viernes, 4 de marzo de 2011

La sombra de Caín

Dicen que 99 de cada 100 coches que pasen junto a un accidente reducirán la marcha por puro morbo malsano. Creo que en muchas ocasiones lo hacen por la barrera policial. No, en serio, siempre he pensado que no es realmente morbo malsano. Quizás en algunos casos lo sea. Pero creo que tras el morbo, sea sano o no, se esconde la simple curiosidad, esa cosa tan humana que, por lo visto, nos ha llevado de las ramas de los árboles hasta la Luna. En el proceso nos deshicimos de algo de pelo (quizás demasiado... no es lo mismo Anasagasti que Bruce Willis), de la cola, y no sé de qué más. Pero parece que se nos olvidó dejarnos el cerebro reptiliano ese, al parecer, la causa de todo. Si es que ciencia y religión no pueden estar equivocadas: la culpa tenía que ser de algún sucio reptil. En fin, que más que por ver sangre o vísceras, creo que la gente reduce la velocidad de su coche por ver la razón de tanta sirena, tanta cola de coches, o, tal vez, por calcular los litros de sangre que se han derramado.

La sensibilidad es como el instinto asesino: todo el mundo tiene una, en mayor o menor grado. Y el sentido del humor, lo mismo. Es decir, hay personas que consideran que ver a Keith Moon saliendo por ahí vestido con uniforme nazi de gala es algo grande, mientras que para otras será algo detestable e irrespetuoso. Todo se trata de distintas sensibilidades, y el paso del tiempo, claro está. Déjenme hacer un chiste sobre Auschwitz a voz en grito en un bar, y tendré suerte si no salgo de allí con un ojo morado. Repitamos el experimento con un chiste sobre las pirámides de cabezas que se montaban Tamerlán y sus mongoles, y como mucho alguien enarcará una ceja. Pero dudo que hubiera linchamiento. James Cameron gana un oscar y pide un minuto de silencio por las víctimas de algo que ocurrió casi un siglo atrás. En cambio cuando ganó Gladiator, nadie pareció querer rendir homenaje a las víctimas de los circos romanos. ¿Por qué?

Toda esta disertación viene a cuento de que crecí, por ejemplo, viendo una estupenda miniserie sobre Jack el Destripador, y el amigo Jack siempre se colaba en algun que otro film. También crecí con Hitchcock, aquella estupenda serie española titulada La huella del crimen (al menos yo la recuerdo estupenda), y... bueno, os hacéis a la idea. Supongo que no es extraño que de mayor haya decidido comprarme un bisturí y... uy no. Quería decir que en cierto modo siempre me han fascinado los típicos "crímenes del siglo", o sus famosos ejecutantes. O algunos psychokillers. Aunque supongo que debería matizar esto.

Hace muchos años, en el Correo de cierta revista de rock, solía haber un debate que iba y volvía: ¿eran los asesinos en serie rock, o no lo eran? Bueno, nunca me importó demasiado si Charles Manson era o no "rock", pero desde luego tenía que admitir que era un sujeto fascinante. Afirmar esto suele traer consigo airados reproches. De todas formas aunque dicho así pueda parecer frívolo, las ventas de libros sobre tipos como Jack el Destripador, asesinos y crímenes, o los carniceros nazis, parecen decir que no soy el único. Aquellos que lean esto no tienen por qué compartir esta curiosa afición, pero espero que al menos no me imaginen enterrando cuerpos por la noche o violando gallinas. Al fin y al cabo, cuando no había televisión ni Internet, la gente se entretenía con periódicos como El caso, o las amarillistas historias de los periódicos del viejo Nueva York.

Con todo, he de matizar de nuevo. Homer decía que la perfección del rock llegó en 1974. Si aquellos tiempos fueron la Edad Dorada del rock, para mí la Edad Dorada de los crímenes se podría situar entre las dos últimas décadas del XIX y las primeras del XX. Por alguna razón la crónica negra de aquellos años parece como más atractiva, más entretenida... no sé, casi más glamurosa. Evidentemente la distancia temporal tiene que ver en ello. El caso de O.J. Simpson no me dice nada, en cambio, el caso del doctor Crippen me parece mucho más entretenido. Jeffrey Dahmer estuvo bien por un momento, pero nunca será Manson. Etc...

