martes, 11 de enero de 2011

Tron (1982)

Sin Tron no hubiera sido posible Toy Story. John Lasseter

Para los lectores habituales y visitantes más avispados no resultará sorprendente el que afirme que para mí Tron es más que una película. No es que viva dentro de ese film, pues por ejemplo hay otras películas que he visto mucha más veces (Condorman sin ir más lejos, pero ésa es otra historia), pero desde luego Tron es uno de los films que me marcaron en su día y que van conmigo a todas partes de una u otra forma. Ni siquiera tengo la película en DVD ni nada, la veo cuando la echan por la tele, o si acaso recurro al camello cibernético de mi barrio. Quizás por eso ver Tron siempre sea un pequeño acontecimiento para mí. Siempre es un placer volver a ese mundo de colores brillantes y luces de neón, y diseños tan curiosos. En un principio había reservado esta crítica para más adelante, casi a modo aniversario de este blog, pero bueno ya que ahora vuelven a estar de moda las batallas con disco y las motos de luz, adelantaré acontecimientos y hablaré de Tron, una peli de cabecera.


Todo empezó en Boston, aen un pequeño estudio de animación que se habían montado a principio de los 70 unos tales Steven Lisberger (el equivalente mejicano no-sindicado de Steven Spielberg... no, es broma) y Eric Ladd. Con más pretensiones artísticas que comerciales, uno de sus cortos llamó la atención y fue nominado a premios importantes. Fue entonces cuando Lisberger y Ladd cayeron en la cuenta de que para ir más allá necesitarían más ayudantes, y por lo tanto, más dinero. El equipo aumentó a seis personas y el estudio comenzó a realizar anuncios y pequeños cortos animados para Sesame Street.

Muy pronto el estudio desarrolló la animación de contraluz (la base para el futuro aspecto de Tron) para crear nuevos personajes. Los animadores John Norton y Roger Allers crearon un personaje de neón líquido que lanzaba discos y le volvían como si fueran frisbis.-boomerang Al ser supuestamente un personaje electrónico le bautizaron como "Tron", y después lo vendieron para anunciar una cadena de radio.
A finales de los 70 Lisberger conoció al productor Donald Kushner, a quien le gustó el trabajo de Lisberger y su equipo. Fue a través de Kushner como consiguieron su primer gran contrato: un par de películas animadas sobre los Juegos Olímpicos de invierno y verano que serían emitidas por la NBC como parte de su retransmisión de los juegos. En el proceso de creación Lisberger y sus muchachos se mudaron a California, donde podían conseguir un estudio más grande con más animadores y mejor equipo. Su película de animales en los JJOO de invierno fue emitida con éxito, sin embargo, cuando los americanos boicotearon los juegos de Moscú, la película para el verano fue cancelada. Fue entonces cuando Lisberger decidió llevar adelante una idea que tenían en el estudio desde hacia tiempo: rodar una película con su personaje brillante de neón "Tron" como protagonista.

Cuando desarrollaron la historia y el personaje de Tron se convirtió en una especie de gladiador informático, Tron, la película, pasó de ser un proyecto independiente a un gran film para el que deberían buscar apoyo financiero en los grandes estudios. Lisberger y su equipo empezaron a contactar con expertos informáticos como Alan Kaye para asesorarse sobre cómo funcionaba la informática de entonces, lo cual sería la base para desarrollar personajes y escenarios. Por otro lado comenzaron a entrar y salir del estudio artistas diversos que comenzaron a trabajar en la conceptualización de la historia y los diseños. A partir de ahí se escribió un guión, realizaron el storyboard y junto con los diseños conceptuales de los artistas lo presentaron a la Disney. Si iban a hacer una película animada, ¿qué mejor estudio que Disney?

Lo cierto es que por lo visto allí nadie pareció entender nada; ¿un tipo que entra y sale de un ordenador? ¿programas que luchan? ¿motos de luz? Pero la presentación era única y vieron que era algo diferente a todo lo demás, y era lo que andaban buscando en la compañía desde hacía tiempo. Hay que aclarar que por entonces Disney no era la supercompañía que es hoy, ni la poderosa productora de los tiempos de tito Walt. En aquellos días el estudio ya llevaba tiempo en decadencia, y para entonces era un estudio venerable pero anticuado. Por eso el factor relevante para que en Disney decidieran darle una oportunidad a aquellos locos fue el gran éxito que los videojuegos estaban teniendo en todo el mundo, especialmente en Norteamérica. Por tanto el mercado para Tron ya estaba allí, sólo hacia falta la película.

