martes, 14 de junio de 2011

Una historia del Bronx (1993)

No hace falta valor para apretar un gatillo, pero si para madrugar cada día y vivir de tu trabajo. Lorenzo Anello

Ojalá Chazz Palminteri se prodigara más en papeles oscuros y interesantes, como en aquella explosiva racha que nos regaló a principios de los 90. No es que quiera verle eternamente haciendo de mafioso o algo así; aunque no estaría mal, aunque sea en Una terapia peligrosa. Pero aparte de salir en esta o aquella serie, estaría bien que algún buen director le diera un papel interesante en un buen proyecto. Pero bueno, siempre nos quedan esos clásicos que empalmó uno tras otro convirtiéndole en la sensación del momento.

Originalmente Una historia del Bronx era un monólogo teatral escrito e interpretado por el mismo Palminteri, basada parcialmente en sus recuerdos de infancia en el Bronx de 1960. La obra fue un éxito, y la historia era lo bastante buena como para atraer a muchos peces gordos de Hollywood. Pero Palminteri quería asegurarse el control del proyecto, y una de las condiciones para ceder los derechos de su obra era que ser él mismo el guionista, e interpretar al mafioso Sonny. Tal como se suele contar esta historia, Palminteri llegó a rechazar absurdas cantidades de dinero con tal de no vender su obra al maquiavélico engranaje de Hollywood.

Y en esto el consagrado Robert De Niro fue a ver la obra, le encantó y vio en ella un vehículo perfecto para su productora, Tribeca, y para debutar en la dirección. Cuando habló con Palminteri, éste le impuso las mismas condiciones. De Niro aceptó, siempre que le dejara a él la dirección. Palminteri aceptó a su vez, y ambos sellaron el acuerdo estrechándose las manos. Diría que me podría imaginar la escena como dos mafiosos que llegan a un acuerdo, sino fuera por que los mafiosos seguramente lo habrían sellado con un abrazo y unos besos en las mejillas. Pero la historia no deja de ser curiosa.

Efectivamente, Una historia del Bronx supuso el debut de De Niro como director, y ya por entonces me llamó la atención, como supongo que a muchos otros televidentes y espectadores, la clara influencia que tenía en la película el cine de Scorsese. El actor se tomaría su tiempo para volver a dirigir, y como no he visto El buen pastor no sé si esa influencia persiste, o si simplemente ya consideró que ya que tenía que rodar una historia de gángsteres más valía hacerlo de la manera que mejor conocía, que era la de su amiguete Scorsese, obviamente. En fin, no me extrañaría que De Niro hubiera buscado algunos consejos paternarles de su hiperactivo amigo.

Lo cierto es que en Una historia del Bronx tanto la ambientación y la época, la trama mafiosa, el uso de canciones pop y rock para la banda sonora y el concepto de algunas escenas le mantenían a uno en terreno familiar, como si todo aquello estuviera pasando a dos bloques de distancia del barrio de Henry Hill. De todas formas, a pesar de las obvias similitudes, De Niro tuvo el bastante talento y el buen ojo como para aquello no pareciera una copia barata de Uno de los nuestros. La lección, si la hubiere, estaba asimilada, pero no calcada. Además, el guión de Palminteri no era una historia de mafiosos al uso, y más bien trataba de la importancia de los valores, la familia, y de cómo nos afectan nuestras propias decisiones, centrándose en parte de la infancia y adolescencia de Calogero, un italoamericano hijo de un honrado conductor de autobús que crece rodeado de mafiosos.

Entre la acertada, aunque tal vez no muy personal, dirección de De Niro, y la estupenda historia y guión de Palminteri, Una historia del Bronx resultó un gran film, con muchos buenos momentos. No, no estaba a la altura de las grandes de Scorsese, pero destacaba muy por encima de la mayoría de estrenos de aquel año. Hay muchas escenas interesantes, aunque curiosamente las que más me gustan no son los momentos mafiosos, sino las escenas en que Calogero trata de asimilar los paternales consejos de su padre por un lado y de Sonny por otro, salvo quizás con una excepción, la que fue mi escena preferida la primera vez que la vi, y la más puramente 100% Scorsese del film, en mi opinión: la de la paliza en el bar a los moteros a ritmo del "Come Together" de los Beatles. Sonny cierra la puerta, los angelitos infernales se dan cuenta de que se han metido con quien no debían... ¡grande!

