El otro día vi La Vérité (por aquí, La verdad), de Henri-Georges Clouzot, el director de Las diabólicas. Un buen film judicial, con un crimen pasional, triángulos amorosos, y Clouzot contándonos la historia con flashbacks mientras en el juicio se trata dilucidar precisamente eso, la verdad. Tiene sus momentos aunque no puedo decir que me haya impactado especialmente; de todas formas también puede ser uno de esos filmes que te hacen cambiar de opinión cuando se revisan con el tiempo. Quién sabe. Siendo injustos con Clouzot, supongo que podría decir que es difícil competir con algunas escenas sexys de la deslumbrante Brigitte Bardot, quien, por cierto, para ser tan famosa como sex symbol de la época, no era mala actriz. Aunque se me embotan los sentidos, en definitiva. Me perdonarán ustedes, pero es que la fermosura de esta criatura rozaba el delirio. En fin, quien haya visto la película, espero que nos deje una visión más objetiva que la mía. ¡Yo estoy bloqueado!
lunes, 10 de octubre de 2011
La Vérité
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Etiquetas:
escenas de cine
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7 comentarios:
Pues esta de este grande no la vi.
Las diabólicas si que se hacían odiar y querer.
Ahora sí te voy a dar la razón en cuanto a bellezas de féminas. B.B era muy, muy guapa, yo diría que después de Audrey, la mejor!. Y no era mala actriz, claro que no. La belleza no está reñida con la capacidad, señor Mobius, aunque haya excepciones (Marilyn Monroe por ejemplo. Pésima actriz en mi opinión)
La peli no está mal, a mí me entretuvo bastante.
Besos cinéfilos
Tengo para ver unas cuantas de Clouzot, pero no ésta, que no he visto...así que no puedo decirte mucho. Sí, B.B está muy guapa.
Pues no la he visto, fíjate, pero Las diabólicas me pareció una joyita con un final de muerte.
Salus.
La Bardot, Marisol y Grace Slick eran mis amores infantiles y preadolscenetes en la década de los 60.
Cinemagnific: las listas de espera nunca terminan
supersalvajuan: mmm y la Bardot solo de querer
Ginebra: Marilyn no era una pésima actriz. Las había mejores, pero también las había peores.
David: al menos coincidimos en eso
Angel: por algo es su film por excelencia, dicen
Adrian Vogel: ¡pues no tenía usted mal gusto, vaya!
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