domingo, 17 de julio de 2011

La fortaleza escondida (1958)

Cada mañana escribía una situación que no permitía escape alguno al general y a la princesa. Entonces, los otros tres escritores hacían esfuerzos desesperados por encontrar una salida. Así íbamos escribiendo día tras día. Yo quería hacer un vigoroso espectáculo histórico. Akira Kurosawa

Supongo que Kubrick la habría descrito como la "proverbial película japonesa de aventuras", y en cierta manera ése fue el objetivo de Kurosawa al rodar La fortaleza escondida: cambiar de registro, dar al estudio un film comercial (aunque a lo largo de la década Kurosawa había cosechado muy buenas taquillas salvo contadas excepciones) y modernizar desde su punto de vista el género de aventuras japonés.

La verdad es que cada vez que veo el arranque del film con los personajes de Tahei y Matashichi discutiendo de espaldas a la cámara mientras caminan por un páramo desolado me resulta inevitable acordarme de escenas similares en la saga de Star Wars, especialmente si no recuerdo mal en El retorno del Jedi. Y la verdad es que la mayoría de las veces que se habla de esta película es para citarla como fuente de inspiración para la mítica saga de George Lucas. Y aunque es cierto que el amigo George tuvo desde luego en cuenta este film a la hora de crear su epopeya interestelar, cierto es también que se ha exagerado demasiado la importancia de La fortaleza escondida en el nacimiento de aquella primera película espacial. Cierto es que había villanos, una princesa, un protector y dos ayudantes bufón, pero como creo que es bien sabido Lucas bebió de muchas fuentes y puso muchas inspiraciones en su coctelera, pero desde luego no creo que haya duda en que Matashichi y Tahei fueron la inspiración directe C3PO y R2D2. Es posible también que Lucas optara por un princesa con carácter de este film, y rizando el rizo hasta diría que incluso a la hora de buscar localizaciones podría haber pensado en la cinta de Kurosawa, pero no, Star Wars no es una revisitación de La fortaleza escondida. Yo apuntaría a otro título de la saga en la que veo un trasvase mayor, pero no estamos aquí para hablar del Halcón Milenario y de Bib Fortuna. Hoy el Japón medieval de Kurosawa será nuestro universo.

Tras muchas películas oscuras, de corte reflexivo o que analizaban el presente y el pasado de Japón, Kurosawa se decidió a rodar un film de aventuras típico, un entretenimiento puro y duro sin profundos paralelismos ni situaciones dramáticas. Su siguiente film sería un jidai-geki (el subgénero histórico de samurais y demás) muy ligero, con toneladas de acción (para los estándares nipones claro) y buenos y malos. Además en esta ocasión Kurosawa iba a dejar fluir su vena occidental más que nunca, realizando un jidai-geki muy particular.

De hecho pocos meses antes Kurosawa había viajado por primera vez a Europa para vender en los festivales europeos su aclamada Trono de sangre. En Londres se había encontrado nada más y nada menos que con su admirado John Ford, con quien había cruzado unas pocas palabras. Según suele contarse esta anécdota, Ford, sin saber muy bien qué decir a aquel japonés inusualmente alto, le espetó un "sí que le gusta a usted la lluvia" (colegimos que algo de cine japonés debía haber visto), a lo que Kurosawa respondió también con algo de ironía: "sí que ha puesto atención a mis películas". Tras aquel emotivo y amistoso encuentro (todo lo amistoso que pudiera ser un encuentro entre dos tipos semejantes, e imagino que fue más emotivo para Akira que para Ford) Kurosawa comenzó a llevar en los rodajes sus características gafas de sol, gorras y gorros de lana, a la manera en que lo hacía el propio Ford. El 'Tenno' acababa de encontrar su imagen inmortal para la posteridad.

No sería aquel el único estreno. Tras éxitos mundiales como El de La túnica sagrada, el CinemaScope causaba furor en todo el mundo. Japón incluído. Con algo de retraso, en 1957 el Scope había llegado a la industria japonesa de la mano de la Shintoho, con un film propio que había arrasado en las taquillas. Evidentemente aquello fue un toque de atención para el resto de estudios. También en la Toho, donde no tardaron en desarrollar su propia versión del CinemaScope, el Toho Scope. Por lo tanto La fortaleza escondida iba a ser el primer film anamórfico de Kurosawa. Y aunque se pudiera pensar lo contrario, lo cierto es que el director estaba encantado con aquel nuevo formato.