Sin embargo, al ser el primer film de Lisberger los capos de Disney le exigieron una prueba antes para comprobar que sabía lo que se hacía. Le permiteron rodar unas escenas para ver si era capaz de manejarse y comprobar que la técnica funcionaría. Lisberger rodó esas escenas sobre un fondo blanco y retocó los fotogramas para mostrar que su concepto visual era posible. Efectivamente, en la compañía comprobaron que podía hacerse, y le dieron luz verde al proyecto. Sin embargo el director acabaría rodando sobre fondos negros por problemas de iluminación.

El problema ahora era la simulación por ordenador, una técnica prácticamente nueva que todavía estaba en pañales. Para dirigir las animaciones y contribuir a los diseños se eligió a Richard Taylor, un creativo de la compañía de efectos digitales Triple-I. Para contribuir con más diseños y conceptos se llamó a Syd Mead, quien daría un toque futurista al film, y al dibujante Jean Giraud "Moebius" , que aportaría sus creaciones experimentales y sus diseños espirituales. Se esperaba que la combinación de ambos talentos dieron a la película un aspecto único y diferente, como así fue. Por último el artista Peter Lloyd se encargaría de repasar todos los diseños para darles un pequeño toque de aerografía. También se encargaría a Moebius que repasara el guión gráfico, para mejorarlo con su inmenso talento.

Para el reparto se contactó con Jeff Bridges para el papel principal de Flynn y su alter ego informático, Clu. El actor aceptó atraído por la novedad del proyecto. Sin embargo el actor que encarnaría a Tron no lo vio tan claro. Bruce Boxleitner, un hombre nacido con un apellido para el mundo de los videojuegos, sería el Kirk Douglas de esta especie de "Espartaco" cibernético. Y aunque al principio no lo vio claro, si Disney apoyaba el proyecto y estaba Bridges a bordo, por algo sería, así que finalmente dijo que sí. El villano habría tenido que ser Peter O'Toole, pero tras leer el guión afirmó que prefería ser Tron. En el estudio no debieron de aclararse si el amigo O'Toole hablaba en serio o no, pero eso de actuar frente a pantallas vacías no parecía ir con él y finalmente reachazó el proyecto. Así es como entró en la película el carismático David Warner, un tipo que siempre le daba a sus villanos un pequeño toque retorcido. Para la heroína se barajó, entre otros, el nombre de Debbie Harry (¡eso habría sido un concepto interesante!), pero finalmente sería la bella Cindy Morgan, una perfecta aventurera rubia, quien interpretaría a la amazona informática de la película. Cuando Morgan vio el traje ceñido que tendría que llevar, se marchó y dijo que estaría en el gimnasio hasta que no perdiera dos kilos y medio. Desde luego fuera o no por el gimnasio el traje le quedaba estupendo. La coquilla que habían de llevar los actores dio más problemas. Se rumorea que a Bridges le tuvieron que poner una especie de faldita porque su "memoria RAM" abultaba demasiado. Por otro lado, al parecer la especie de coquilla que llevaban los actores no era lo bastante cómoda para que sentaran. Ya sabéis, resultaba tirante en cierta parte... Sí, ahí. Así que no se sentaron demasiado durante el rodaje. Para lograr el ambiente correcto llenaron el estudio de maquinitas y videojuegos , lo que ocasionó algún que otro problema a la hora de que los actores dejaran una partida a mitad cuando tenían que ir a rodar.

Para lograr el aspecto deseado los actores llevaban trajes blancos con circuitos pintados encima y actuaban delante de un fondo negro. Entonces eran fotografiados en blanco y negro y los fotogramas se introducían en una máquina de rotoscopia, haciendo negativos y positivos hasta completar cinco exposiciones por personaje, para luego fotografiar cada capa. En resumen, un trabajo de chinos. Los fotogramas más simples tenían de cinco a seis capas, mientras que los más complicados podían alcanzar las 25 capas.

La técnica era tan lenta que pronto se dieron cuenta de que debían ahorrar tiempo o les llevaría 80 semanas más completar el film, así que recurrieron a Taiwan, donde enviaron fotogramas para que fueran pintados. La primera remesa llegó empaquetada y ya dio problemas, porque se habían almacenado las pinturas sin secar, y estaban pegadas. También se dieron cuenta de que había algún problema con la película de Kodak, o en el proceso, porque algunos fotogramas de repente variaban de tono, como si aparecieran chispazos de claridad. Lisberger lo solucionó añadiendo luces que se movían, destellos luminosos y efectos de sonido en los momentos en que la película fallaba. Al fin y al cabo, estaban en un mundo electrónico y podían hacer lo que quisieran.


