viernes, 21 de enero de 2011

Ciclo de Tschai: El Planeta de la Aventura

Nada hay como unos buenos libros de aventuras para que te acompañen durante la adolescencia. Los títulos van cambiando, algunas generaciones tuvieron algunos específicos, aunque siempre hay autores que se repiten tarde o temprano (los Verne, Dumas, Stevenson, y demás). Algunos de esos clásicos también tuvieron cabida en aquellos mis años mozos, pero si hubiera de citar una saga de aventuras específica, aunque sólo fuera por número de relecturas, esa sería sin duda el Ciclo de Tschai, cuyo autor no es otro que el insigne escritor de ciencia ficción Jack Vance.

Cuando llegué a la trilogía de El señor de los anillos probablemente fuera ya demasiado tarde. Me gustaron los libros, y por supuesto las películas, aunque dudo que vuelva a revisar los primeros. No así El hobbit, título al que seguro volveré algún día de estos. Pero en fin, donde para algunos los nombres de Frodo, Gollum o La Comarca son como de la familia, para mí lo son Adam Reith, Ankhe at Afraam Anacho o Ao Hidis. Cada verano que me iba al pueblo raro era que no volviera a leerme las increíbles hazañas del humano Adam Reith en el planeta alienígena de Tschai. Hasta que dejé de ir, y allí se quedaron todos aquellos momentos. Hasta que muchos, muchos años después, he retomado aquellas historias, volviendo a disfrutar como el primer día.

Dice la publicidad de mis libros (una vieja edición de los 80; ni idea si se han vuelto a reeditar) que el Ciclo de Tschai es la tetralogía más famosa de la ciencia ficción. Bueno, no sé cuantas tetralogías hay, se me ocurre que si no ando equivocado insignes como Arthur C. Clarke y Asimov tuvieron las suyas. Pero dudo que haya una mejor tetralogía de ciencia ficción y aventuras que ésta.

Efectivamente, el Ciclo de Tschai se compone de cuatro libros: Los Chasch, Los Wankh, Los Dirdir y los Pnume. Uno por cada una de las razas dominantes en el planeta de Tschai, al que, en algún momento del futuro, acude una espacionave terrestre tras haber recibido, dos siglos atrás, una señal de radio. Adam Reith y otro explorador son enviados en una lanzadera para tomar contacto con el planeta, justo a tiempo para ver cómo un proyectil destruye la nave terrestre. Adam Reith y su compañero logran un aterrizaje forzoso, pero el otro explorador pronto tendrá un mal encuentro con unos nada amistosos nativos. Así, Adam Reith se quedará solo y aislado en un planeta hostil, con un único objetivo: sobrevivir, y volver a la Tierra.

Como decía, ha sido muy divertido seguir de nuevo las fascinantes aventuras de Reith, con su típica adaptabilidad e irrespetuosidad humanas, poniendo patas arriba siglos de statu quo en su empeño por salir de ese planeta extraño. Si podéis imaginar un cruce imposible entre Star Wars, las andanzas del errante Conan y la imaginería de El señor de los anillos, quizás os podáis hacer una idea de lo que contienen esos cuatro libros.

Uno de los puentos fuertes del libro son la imaginación de Vance y la profundidad (toda la profundidad que supongo se puede dar en un libro así) de las razas alienígenas, para las que el escritor crea unas singularidades y unos particulares trazos psicológicos bastante logrados. Aunque, por otro lado, evidentemente esto no es ciencia ficción, por decirlo así, "metafísica", a la manera de los ya citados, por poner un ejemplo, Asimov o Clarke. El Ciclo de Tschai no deja de ser un libro de aventuras, como los clásicos de los que ya he hablado, y que Vance leyó de niño como muchos de nosotros, adaptado al subgénero de la ciencia ficción. Los cuatro libros que componen esta estupenda tetralogía no dejan de ser puro y excelso entretenimiento.

Quizás, con los años, el único pero que podría poner son un arranque y una conclusión quizás demasiado rápidas, pero de todas formas, en una historia de estas características no creo que sean convenientes demasiadas disquisiciones. Y, por supuesto, en aras de la acción, las razas alienígenas a las que se enfrenta Reith son antropoides. Al fin y al cabo, ¿quién porras puede vibrar con una escena de lucha entre un humano y unas algas inteligentes, o algo así?

