lunes, 21 de febrero de 2011

El reinado de Elvis: 1972

En el entorno Elvis 1972 comenzó lleno de rumores. Rumores entre la Memphis Mafia, que comenzaban a sospechar del instructor de karate Mike Stone como la principal razón por la que Priscilla había decidido largarse aquella Nochevieja. Y también rumores en la prensa, sobretodo cuando el 26 de enero Elvis comenzó su ronda de actuaciones en el Hilton de Las Vegas y Priscilla no estaba, como era su costumbre, en el palco de honor de la sala, dando apoyo moral a su hombre. Cuando finalmente apareció Priscilla por Las Vegas, Elvis envió a Red West a buscarla. Era el momento de la despedida. Al menos para Priscilla. Seguramente el Rey todavía no había podido creer que realmente su mujer fuera a dejarle. Pero a solas, en la suntuosa suite del Hilton, Priscilla se lo confirmó. Elvis se puso hecho una furia y, según Priscilla, la arrastró hasta la cama y la forzó a hacer el amor con él. La ruptura era ya definitiva.

Aquella noche, tras su actuación, Elvis reunió a los chicos en el camerino y les dijo que otro hombre le había robado a su chica. En el pasado, cuando Priscilla había querido pasar más tiempo con él en Las Vegas, Elvis había expresado su deseo de que encontrara a alguien con quien pasara el tiempo. Así que, como le hizo saber el hijo prodigo Red West, ¿no era aquello lo que había querido siempre? Elvis sentenció: Not that way, man, not that way.

El 23 de febrero Presley acababa su periplo en el Hilton con el doble show habitual, uno a las ocho y otro a medianoche. Tras tomarse un descanso, el cantante se trasladó a Los Ángeles, junto a su productor, Felton Jarvis, quien cada vez más estaba más enfermo debido a una disfunción en su riñón que estaba acabando con él. Allí debía participar en unos ensayos que iban a ser filmados como introducción a la gira filmada de Elvis que formaría parte del esperado nuevo documental sobre el Rey. La gira por el Este debía comenzar a primeros de abril.

Un Elvis totalmente desmotivado y con cara de perdido hizo fruncir el ceño a todos los músicos, técnicos y demás trabajadores que estaban por allí y que no sabían que Priscilla le había dejado. El único interés de la estrella parecía ser pinchar una y otra vez el disco de Charles Boyer "Where Does Love Go?". Aparte de rodar algo de metraje, la misión principal de aquellas sesiones era dar con un single de éxito. Felton quería que Elvis se decidiera a dejarse la carne en el asador con "Burning Love", un tema de un joven y prometedor compositor. Presley prefirió finiquitar antes, tras 21 largas tomas, el tema de Red "Separate Ways", que el guardaespaldas y compositor había adaptado para la nueva situación del Rey. Siguieron con un tema de Kris Kristofferson y acabaron con otro tema trágico adecuado para el estado de ánimo de Elvis, el "Where Do I Go From Here" de Paul Williams. La noche siguiente el débil Felton por fin logró persuadir a Elvis de grabar "Burning Love". Su olfato demostraría que estaba en lo cierto, y "Burning Love" sería un gran éxito. También lo sería la majestuosa "Always On My Mind" que grabaron la tercera noche, un tema de los mismos compositores de "Suspicious Minds". Todos los que estaban al tanto sabían a quien tenía Elvis "en mente" cuando la cantaba. Tras las sesiones de grabación, las dos noches siguientes llegaron las cámaras y Elvis se animó un poco. Los directores del documental serían Bob Abel y Pierre Adidge, que acababan de rodar con Joe Cocker y su banda otro film de rock clásico, Mad Dogs and Englishmen.

El cinco de abril la gira por el Este abrió en Buffalo, Nueva York, para proseguir por Ohio, Tennessee, Virginia y el centro occidental de los Estados Unidos, hasta terminar, a finales de mes, en Alburquerque. Aunque el concierto inicial fue prometedor, los cineastas no lograron obtener del todo la energía que deseaban plasmar en la película. Además, su idea de lograr una entrevista sincera y abierta con Elvis que sirviera como coda al film chocó contra el muro del Coronel Parker. Aunque no se negaba en redondo, tampoco se plegó a hablar con el cantante. Deberían trabajarse a Elvis ellos solos. Parker contaba con que, sin su ayuda, todo aquello acabaría en fracaso.

Sin embargo entró en escena Jerry Schilling, uno de los chicos más independientes de la Memphis Mafia, que se estaba abriendo camino en el cine y había entrado a trabajar para Abel y Adidge como ayudante de editor. Schilling se aproximó a Elvis y le habló de las ventajas de aquella entrevista, de mostrar su lado más humano, así que finalmente el cantante aceptó, para disgusto del coronel. Eso sí, los directores hubieron de hacerla con los miembros de la Memphis Mafia clavando sus miradas de odio en ellos, salvo Schilling, claro, que ayudó en lo que pudo a la entrevista, desviando el tema cuando era necesario para que Elvis se explayara y no se sintiera presionado.

A principios de junio Elvis se trasladaba de nuevo al Este, para abrir una nueva gira con cuatro actuaciones en el Madison Square Garden de Nueva York, mientras las cámaras seguían rodando material para el documental. Era la primera vez que Elvis actuaba en la Gran Manzana ante el público. Esta vez la conquista de la ciudad fue mucho más sencilla que sus primeros viajes a Nueva York para aparecer en la televisión.