¡El malvado Zark!

Para crear las animaciones por ordenador (como por entonces no se podían combinar escenas en vivo con escenas de animación informática, la mayor parte del film tiene más de artesanía que de computadoras) se trabajó con distintas compañías pioneras en la animación digital. Una trabajaba principalmente con objetos geométricos, mientras otra partía de la superposición de líneas y estructuras. De nuevo la combinación de ambos estilos dio un buen resultado. Para dar movimiento a las animaciones no había programas ni ratones, tan sólo órdenes tecleadas y números para fijar las coordenadas en ejes X, Y y Z, así como grados de inclinación y demás. En cristiano, esto significaba que para cada 4 segundos de imagen se necesitaban 600 números . Así que se transcribían las coordenadas en papel (por no haber, ¡no había ni disquetes! De hecho trabajaban con ordenadores de ¡2 megabytes de memoria!) y algún pobre programador debía pasarse horas introduciendo números en un ordenador. Y bien, después de todo este trabajo de esclavos de Ramsés II, ¡la Academia se negó a nominar a Tron a la categoría de los efectos especiales por haber usado un ordenador! Es decir, por haber hecho trampas... lo que prueba que en este mundo no hay dos instituciones más delirantes que la Academia de los Oscar y la Iglesia Católica.

Evidentemente comparar los efectos informáticos de Tron con lo que se hace ahora es como comparar a un tipo haciendo fuego con dos piedras con una central nuclear. Los efectos utilizados en Tron han quedado desfasados, pero obviamente en su día fueron un importante avance en el campo de los efectos digitales. Además la cantidad de trabajo que llevó hacer el film sigue dando sus frutos: sí, quien vea ahora la película verá efectos viejunos, pero muchos de los efectos que creerá hechos por ordenador fueron hechos de forma artesanal, lo que es una buena muestra de la excepcional labor que realizó el equipo de efectos especiales.

En efecto, los efectos ahora parecen poca cosa, pero los diseños siguen siendo, en mi opinión, muy válidos hoy en día. Tuvieron a excelentes artistas aportando conceptos increíbles, y a pesar de su antigüedad el universo de Tron sigue siendo más rico que, por ejemplo, el de Matrix.

Ya fuera porque Tron estaba adelantada a su tiempo, o por que el público prefería los videojuegos de verdad (de hecho el videjuego de la película recaudó más que la propia película), el film no fue el revulsivo en taquilla que la Disney esparaba, y el estudio continuó su descenso a los infiernos. De todas formas muy pronto se convirtió en película de culto, y a pesar de que Tron es uno de esos imanes para frikis de todas las clases y colores, sigue siendo un film con una trama muy especial, innovadora en su época, y con un inevitable encanto kitsch, como los bits flotantes que sólo dicen sí y no por sus polos positivos y negativos, momentos impagables como el de "te gustaría acabar trabajando de calculadora" (¡increíble amenaza!), y frases delirantes que no sé si tendrán algun sentido para un informático de hoy en día: "hay que estar muy atentos a las macros ocultas", "la torre de input/output", "en marcha la prueba lógica"... ¡desde las puertas romboides de Star Wars no se escuchaban frases así!

Por supuesto, en la época hubo escenas que nos volaron la quijotera a muchos infantes, como las vertiginosas carreras de motos de luz, los guardianes aplastadores, los tanques, e incluso la lucha con discos, cuyo concepto no es más que lanzamientos de frisbis, pero que sigue funcionando muy bien. O si no, ya veremos qué pasa con la segunda parte que ya está aquí. Y es que el legado de Tron no es sólo un título, es un hecho.

10 comentarios:

LoRbAdA dijo...

Precísamente la vi hace una semana y me encantó. Tres días antes había visto la nueva y además de unas persecuciones y unas coreografías geniales, es vacía y se sacan todo de la manga. Me quedo con la primera.

José Fernández dijo...

La ví por primera vez no hace demasiado tiempo y me sorprendio positivamente. Quizás era porque me esperaba un truño del que reirse, y me encontre con una pelicula bastante bien hecha, aunque algún bajon tenía. Desde luego me parece mejor que, por ejemplo, los Goonies, otra peli que me perdí en su momento, y que vista hace una semana me pareció muy, muy, muy discretita y para nada merecedora del culto que ha generado. La nostalgia es lo que tiene.