El Ciclo de Tschai, aventuras espaciales con las que seguro podrá disfrutar cualquier lector de espíritu ligero y que se haya solazado, en algún momento de su vida, con cualquier referente de aventuras de los ya citados aquí. Dudo que algún día el Ciclo de Tschai (y su horrible subtítulo) salga del estatus de obra de culto y llegue a ser archipopular como El señor de los anillos, aunque ya se ha hecho algun cómic al que no me importaría echarle un vistazo. Desde que leí por primera vez estos libros sueño con una adaptación cinematográfica, aunque llevarla a cabo como el Gran Pez de Sibol manda me temo que exigiría un presupuesto a lo James Cameron. Pero al menos me conformaría con una adaptación animada, que sale más barata.

Hasta entonces, no hagáis como yo con Tolkien y esperéis a la película. Si podéis, echarle mano a esta tetralogía que, si os atrapa, la devoraréis en un suspiro.

8 comentarios:

Ariadna dijo...

hola que tal! permítame felicitarlo por su excelente blog, me encantaría tenerlo en mis blogs de entretenimiento. Estoy segura que su blog sería de mucho interés para mis visitantes !.Si puede sírvase a contactarme ariadna143@gmail.com

saludos

miquel zueras dijo...

Me encanta Jack Vance. Creo que tiene que ver con lo que me dedico ahora a las excelentes portadas de sus libros publicados por Bruguera en los 70. Recomiendo "Lo mejor de Jack Vance" que aquí apareció en 1979. Saludos. Borgo.

TSI-NA-PAH dijo...

Como ya te dije en un commentario anterior, soy fan de Vance.Posiblemente junto a K Dick, lo que mas me gusta en SciFi!
un saludo

Inos dijo...

¡Aaaaahhh... Jack Vance! ¡La de cuentos de este insigne escritor que pude leer en antologías de SciFi y fantasía (las series de la Bruguera, las colecciones de Ultramar o Minotauro). Esas sagas maravillosas (las "Fundaciones" de Asimov, las "Odiseas" de Clarke, las "Dune" de Herbert, "El Mundo del Río" de Farmer, "Mundo Anillo" de Niven, etc.)

Todavía trato de releerlas, cuando tengo oportunidad.

Tengo pendiente una visita a Tschai, espero que exista alguna edición disponible.

Saludos intergalácticos, gran Möbius!

Möbius el Crononauta dijo...

miquel zueras: esas ediciones de Bruguera son antológicas

Tsinapah: pocos son tan bueno como Vance imaginando mundos extraños y seres de otro planeta

Inos: todos grandes títulos del scifi, sin duda. ¡Espero que tengas suerte con Tschai!

padawan dijo...

Vance es un grande. Lo malo de esta saga es que es muy difícil de encontrar. En librerías de viejo encuentro una y otra vez el cuarto libro, pero ni rastro de los anteriores.

Möbius el Crononauta dijo...

Imagino que no deben abundar, aunque no hace mucho lo tenían a la venta en Ebay. Supongo que es cuestión de ir probando.

El fontanero del Titanic dijo...

Totalmente de acuerdo con el autor. Mi experiencia es muy parecida con el Ciclo de Tschai. Se trata de fantasía heróica, sí; pero con el añadido de la increíble imaginación de Vance, que consigue hacerte sentir los personajes (en general poco profundos pero con algo de imaginación muy interesantes). Las disquisiciones biológicas son magníficas. El sistema de apareamiento sexual de los DirDir es apasionante, como el pensamiento por pulsos de los Whank o el sentido del humor de los viejos Chasch. Reith es el heroe perfecto, que te hace vibrar en cada enfrentamiento con razas alienígenas supuestamente superiores al Hombre. Los DirDir y los Pnume son dos volú menes peligrosos: Si se comienza a leer, ya no se parará ni para dormir. Muy aconsejable y, efectivamente, ojalá alguien las llevara al cine. Por último, deciros que si buscais, encontrareis fácilmente los epubs de los 4 libros en INTERNET. De paso, leed otra joya de Vance: Los Lenguajes de Pao.