A finales de mes Elvis regresaba a Memphis para descansar. Desde la separación en enero había tonteado con chicas aquí y allá, pero nada parecía llenar el vacío de Priscilla. Hasta el 6 de julio, cuando Elvis conoció a Linda Thompson. Para muchos de los que les conocieron, Linda fue la mujer más importante en la vida de Elvis tras su madre, Priscilla y su hija. Linda Thompson era una tremenda belleza sureña de 22 años, la Miss Memphis de aquel año. Elvis la conoció en uno de sus pases nocturnos de películas en el Memphian Theatre, a donde fue invitada por el jefe de promoción de la RCA con el claro objetivo de que se convirtiera en trofeo del Rey. Linda, que además de bella era lista y sagaz, se llevó a una amiga. De todas formas encontró a Elvis correcto y humilde, y no tardaron en coquetear. Cuando volvió a casa aquella noche, Elvis la llamó. Quería volver a verla. La noche siguiente volvieron a ir al cine. Linda aceptó ir a Graceland, donde estuvo departiendo con los chicos. Luego aceptó subir a la habitación de Elvis, donde se besaron y leyeron la Biblia como buenos sureños. En las siguientes tres semanas Linda se ausentó de Memphis, por lo que Elvis se consoló con una jovencita Cybill Shepherd que se estaba tomando un tiempo de su novio, el director Peter Bogdanovich.

A mediados de julio Priscilla regresó a Graceland para recoger sus cosas. Tras un acuerdo con el abogado de Elvis (al que se llegó fácilmente, ya que Elvis aceptó todas las condiciones) el 26 de julio se oficializaba el divorcio de la pareja. En las siguientes semanas los titulares se hicieron eco del divorcio y de la que parecía ser la nueva pareja de Priscilla, el instructor de karate Mike Stone. El 4 de agosto Elvis volvía a Las Vegas para otro mes de actuaciones en el Hilton.

Elvis y Linda Thompson

El 4 de septiembre Elvis y el coronel daban una rueda de prensa para expandir una nota que había publicado la NBC en julio: el acontecimiento único e irrepetible que iba a producirse en Hawái en enero. Se trataba de un único concierto, un único show titulado Aloha From Hawaii; sería la primera vez que un espectáctulo se retransmitiera en todo el mundo via satélite, con una audiencia potencial mil quinientos millones de espectadores. El álbum del evento sería el primero en publicarse simultáneamente en todo el mundo. En resumen, aquello prometía ser la repanocha. Además, habría casi un millón de dólares a repatir entre Elvis y su mánager.

En noviembre, coincidiendo con el estreno del documental sobre un gira, Elvis On Tour, el cantante se embarcaba en una gira de once fechas que le llevaría de Texas hasta Honolulu. Con Linda a su lado, Elvis se dedicaba a repasar los detalles que le ofrecían sobre el megaespectáculo de enero. Hacía mucho que no se había sentido tan motivado.


8 comentarios:

✙Eurice✙ dijo...

La vida de este hombre fue fascinante, yo lo adoro, siempre ha acompañado la banda sonora de mi vida.
Besos My Lord!

José Fernández dijo...

Ay, esas capas, que me ponen mú malito! En fin, quizás el último año musicalmente relevante del señor Aaron (Siempre me parecio un nombre de lo más simpatico, estoy empezando a pensar en cambiarme el nombre a Max Power... mmm... espera, no era eso, pero da igual).

John P. Maaaula dijo...

Burning Love es mi canción favorita del Rey! Y el Sr. Presley no era tonto viendo a la Srta. Thompson, jeje.

Un saludo!

ROCKLAND dijo...

¿El último año relevante de Elvis? uff, eso es mucho decir, amigo José Fernandez!

Investigue y ya me contará!

Por cierto, "Separate ways" es un tema colosal!!!


Saludos.

Aitor Fuckin' Perry dijo...

Y el próximo día sí que sí que sí se tuerce todo. Anyway, a lo tonto lo que se aprende.

Ah, Priscilla tenía mejor porte que la Thompson esa, habrase visto.

Señorita Puri dijo...

A mi me encantó el homenaje de julio iglesias: lindaaaaa lindos tusss cabeelooos lindaaa nanaaa naaa naaaa qué guapo era

paulamule dijo...

Aquí empieza mi época preferida de Elvis. Su tremendo dolor lo trasladó a su música y sus interpretaciones en aquellos años fueron sublimes.
Recuerdo estar a las puertas de esa bendita sala del Hilton y sudar sólo de imaginarme lo que tuvo que ser en aquellos años. Tremendooooooo.
Salud.

Möbius el Crononauta dijo...

Eurice: cualquier día en las vida de Elvis seguro que ya da para un librillo

José Fernández: bueno tanto como el último, no creo.
¿Seguro que no prefieres Pechitos McTetis?

John P. Maaaula: jeje eso parece

Rockland: de todas todas

Aitor FP: ha salido el Peñafiel que hay en ti

Señorita Puri: ¡nada que hacer frente a lady laura!

paulamule: fue una época de luces y sombras para él, desde luego.
Por supuesto, ¡el Hilton es visita obligada!