martes, 10 de mayo de 2011

La invasión de los ultracuerpos (1978)

Tenía John Huston una consigna (con la cual coincido plenamenete) según la cual no se debían hacer remakes de pelis que hubieran funcionado en su día, sino de proyectos fallidos y filmes que no son lo que se esperaban. Y dados los muchos remakes horribles que se han rodado a lo largo de los tiempos, creo que hay que darle la razón al viejo maestro. Aunque, por otro lado, de vez en cuando hay remakes que son tan interesantes, o casi, como el original. Que es el caso de La invasión de los ultracuerpos. Y eso que el listón estaba muy alto con la versión original de Don Siegel.

Supongo que con el guión de El fuera de la ley y la trama para En busca del arca perdida Philip Kaufman ya se merecía un sitio en el Valhalla, pero además como director nos dejó algunos filmes interesantes, entre los que destacan Elegidos para la gloria, pero creo que su película definitiva es desde luego La invasión de los ultracuerpos. La trama de la novela original es siempre una pequeña ventaja, pero acercarse al nivel de la obra de Siegel no era fácil (como me temo deben haber demostrado algunas versiones posteriores). Y sin embargo Kaufman lo consiguió.

La verdad es que muchas veces me fascinan más los trucos artesanos de efectos especiales de antaño que los efectos de ahora, calidad aparte. Más que nada porque a veces me pregunto cómo porras hacían tal o cual cosa. Ahora si acaso cabe preguntarse qué programa habrán usado. Pero me encantan esas secuencias iniciales de La invasión de los ultracuerpos, donde vemos el mundo natal de los "ultracuerpos" (ese día el traductor estaba inspirado, y me imagino de qué), y su viaje espacial. Y bueno para ser todo puramente artesanal los resultados son bastante buenos.

La verdad es que sin grandes alardes Philip Kaufman se sacó de la manga una dirección impoluta, algo subrepticia, si así puede decirse, con todas esos planos de suspense y escenas inquietantes que no parecen venir a cuento, pero que de alguna forma le hacen a uno sentirse incómodo ya desde el arranque de la peli (sirva como ejemplo el más que curioso cameo de Robert Duvall en el columpio). También los actores ayudan a veces, como en la escena de la lavandería, con esa increíble expresión del chino, que no sé por qué no fue galardonada con un Oscar. El punto cómico de la escena no es en balde, y cuando vuelva a aparecer el amigo lavandero, ¡tachán! Ya verán ustedes.

En fin, es complejo hablar de esta peli y no emocionarse y arruinarlo todo a quien no la haya visto, pero es que hay tantas escenas geniales (muchas obviamente siguen la pauta del libro y especialmente de la peli original). Pongamos por caso el vagabundo y su perro, con esa impactante aparición que sabiamente homenajearía Tim Burton años después. También es cierto que en otras escenas La invasión de los ultracuerpos es sensiblemente inferior a la original, especialmente en la climática escena entre el protagonista y la chica. Ese beso en el túnel de la cinta de Siegel era insuperable.

Pero de todas formas aparte de la historia, que siempre mola, y de la acertada dirección de Kaufman, hay que citar a un reparto bastante completito, empezando por Donald Sutherland en uno de sus papeles más inolvidables (y todos los que la habéis visto sabéis por qué). En esta ocasión la chica era Brooke Adams, que no lo hace mal, y se deja también ver por allí el entrañable Jeff Goldblum (antes de las viscosidades y la teoría del caos) y Veronica Cartwright, que enlazó dos clásicos absolutos de la década, y de la ciencia ficción en general, así como si tal cosa. Y hablando de clásicos y ciencia ficción, por supuesto hay que realizar una salutación al inefable Leonard Nimoy, quien pudo dejarse ver en un papel interesante sin sus míticas orejas de vulcaniano.

