viernes, 24 de septiembre de 2010

El libro picante

Hubo una época en que para mí el cine de James Ivory se resumía a películas de "tacitas y platitos", un tipo de películas donde se habla y se habla entorno a una mesa de té y nunca pasa nada. Pero puede suceder más de lo que parece a simple vista. ¿Es Lo que queda del día de lo mejor que ha hecho Ivory en su vida? Seguro. Desde luego contaba con una buena base, pues se asegura que la novela del britanojaponés Kazuo Ishiguro (si los occidentales escriben sobre samurais, ¿por qué no va a poder él escribir sobre mayordomos ingleses?) es de las mejores novelas inglesas de los últimos tiempos.

Lo que queda del día es una historia de amor, amor entre personas, amor a una profesión, y amor a una época perdida de privilegios y nobles. Amores quedos, amores que se expresan en una mirada fugaz, en un comentario sobre los tenedores y los cuchillos. Seguro que hubo un día en que Anthony Hopkins se dijo a sí mismo: I could use a little more cowbell, y por tanto rodó algunas cosas en plan Ford-T, pero interpretando a Stevens, el mayordomo perfecto, pulcro, atento, eficiente y devoto de su trabajo y su señor, dio tanto en el clavo que desde entonces los críticos seguirán alabando sus actuaciones hasta el fin de los tiempos. Y, qué diablos, se ha ganado a pulso que todo el mundo hable bien de él aunque haga cosas tan estrambóticas como Instinto. Y, vaya, Emma Thompson tampoco es manca.

6 comentarios:

David dijo...

Pues no la he visto. Algunas de Ivory no es que me vayan mucho (lo que comentas de tacitas y platitos), pero aunque he leído cosas majas de esta, aún no la he visto.
Un saludo.

José Fernández dijo...

Curioso, ayer mismo me acorde de esta película, que ya ví hace una pila de tiempo. Me pareció demasiado rígida en su momento, cuando se habla de las conexiones con los nazis me daba la sensación de que era una digresión de la hostia. Pero en realidad, teniendo en cuenta de que habla la película, hacía falta una vía de escape a la historia de rigideces entre Hopkins-Thompson, sino se podía hacer muy pesada. Bueno, me estoy enrollando, cuando lo que quería decir es que si me gusto, y que me parece una de las mejores exposiciones de la típica (y supongo que tópica) flema británica, de ese "Pull Yourself Together" con el que matan cualquier posibilidad de ser espontaneos (salvo cuando llegan al Levante español y empiezan a circular los cachis, claro).

4 strongs winds and 7 seas dijo...

Ivory no esta mal, aunque siempre tengo el riesgo de quedarme dormido!
un abrazo

Lillu dijo...

Pues leí el libro hace ya bastante tiempo y también vi la película. Recuerdo que ambos me gustaron pero tampoco me parecieron excepcionales. Tuve una época en la que veía todas las películas que dirigía Ivory, pero hace años que ya no lo sigo.

saluditos

paulamule dijo...

Siempre me ha gustado Ivory y sus películas me relajan enormemente. Me encanta que no pase nada como tú dices y que el tiempo vaya trascurriendo sin más. Y esa Mr & Mrs Bridge con los señores Newman-Woodward es toda una gozada para mis sentidos.
Salud.

Möbius el Crononauta dijo...

David: yo mismo no persigo completar la filmografía de Ivory, pero este film es diferente en cierto modo, tiene algo que quizás otros títulos suyos no tengan.

José Fernández: lo de las conexiones nazis no me pareció nada descabellado, aunque no sé si esa parte de la trama se basa en alguien real, Gran Bretaña tuvo su buen número de elitistas simpatizantes de los nazis.
Típica y tópica flema, pero como todos los tópicos, no exenta de verdad. Y los que vienen al Levante... bueno, son más del East End que de Buckingham...

4 strongs winds and 7 seas: jajaja sí, ¡supongo que siempre está ese riesgo presente!

Lillu: bueno la excepcionalidad es rara. Pero este film tiene sus momentos excepcionales, en mi opinión, aunque el conjunto no sea "Casablanca".

paulamule: esa no la he visto... mmm tendré que echarle un ojo