lunes, 11 de abril de 2011

La invasión de los ladrones de cuerpos (1956)

¿Denuncia del comunismo? ¿Metáfora de la paranoia anticomunista? ¿O simplemente un film sobre una invasión extraterrestre? Según la opinión dominante entre aquellos que trabajaron en la película, esta última opción sería la más plausible. De lo que no hay duda es de que se trata de uno de los clásicos por excelencia del cine de ciencia ficción.

La verdad es que difícil resistir la tentación de no apuntar a la situación política de la América de los 50 cuando uno ve La invasión de los ladrones de cuerpos, porque si alguien hubiera querido hacer un paralelismo entre la amenaza comunista y los extraterrestres, seguramente no lo habrían podido hacer mejor. Pero desde luego no parece que fuera ésa la intención del director, Don Siegel. Seguramente todo se reduzca a que un tal Jack Finney escribió una novela con una trama fascinante: ¡una terrible invasión de semillas del espacio!

Desde luego La invasión de los ladrones de cuerpos es una de las películas más redondas de la ciencia ficción de los 50. La dirección de Siegel es impecable, y algunos planos son inolvidables; el guión es compacto y las actuaciones tienen un buen término medio; por ejemplo Dana Wynter actúa algo más que la típica belleza de serie B, aunque quien destaca claramente por encima de todos los demás es sin duda un genial Kevin McCarthy interpretando el papel de su vida en el cine. Resulta imposible imaginar la película sin él. Aunque sobre las tablas McCarthy siguió teniendo un aura de gran actor, en el cine se ganó la vida participando en muchas películas que no hacen justicia (no es díficil verle ejerciendo de secundario en algunos éxitos de los 70 y 80) a su leyenda. Aun así era de esos actores que siempre aportaba dignidad, aunque el producto fuera indigno. Pero para la posteridad dejó al apocalíptico doctor Miles Bennell. Y como apunte, el mismísimo Sam Peckimpah hace un pequeño cameo como gasolinero.

En fin, qué decir de una película así que no se haya dicho ya. Ya la historia de Finney era muy rica (¡vainas gigantes que replican humanos!), y tan sólo restaba acompañarla con el talento adecuado. El presupuesto no era mucho mayor que la media de otros films de Serie B, pero donde llegaba el dinero se suplía con el talento de Siegel y compañía. Apenas cuatro semanas de rodaje y unos efectos que, aunque obsoletos, aún hoy se ven más dignos (o mejor aprovechados) que otras cintas de la época.

La única lástima es que los productores no dejaran a Siegel concluir el film con esa apocalíptica escena de McCarthy en la autopista, por considerarla demasiado pesimista, y le obligaran a añadir un prólogo y un final más esperanzador. Aunque bueno, uno siempre puede hacer respetar la idea original parando el reproductor en el momento adecuado. Increíble y pelopúntica escena, amigos.

En resumen, una estupenda película que seguro todos conocéis. Y quien no la conoza, ya sabe, que la busque y la vea lo más pronto posible, antes de que las vainas hagan su trabajo...

8 comentarios:

Alex Noiser dijo...

Esta película es bestial!!

Cuando la vi en su día, me flipó sobremanera, un saludo!!

José Fernández dijo...

No sabía yo que el prologo y el final fueran impuestos por los productores, pero la verdad es que no me extraña demasiado. Y si que es una lastima, porque le quita tensión e intriga a la peli.

Mr. Lombreeze dijo...

Es una historia tan buena que incluso el remake de Philip Kaufman es bueno.
En fin, una de mis pelis favoritas de siempre. Creo que es redonda de cabo a rabo. Personalmente, antes y saber lo del asunto de las metáforas macarthyanas, siempre me he aproximado a ella como producto 100% sci-fi terror sin otras lecturas.

Lillu dijo...

Pues he de decir que no estoy segura de haberla visto, porque creo que me la confundo con otra de la época. Es lo que tiene mi pésima memoria :/ Eso sí, la de Kaufman me gusta mucho!

saluditos

David dijo...

Buena reseña.
Yo también creo (o me da) que era más que nada un peli de s-f.

PD: En lo de Justin no dije nada, porque en otro blog ya habían puesto el mismo vídeo y bueno, ya solté allí.
Buenos días.

LoRbAdA dijo...

Una película fabulosa. La vi de pequeño y me impactó. La volví a ver hace unos 3 años y me impactó aún más. En su día debió ser de lo más ingenioso de la época. Resiste genial el paso del tiempo.

Un saludo.

ROCK´N ROLL OUTLAW dijo...

Es, símplemente, mi película de ciencia ficción favorita de todos los tiempos. La he visto docenas de veces, y siempre me impresiona ese ritmo frenético, el guión perfecto, la intranquilidad que produce, ese beso al final entre los dos protagonistas que es también el beso de la muerte. Bufffff.

¡Saludo!

Möbius el Crononauta dijo...

Alex Noiser: yo la vi cuando la puso Garci... ¡muy grande!

José Fernández: sip, y sobretodo, le quita un final demoledor e impactante como pocos

Mr.Lombreeze: ¡incluso! hombre, decir eso de la de Abel Ferra bien, pero la de Kaufman es un gran remake.

Lillu: ¡pues aprovechara para revisar esta!

David: es usted pragmático, no cabe duda

Lorbada: sí, el film es duro como el cemento

RnrR Outlaw: la escena del beso es... no sé, ¡indescriptible!