Párrafo aparte para dos insignes cameos (u homenajes) muy muy acertados por parte de Kaufman. Evidentemente me refiero a los de Kevin McCarthy y Don Siegel, protagonista y director respectivamente del film original. La aparición de Don tiene su punto. Siegel, que interpretaba al taxista en el que se suben Sutherland y Adams, no parecía estar muy bien de la vista, y se puso a conducir sin sus gafas, en una escena nocturna. Suena un poco a leyenda urbana, pero bueno, dicen que los rostros preocupados de Donald y Brooke tenían más de realidad que de interpretación. No sé si será cierto, pero la anécdota es cachonda.

Por supuesto, no desvelaré el final de la cinta, pero como casi todos sabemos, la última escena de La invasión de los ultracuerpos (seguida por unos desasegadores créditos sin música) es una de las más míticas de todos los tiempos. Por supuesto, obvio es decir que cuando la vi por primera vez, hace ya mucho, ese final me voló la cabeza por completo. Y aun hoy me sigue fascinando. Pardiez, que finalazo.
La invasión de los ultracuerpos, una peli que siempre hay que revisitar. Y si no la habéis visto, pues a qué esperáis. ¿O acaso nunca os ha intrigado saber si los fans de Los planetas son realmente quienes dicen ser? Yo creo que una noche se quedaron dormidos, y a la mañana siguiente...

11 comentarios:

ÁNGEL dijo...

Buena entrada y buen clásico el que has recordado hoy. Quizá me quedo con la versión original (yo es que soy un pelín viejuno, tú me entiendes).

Saludos.

Cinemagnific dijo...

Genial. A mi casi que este remake me gusta más que la original y magistral obra de Siegel.

elprimerhombre dijo...

Ahora me han entrado ganas de ver otra vez las dos. Y he de decir que de la peli de Kaufman me acuerdo sobre todo del final. No digo más, pero se te queda grabado en la mente.

¡Un saludo!

King Piltrafilla dijo...

Sí, sí, ese final!!!,... es de aquellos que se quedan para siempre en la cabeza.

Sr Nocivo dijo...

El final de la película es simplemente perfecto, no podía ser de otro modo.
A mi me pasa un poco como a usted, me gustan más los efectos especiales artesanales porque tienen una magia que los más modernos han perdido.

Lillu dijo...

Me encanta esta película y Donald Sutherland es lo más XD

saluditos

paulamule dijo...

Aquellos efectos especiales eran tremendos y lo más.
Clásico absolutamente esencial.
salud.

Kinski dijo...

Donald Sutherland antes de ser el viejuno que da categoría a subproductos.
Clásicazo, puede mirar a los ojos a la versión Siegel.

sammy tylerose dijo...

A mi esta versión me gusta más que la de Siegel, la segunda mitad de la peli es pura angustia! Me impactó mucho con 16 años y como coincidís todos, el final traumatiza. Por cierto, has visto las siguientes versiones de Ferrara y la de Nicole Kidman? Vergonzosas!!!! John Huston se partiría el culo.

Möbius el Crononauta dijo...

Ángel: la original es probablemente mejor, pero yo no sabría con cual quedarme

Cinemagnific: las dos son muy buenas en mi opinión

elprimerhombre: sí, ese final no se olvida

King Piltrafilla: ¡desde luego!

SrNocivo: sí, los efectos de ahora pueden ser muy buenos pero no tienen mucha magia

Lillu: claro que sí, tito Sutherland es el mejó

paulamule: hay que revisitarlo de cuando en cuando

Kinski: jajaja gran y perfecta descripción. Que sería de tantos subproductos sin Sutherland.

Möbius el Crononauta dijo...

sammy dijo: A mi esta versión me gusta más que la de Siegel, la segunda mitad de la peli es pura angustia! Me impactó mucho con 16 años y como coincidís todos, el final traumatiza. Por cierto, has visto las siguientes versiones de Ferrara y la de Nicole Kidman? Vergonzosas!!!! John Huston se partiría el culo.