martes, 7 de junio de 2011

El monstruo que desafió al mundo (1957)

Bien es sabido que en el boom de ciencia ficción de los 50 si uno tenía un estudio tenía que lanzas sus propias producciones para sacar tajada, y en este caso El monstruo que desafió al mundo fue un intento de la United Artists por coger un trozo del pastel, lo que implica ver un avión de verdad, lanchas de verdad, ¡y hasta tomas submarinas! Lanzaron la casa por la ventana, vamos. Quizás demasiado. O se les acabó el presupuesto, o algo fue mal en el diseño de la criatura maligna en en cuestión, pero bueno, sin ser una maravilla extraordinaria, El monstruo que desafió al mundo es una peli bastante consistente que creo gustará a todos los amantes del subgénero.

Todo comienza en un gran lago salado, en mitad del desierto, bastante habitado por otra parte, y con base militar cercana. Se ve que en el lago se han hecho experimentos raros, y hay algo de baja radioactividad, pero nada peligroso, y los militares ensayan allí nuevos paracaídas. Pero un maremoto abre el fondo del mar y despierta a extrañas larvas prehistóricas que con la radioactividad se ponen como el primo de Zumosol y empiezan por devorar a un paracaidista y a los tripulantes de la lancha que va a recogerle. No está mal la primera escena; habría quedado mejor si no fuera por la forzada expresion de horror del marinero a punto de ser devorado. El barquito y la criatura recuerda de forma incidental a Tiburón, lo cual no es extraño dado que hay mar, playas, gente que se baña, y un bicho malo en el agua. Pero vamos quitando de esas coincidencias y de que probablemente Spielberg vio esta peli de pequeño, no creo que haya muchas similitudes.

Bien, en esto que el nuevo comandante del lugar, un tal Twillinger, que parece un tío lejano del de Vaughan Systems, con su inglés perfecto y sus aires de autoridad (en realidad el actor es nada menos que Tim Holt, el tercero en discordia en la estupenda El tesoro de Sierra Madre), se pondrá a investigar las muertes, mientras de paso, como suele suceder en el subgénero, tiene cintas románticas con la chica guapa de turno, una joven viuda que trabaja de secretaria en la base.

En otras secuencias que recuerdan al clásico de Spielberg, El monstruo que desafió al mundo destaca por no dudar en mostrar cadáveres en el fondo del mar o que emergen a la superficie de una forma bastante truculenta considerando la época. De hecho el guionista no dudó en meter algo de humor negro en cuanto podía, o humor llano y puro. Las escenas del forense y de la pobre rata de biblioteca solitaria son de lo más destacable en ese sentido.

Vamos, que empezarán a desaparecer bañistas y jóvenes parejas, y el monstruo malvado (en realidad se irán reproduciendo) hará su aparición revelándose como una especie de Gusiluz Gigante Carnívoro que tras tantas décadas deja bastante que desear. No sé si en la época tendría alguno efecto aterrador, pero hoy en día dan más asco y miedo las imágenes que salen en la peli de un documental con primeros planos de caracoles comiendo que el bicho de las profundidades.

En fin, tras una epatante batalla final entre el comandante Vaughan Systems y el último bicho gigante en un laboratorio, en el cual el comandante le lanza al bicho todas las botellitas de cristal que tiene a mano, y salva a la chica, encerrada en el baño con su hija mientras el monstruo trata de atravesar la puerta (uno está esperando que el molusco diga "¡aquí está Johnny!"), usando un extintor, el agua vuelve a su cauce y la humanidad sale triunfante una vez más.

El monstruo que desafió al mundo, la película ideal para hacer la digestión después de comer ostras y caracoles.

6 comentarios:

TSI-NA-PAH dijo...

Ostras y caracoles!!!Buena digestion amigo!
un saludo

paulamule dijo...

Pena que a mí los caracoles no me vayan no siendo que sean de mar, a los que aquí llamamos bígaros y que recomiendo efusivamente.
Salud.

Dr. Quatermass dijo...

No la he visto pero creo que debería, eso del gusiluz (referente cultural donde los haya, si no sabes que es eso no mereces vivir), hay que verlo!

GINEBRA dijo...

No es el género de ficción el que me llama la atención, además esas pelis del los '50 en ese género me aburren soberanamente.
Eres un cinéfilo empedernido:)

Möbius el Crononauta dijo...

Tsinapah: ¡yo sólo las tomo en formato de cine!

paulamule: vaya, al fin sé que son los bígaros. No sé yo, pero bueno, cuando suba al norte, a ver, aunque creo que soy más de fabada y la montaña

DrQuatermass: ya nadie recuerda a los gusiluz, ¡es el fin de la civilización occidental!

Ginebra: igual es que no la ves con la persona adecuada jejeje. Pero bueno todos tenemos algun género que no nos levanta pasión

sylvia dijo...

Anotada!!