La trama del film era simple: en el belicoso Japón medieval de luchas intestinas, dos pobres y codiciosos campesinos, no especialmente valientes (y tal vez por esto) han logrado ponerse a salvo tras una sangrienta batalla. Entre la constante lucha de clanes una princesa ha sido depuesta por sus enemigos. Huyendo de la lucha y figurándose como lograrán volver a su casa, los dos rufianes encontrar por casualidad una pieza de oro. Pertenece a un tesoro con el que la princesa, escondida en un refugio en las montañas, espera recuperar el trono y volver a levantar su dinastía. Los dos campesinos, Tahei y Matashichi, se toparán con el general Rokurota, la mano derecha de la princesa. Llevados por su codicia ambos aceptarán ayudarle a él y a la princesa a transportar el oro por las líneas enemigas hasta llegar al territorio de un clan aliado, viviendo diversas aventuras.

Evidentemente la trama perseguía el entretenimiento puro y duro, aderezado con vibrantes persecuciones, luchas a muerte y frecuentes pasajes humorísticos para rebajar la tensión por cortesía de Tahei y Matashichi, quienes son en realidad los verdaderos protagonistas de la película. La acción avanza y se detiene con ellos, salvo algunas concesiones a la mayor gloria de Rokurota, es decir, de Toshiro Mifune, quien obviamente debía recibir parte de la gloria fílmica. Pero ahí había una pelea con lanza a servicio de la gran estrella del film.

El resto del peso interpretativo recaía en el nuevo descubrimiento (de esos casuales que parecen de película, mientras en los castings no se encuentra a nadie que encaje) Misa Uehara, que estaría electrizante como la princesa Yuki, y sobre todo, en dos estupendos secundarios habituales del cine de Kurosawa por entonces, Minoru Chiaki y Kamatari Fujiwara. Definitivamente la película no sería la misma sin ellos. Ciertamente son como dos prototipos de droide, pero con mucho más barro en los pies. Deliciosamente humanos y egoístas. Habrían merecido uno o varios spin-off. Y por cierto, pequeño papel para el gran, gran Takashi Shimura, el segundo actor fetiche del Emperador tras Mifune. Es un papel muy breve, pero hay que nombrarle siempre que aparezca.

La verdad es que La fortaleza escondida se me antoja como un film estupendo para abrir boca con el cine japonés o la filmografía de Kurosawa, que en muchas ocasiones resulta algo difícil de paladear a la primera. Quizás la mejor, por eso de tener un ritmo y guión más europeos que nunca, sea Escándalo, pero esta cinta de aventuras no sería una mala opción, aunque por supuesto siempre habrá quien no pueda con ese particular modo de rodar nipón, esas historias propias y demás.

Pero primeros bocados aparte, La fortaleza escondida es desde luego uno de los films de Kurosawa con más acción y comedia que se puedan ver, un film de aventuras japonés a la manera occidental pero rodada por un nipón excelente, una buena prueba de que como buen director Kurosawa podía salir indemne de prácticamente cualquier género. Entre esas particulares versiones sombrías de la humanidad, dramas de lo divino y lo humano, y retratos de la dura realidad del día a día, en la filmografía del director es de agradecer una película como La fortaleza escondida, un cambio de registro refrescante y ligero.

Y sí, ¡a George Lucas le debían encantar las transiciones con barridos horizontales de las películas de Kurosawa!

6 comentarios:

ÁNGEL dijo...

Esta no la he visto y habrá que ponerle pronto remedio.
Salus.

Alí Reyes H. dijo...

Siguendo tu consejo ya conseguí LOS SIETE SAMURAI pèro no la he comenzado pùes son casi 3 horas...Pero ahora tendré que buscar ésta también

EleKtroTxail dijo...

Los siete samurais es un peliculón, pero esta que yo recuerde no la he visto, me la apunto...
Gracias por las recomendaciones:)

Salud

Luis Cifer dijo...

esta no la he visto pero todas las de Kurosawa que he visto me parecen geniales.

José Fernández dijo...

Yo! profe, yo! que yo si la he visto!

Pero profe, que ya hace mucho tiempo que la ví y ya no me acuerdo de casi nada. Excepto de que no acabe de ver los famosos parecidos con Star Wars. No sé, no me impresiono mucho, supongo. Quizás mis expectativas estaban demasiado altas (Toshiro Mifune con un sable laser decapitando al mariquita de Mark Hammil sobre el halcón milenario mientras sobrevuelan el palacio del shogunato quizás si lo hubiese cubierto mis expectativas xDD)

Möbius el Crononauta dijo...

Ángel: véala y sobretodo que la disfrute.

Alí Reyes: bueno seguro que algún domingo hay con 3 horas libres

ElektroTxail: bienvenido, y de nada, es un placer.

Luis Cifer: pues esta te gustará también entonces

José Fernández: hombre, menos mal. Hombre está mal hablar de parecidos, salvo por el plano inicial. Hay que hablar de inspiraciones, y de todos modos, no hay tantas como se suele decir de esta peli. ¿Entonces el Halcón Milenario no está sobrevalorado?