Si habéis seguido leyendo hasta aquí y habéis sido comprensivos, diré que, por supuesto, nada de esto significa que no deteste a cierto tipo de criminales, ni que en realidad crea que los psicópatas se merecerían en realidad muchas ejecuciones seguidas si ello fuera posible. Soy tan temoroso de Dios y de la Ley como cualquier otro, pero... I could use some black humor.

De nuevo, siempre habrá quien crea que el humor negro no es algo bueno. Yo, en cambio no soy racista, y creo que todo se reduce a tener buen gusto cuando se practica. Algo nada fácil, por otra parte. Pero cuando uno lee, o relata, espantosos crímenes que suelen encoger el corazón de las personas sensibles, parecerá mentira, pero se agradece algo de humor negro que aligere el peso de los hechos terribles. Y esto es algo con lo sabía jugar muy bien el añorado Juan Antonio Cebrián.

De hecho, quizá recurra a sus onerosos pero entretenidos relatos de vez en cuando, aunque en principio mi idea es traer a este blog algunos viejos "clásicos" del, como diría Ricardo Castella, sótano del ser humano. Todo ello aderezado, a ser posible, con algo de ese recurso llamado humor negro. Por supuesto, los habrá que no gusten de tanta frivolidad. Lo entiendo.

Esta es mi intención, y, bueno, toda esta especie de autojustificación viene evidentemente porque no me gustaría que se me malinterpretara y se me tome por lo que no es. Aunque supongo que siempre habrá quien quiera ver algo donde no lo hay.

Todo esto también viene porque me gustaría tener el gracejo para empezar uno de esos relatos de la siguiente manera: Fijaos, fijaos en esta colección de fotos. Son fotos antiguas pero se puede identificar en ellas claramente a niños vestidos con ropajes de niña.



...y sigue aquí.

8 comentarios:

Aitor Fuckin' Perry dijo...

Oh, en absoluto, expláyese. La verdad es que no sé muy bien dónde está la diferencia entre morbo puro y duro y curiosidad. De todas formas si fuese en coche y viese un accidente aminoraría pero por si acaso hay algo en la carretera y puedo hostiarme. De todas formas, a lo que iba, que yo también sé quotear:

"Déjenme hacer un chiste sobre Auschwitz a voz en grito en un bar, y tendré suerte si no salgo de allí con un ojo morado. Repitamos el experimento con un chiste sobre las pirámides de cabezas que se montaban Tamerlán y sus mongoles, y como mucho alguien enarcará una ceja. Pero dudo que hubiera linchamiento. James Cameron gana un oscar y pide un minuto de silencio por las víctimas de algo que ocurrió casi un siglo atrás. En cambio cuando ganó Gladiator, nadie pareció querer rendir homenaje a las víctimas de los circos romanos. ¿Por qué?"

Bendito seas. Sí, eres un demagogo argumentando, pero yo también. Es que es una verdad total y absoluta. Otra cosa es que cada uno tiene sus filias y sus enemistades y barre para casa. Seguro que en Irán no te dicen nada por lo de Auschwitz. A todo esto, no sabía lo del minuto de silencio de James Cameron. Valiente gafapasta-moñas. En fin, ya metidos en el tema de los asesinos en serie y su atractivo, la verdad, si bien en efecto das mal rollo a lo Ricardo Castella -Esté donde esté, a mí me caía bien desde Paramount Comedy- he de decir que sí es interesante, claro. Por eso 'Dexter' es una serie cuajanuda, por meterse en el papel del asesino en serie. Si quiero ver vísceras, no sé, voy a una carnicería. En mi opinión no es rock. Una cosa es que sea interesante desde un punto de visto... antropológico, y otra cosa es que encima sean más molones que Pete Townshend haciendo el molinillo. Ni que fuesen Lance Armstrong, pardiez.

padawan dijo...