Y aunque no venga muy al caso, comentar que de las pelis ochenteras para todos los públicos que no ví en su momento, la que más me gusto fue "La Princesa Prometida", a la que pondría sin duda alguna como una de las 10 mejores comedias de esos años.

GINEBRA dijo...

Pues yo no la he visto, aunque me han hablado de ella.
Viniendo el consejo de un cinéfilo, pues intentaré conseguirla, aunque la ficción no es mi género, francamente.
Toy Story, qué chulada de peli!!!!la he vuelto a ver estas navidades, creo que ya la quinta vez o así, todas las pelis.
Besos

4 strongs winds and 7 seas dijo...

Ese Tron original tenia lo que esta secuela carece!
El gran Moebius contribuyo a los planos y dibujos de los decorados1
un abrazo

Mr. Lombreeze dijo...

Yo solamente puedo añadir a este excelente post que a mí me sigue pareciendo, a día de hoy, una peli cojonuda.

Aitor Fuckin' Perry dijo...

Yo, pasaba por aquí y sólo conozco la pilícula por el videojuego que salió hace años y por una parodia de 'Family Guy', así que... a ver cómo hilo esto para no quedar mal...

... mmmm...

... ya lo tengo...

... esto, Tron-co, tenemos que hacer un comentario sobre 'Zelig' de Woody Allen para Historiografía, y, pensaba... ¿se te ocurre algore? En serio, sólo por si se te ocurre algo sobre la película, algún comentario, opinión, sólo eso. No, no tengo vergüenza. Pero eres mi mayor fuente de sabiduría vital cósmica. Y esa película es muuuuy cósmica.

Gracias. Achuchones pechugones.

Dr. Quatermass dijo...

Yo la vi hace poco y me sigue pareciendo además de una peli muy entretenida, un gran show de efectos especiales para nada obsoletos. Es muy grande lo que hicieron con la tecnología de la época.

Joer de donde sacas el tiempo para estos pedazo de posts? que envidia!

Un saludote

Cinemagnific dijo...

Visualmente es tremenda y todo un clasicazo por todo lo que supuso, pero para mi es aburrida en lo que a guión se refiere. La segunda entrega me parece incluso más divertida sin ser una maravilla, aunque el encanto lo tenga esta.

Luis Cifer dijo...

Yo la vi de críoy me encantó, pero vista muchos años después me parece que ha envejecido algo mal (bastante, vamos) y es algo lenta. Para gustos los colores. yo recuerdo que vi Condorman en el cine y me dejó flipado con años, nunca la he vuelto a ver, seguro que ha perdido bastante atractivo para nuestras saturadas mentes.

Möbius el Crononauta dijo...

Lorbada: no puedo comparar, porque no he visto la nueva, pero me alegro que aún hoy haya gente que pueda apreciarla, a pesar del tiempo.

José Fernández: jajaja bueno hace tiempo que no veo los Goonies, pero creo que pondría a Tron por encima de ella. De todas formas, no puedo decir nada contra los Goonies, es un film entrañable. Y sí, "La princesa prometida" rockea.

Ginebra: yo tengo que ver la tercera. Toy Story es una gran saga, sin duda.

4 strongs winds: y se nota... Moebius, que gran dibujante

Mr.Lombreeze: ¡ya somos dos!

Aitor FP: con eso de Tron-co no debería ayudarte, pero bueno, la verdad es que no puedo añadir mucho, hace eones que no veo "Zelig". Gran film, injustamente olvidado, y no sé... evidentemente supongo que podrías hablar del psicoanálisis, el pueblo judío, y la necesidad de aceptación social. O eso, o resumirlo todo en un "Woody rockea". Achuchones pechugones... jojojo

Dr.Quatermass: pues sí, es prácticamente artesanía. Ya sabes, ¡carpe sabatum! O eso, o trabaja poco y sé pobre

Cinemagnific: bueno comparto tu primera afirmación, pero discrepo de la segunda, a mi "Tron" me si gue entreteniendo como el primer día.

Luis Cifer: yo no creo que haya envejecido tan mal, visualmente al menos. Y... bueno, decididamente, ¡un día deberíamos rescatar Condorman del olvido! Increíble film... no recuerdo casi nada, pero lo que recuerdo es epatante.