De entre los muchos consejos que recibe "C", también destacaría cierta secuencia que describe bastante bien la mentalidad mafiosa y cuadriculada de Sonny, aquella en la que lleva a Calogero en su descapotable y le aconseja sobre su amor prohibido con la chica negra, y diserta sobre los tres grandes amores, y lo bonito que es el amor, y que nada ni nadie debería impedirle salir con esa chica, para luego hablarle de la prueba del pestillo, que es sólo algo más científica que la prueba de Mario, aferrándose a ella y diciéndole que si su chica no pasa la prueba, que la deje. Ahí está ese mafioso, que no es sólo listo sino que además se instruyó en la cárcel, y que parece que sea distinto a los demás, pensando como un mafioso más, a pesar de sus libros y sus citas filosóficas.

En el aparto interpretativo destacan obviamente el propio De Niro y un Palminteri muy en su salsa, y el joven protagonista y descubrimiento Lillo Brancato, que ciertamente parece que sea carne de la carne de De Niro, y supo estar a la altura de las circunstancias. El resto del reparto está formado por muchos secundarios del tipo que suelen aparecer en las pelis mafiosas de Scorsese, de esos que parece que el director recoja en una furgoneta por su viejo barrio cada vez que se pone a rodar pelis sobre hombre de honor. De hecho, uno de los mafiosos más pringados del grupo de Sonny, Eddie "El hongo", el que siempre pierde todas las apuestas, fue interpretado por el personaje real, ya que De Niro no lograba dar con un actor que encajara en el papel, así que Palminteri volvió a su viejo barrio y le fichó para la ocasión. Entre los secundarios profesionales destacan dos jovencitos que en el futuro se dejarían ver por dos grandes series de la HBO: Joe D'Onofrio en Los Soprano y un Domenick Lombardozzi con pelo (hace de Nicky Zero, el que vende armas) que se ganaría la fama en The Wire. Y está, por supuesto, el cameo de Joe Pesci, gran hombre de honor.

Una historia del Bronx, un buen film, de esos que se dejan revisar cada cierto tiempo.

7 comentarios:

supersalvajuan dijo...

Otra pendiente de ver.

David dijo...

Yo tampoco he visto la de "El buen pastor"...pero las ganas que tenía de verla eran más que nada por el buen recuerdo que me dejó esta en su día.
A mí me gustó mucho. Y no veo tanto la influencia de Scorsese (que sí, pero...) porque los personajes son más... bueno, aparte de los momentos que señalas (el de la disertación sobre el amor, el del pestillo)... a mí me encanta cuando el padre se presenta en el funeral y le dice que también le enseñó cosas y bla, bla..
Una pena que aparte de esta maravilla y Balas sobre Broadway el Palminteri no diera para más. Tras ver esas dos pelis y saber que esta era un guión suyo, pensé que el tío prometía muchísimo... y no. Como me comentó un amigo: "igual es que sólo tenía esa historia por contar. No hay más". Aún así, una estupenda historia.

Alex Noiser dijo...

Grandisima película. De Niro se sale.

Lillu dijo...

Buena peli, sin duda. Me la compré la semana pasada para revisarla y precisamente hace un par de días un amigo me hizo ver de nuevo la escena de los moteros en el bar, que yo ya había olvidado desde que vi la película hace lo menos 15 años.

saluditos

Agente Cooper dijo...

Muy buena película, la volví a ver el otro día tras muchos años por segunda vez y me sigue pareciendo magnífica.
"El buen pastor" recibió críticas bastante tibias pero personalmente me parece un gran filme también, en este caso creo que es más "coppoliana".
Espero pasarme más veces por tu blog, un saludo.

Bounty Hunter dijo...

Es un buen film. El único pero que le encuentro es que tiene demasiados elementos de Scorsese. Hasta el punto de que podría pasar por ser uno de sus trabajos. Aunqué eso no debería ser un problema. Quién mejor que De Niro con la experiéncia previa de El Padrino II y su fructífera colabración con Martin para dirigir una cinta de gangsters?
Quizás la diferencia más notable al parentesco anteriormente citado, sea parte del guión y algunas tramas como el romance de Calogero o el personaje de Sonny.
Personalmente pienso que hay que valorarla sin caer en el error de compararla con otras obras del género, ya que solo de esa forma se podrá gozar de los matices que le dan entidad própia fuera del seno de Scorsese.

Möbius el Crononauta dijo...

supersalvajuan: siempre se acumulan

David: no tendrá nada más que contar, pero con esa historia supongo que tampoco le hacía falta

Alex Noiser: me gusta que te guste

Lillu: ¡yo creía que esa escena no se podía olvidar! hizo bien tu amigo

Agente Cooper: habrá que verla un día de estos. Gracias por comentar y vuelva usted cuando quiera, agente

Bounty Hunter: tiene mucho de Scorsese, pero está hecha con gusto, no es una copia barata. Bueno, se puede matizar la comparación, y darle forma al conjunto