cruzar el charco con solo un disco bajo el brazo y dejar un rastro de amor/odio por allí donde se pasa, no está al alcance de muchos.
Son detalles como esos lo que te demuestran como ha cambiado el mundo(en general) de la musica.
Sobre las diferencias entre ediciones, es una locura averiguar a que album pertenece un tema o otro. Suerte que con la edición de Their Satanic Majesties Request, se terminaría la confusión.
Saludos gran M!!!

Möbius el Crononauta dijo...

Hay gente que se sabe todas las ediciones desde luego, siempre hay ultrafans que lo dominan todo. Y sí, las cosas en la industria han cambiado mucho.