sábado, 18 de diciembre de 2010

Op. 39, El baile de los elfos

Supongo que podría decirse que Mstislav Rostropóvich fue el Hendrix de los violonchelos. No creo que haya nada que añadir sobre su increíble técnica, este vídeo habla por sí mismo. Yo cuando se baja por agudos flipo con los sonidos que saca.

En otro orden de cosas, siempre me ha hecho gracia la figura de la persona que está en los conciertos de piano y demás y cuyo único cometido es cambiar la hoja de la partitura cuando llega el momento. ¿Serán aprendices en prácticas? ¿Becarios? ¿Les pagarán por ello o les dan un bocata? En fin, Rostropóvich, un tío grande.

5 comentarios:

supersalvajuan dijo...

Buena elección.

raúl dijo...

maremeua. se necesita tener parkinson para hacer eso. lo del violonchelo, digo, que para pasar páginas sería chunga cosa.

paulamule dijo...

Todo un maestro.
Salud.

Möbius el Crononauta dijo...

supersalvajuan: gracias hombre

raúl: sí, lo de pasar páginas tendría su aquél

paulamule: po zí

Angus dijo...

En terminilogía jevi esto se podría describir como: Vaya solaco de bajo que se marca el viejo....