Quien mejor combinó asesinatos y humor negro fue Thomas de Quincey. Si no has leído su "Del asesinato considerado como una de las bellas artes" ¡¡ya estás tardando!! Es un libro que ya causó mucho escozor en su época pero que hoy seguramente fuese prohibido por alguna camarilla de defensa de la moral.

A todo el mundo le fascina de alguna manera el reverso tenebroso del ser humano, y ahí están dos géneros tan viscerales como el terror sanguinolento y el porno, el tánatos y el eros.

Y ¿qué sería de nosotros sin los psicópatas? No tendríamos El silencio de los corderos, ni a Harry el sucio ni... la lista es muy larga :D

padawan dijo...

Quien mejor combinó asesinatos y humor negro fue Thomas de Quincey. Si no has leído su "Del asesinato considerado como una de las bellas artes" ¡¡ya estás tardando!! Es un libro que ya causó mucho escozor en su época pero que hoy seguramente fuese prohibido por alguna camarilla de defensa de la moral.

A todo el mundo le fascina de alguna manera el reverso tenebroso del ser humano, y ahí están dos géneros tan viscerales como el terror sanguinolento y el porno, el tánatos y el eros.

Y ¿qué sería de nosotros sin los psicópatas? No tendríamos El silencio de los corderos, ni a Harry el sucio ni... la lista es muy larga :D

Dante dijo...

Bueno a mi parecer ese lado oscuro es mas interesante. Como tu dices todos lo tenemos.
He llegado y me ha gustado, me lo quedo.
Un saludo. :)

GINEBRA dijo...

Después de leeerte me doy cuenta de lo mucho en común que tengo contigo, y no sólo por las series con las que crecimos (la huella del crimen siempre me pareció una buena serie a mí también) y por los directores prefes.
En fin, besos con más o menos sentido del humor!

José Fernández dijo...

Señor Crononavegante, sepa usted que si alguien osa a cascarle una colleja por un post de mal gusto, puede usted contar con mi (inestimable, lo sé) ayuda para devolversela al malandrín de turno.

Por otra parte, la verdad es que el tema de los asesinos en serie a mi nunca me ha dicho gran cosa, ni me parece que tenga nada que ver con el r&r; aunque de natural soy morbosillo guardo estos impulsos para otros menesteres.

Y yo soy el 1% que no disminuye la velocidad, para una vez que les saco ventaja a los pasmas...

Angus dijo...

Aunque los Pasajes de la Historia me encantan, estas historias truculentas no me dicen nada (ojo que no es por remilgos, que me gusta ver pelis de asesinos en serie)

Möbius el Crononauta dijo...

Aitor FP: jaja bueno demagogia no mucha, yo creo que es un dato más o menos objetivo... pero vamos, que Ricardo Castella siempre me ha parecido subvalorado, podria haber dado más de sí, para mí que tenía mucho humor retorcido dentro, pero en este país ese humor no funciona.

Bueno lo de si los psychos rockean lo he traido a colación como ejemplo, pero no es un debate que se plantee en mi cabeza, simplemente unos me parecen interesantes y otros no, por los motivos x que vengan al caso.

padawan: mmm tendré que buscar ese libro, gracias por la recomendación. Sociópatas como los mafiosos y psicópatas retorcidos han dado, sin lugar a dudas, una gran contribución al mundo del espectáculo.

Dante: Bueno, pues espero que disfrutes con algunos de los psots que han de venir. Gracias por comentar y bienvenido.

Ginebra: jeje seguro que andamos por el mismo lado de la moneda. Y eso, ¡espero que el buen humor continúe!

José Fernández: de nuevo, lo de psychos y rock era un ejemplo, de todas formas, ya se sabe, si digo que las pirámides "rockean", no me refiero necesariamente a que estén escupiendo al mundo riffs atronadores.

OK, ¡cuento con usted para la defensa de mis casos, procurador!

Angus: más que muchas de las historias en sí (aunque algunas me parecen interesantes, lo que realmente disfruto de los pasajes del terror de Cebrián es obviamente cómo lo cuenta, y sus dosis de humor negro.