viernes, 13 de agosto de 2010

Breaking Bad

Casi es una cosa manida decirlo, y es frase habitual en la blogosfera, pero no por ello es menos cierto: el Hollywood de los personajes interesantes y repletos de matices, con cosas que decir e historias refinadas (ni siquiera me retrotaeré al blanco y negro, pongamos los años 70 de ejemplo) está en la televisión norteamericana. Que sí, que películas buenas e incluso grandiosas hay todos los años, y que están los reductos de Europa, Brasil, Argentina, y tal y cual, pero al fin y al cabo hay cierto tipo de historias y películas que sólo saben hacer en la vieja Tinseltown. Y ahora mismo si uno quiere ver algo parecido a Malas calles, Apocalypse Now, Chinatown, Annie Hall, El cazador o Tarde de perros encontrará antes lo que busca en las cadenas de cable yanquis, en los cadenales de pago de aquí o en el Internete que en las megasalas de cine.

Sí, Breaking Bad es una de esas series de la nueva oleada de dramas en capítulos que están haciendo de este nuevo milenio una nueva era dorada para las series dramáticas de la televisión norteamericana. Creada por Vince Gilligan (el David Chase de todo esto), un tipo formado en la escuela de Expediente X, la serie tiene puntos en común con Los Soprano, aunque decir que es deudora de aquella sería injusto. Pero sí, hay escenas y ciertas partes de la trama que recuerdan al legado dejado por esa gran serie (¡cuidado! si alguien os dice que está sobrevalorada, desconfiad, ¡es un reptiliano!) y que al fin y al cabo abrió la caja de Pandora para todo lo que había de venir después.
Breaking Bad está en el lado oscuro de las series de televisión norteamericanas, es decir, esto no es Perdidos, la cosa va más en sintonía con Dexter y otras series sociopáticas. No es sólo la sangre (y en realidad no hay tanta), son las relaciones sexuales (¡esa escena junto a la nevera!), las muertes incómodas (con el clásico rockero de tragar vómito incluido), una doble (¿doble? ¡cuádruple!) moral, los mafiosos bastardos, palizas... y mucho más en primer plano, el hecho de que el protagonista sea un traficante de drogas, cosa que por supuesto ha levantado asperezas entre los sectores más conservadores de América. Lo cual no deja de ser otro tanto.

Sí, Breaking Bad es la historia de Walter White, ese pringado profesor de química que todos hemos tenido en algún curso, y quien además es un padre de familia abnegado. Walt es en cierta manera un genio, que por diversas circunstancias ha acabado enseñando en un instituto cuando debería estar ganando millones en una empresa o liderando investigaciones universitarias. Pero hete aquí que cierto día a Walt le diagnostican un cáncer de pulmón terminal. Le queda poco tiempo, y tiene que afrontar de repente enormes gastos (ya sabéis, el sistema sanitario yanqui...) con lo que parece que todo lo que le va a dejar a su familia es un enorme montón de deudas. ¿Solución? Aliarse con Jesse, un antiguo alumno suyo metido a yonqui y camello de poca monta, para "cocinar" cristal (nombre callejero para la metanfetamina) y así poder dejarle un buen fajo de billetes a su familia cuando el cáncer se lo lleve por delante. Así, con una premisa tan bizarra, comienza una de las mejores series del momento.

Sí, Breaking Bad no está hecha para todos los gustos, es dura, y no tiene tanto humor como Los Soprano, por ejemplo. Pero como ya he dicho, la dureza de la serie no está tanto en la violencia como en los personajes de la serie, repletos de tonos oscuros, especialmente Walt, claro, protagonista siempre al límite, aunque ello no quiere decir que esa línea divisoria sea estática...

Breaking Bad es una serie de tonos áridos. Como esos paisajes de Nuevo México por los que parece que vaya a aparecer en cualquier momento algún personaje de las pelis de Sergio Leone a caballo, o esos diálogos secos y esos cortos y contundentes estallidos de violencia a lo Cormac McCarthy... sí, los desiertos en la serie no son sólo físicos, también lo son espirituales.

Y por supuesto ninguna gran serie lo es sin un gran reparto con grandes intérpretes. Ahí están Anna Gunn (esta esposa no hace la cobra, hace la pitón), RJ Mitte (por si no lo sabiáis, sí, al igual que su personaje, el actor tiene algo de parálisis cerebral, pero eso no creo que le reste méritos; yo soy un gran fan de Hendrix por ejemplo y no creo que eso me sirva para interpretar a uno convincentemente ante la cámara), el divertido Dean Norris (es casi como si Tony Soprano se hubiera metido en la DEA) o ese sorpresivo Aaron Paul, gran actor con un gran futuro si le siguen llegando buenos papeles (por Dios, ¡¡este tipo interpretó a Al Yankovic en su biopic!!); vamos, que no estamos hablando de Orlando Bloom. Y ese gran Saul Goodman interpretado por Bob Odenkirk, ¡hacía tiempo que no se veía a un abogado tan interesante en la pequeña pantalla!

Sí, por supuesto, me dejo para el final la guinda sobre el pastel: Bryan Cranston. Formidable. Supongo que habrá sorprendido a muchos, sobretodo por haber sido de esos actores que normalmente representaban la cara amable de la historia en películas y series. De todas formas por lo general los actores como él, que han mostrado a lo largo de su carrera una capacidad tal para la vis cómica, suelen ser también excelentes actores dramáticos. Vamos, yo personalmente, le tengo en un pedestal desde los tiempos de Malcom (Hal era lo mejor de la serie) y ya le habría dado un par de Emmys entonces (aunque cierto es que le nominaron como secundario en el apartado de comedias), pero desde luego su papel en Breaking Bad es de los que hacen historia.
Breaking Bad tiene, hasta el momento, tres temporadas excelentes; quizás la tercera esté algo por debajo, aunque también es cierto que ya no cuenta con el factor sorpresa, pero incluso los episodios que se podrían calificar de relleno (aunque no lo son) tienen grandes momentos, como el delirante episodio de la mosca. De todas formas en la tercera temporada la cosa va en un crescendo cada vez mayor hasta llegar culminar en los dos últimos episodios que te dejan sin aliento.

Resumiendo, si ya habéis visto Breaking Bad todo esto os habrá parecido un aburrido conjunto de párrafos; si aun la tenéis pendiente, aunque soy consciente del delicioso overbooking de dramas norteamericanos que tenemos ahora mismo, os recomiendo que vuestro próximo paso sea esta magnífica serie. Yo ya estoy contando los días para la cuarta temporada. Y maldita sea, queda tan lejana...

12 comentarios:

sylvia dijo...

Me sonaba la serie pero después de lo que has escrito... tengo que verla seguro!

Aitor Fuckin' Perry dijo...

Cuando me enteré de la existencia de la serie y vi que salía "el padre de Malcom" pensé que sería otra historia, obviamente. Vi el primer capítulo y me pareció buena, pero no seguí. No recuerdo que estaba viendo, hará como año y medio de aquello. Sabes venderla bien, Crononauta, así que sí, cuando termine 'Dexter' y mientras se van acumulando capítulos nuevos de 'Weeds', 'Californication' y 'Sons of Anarchy', me veo las tres temporadas por el series yonkis si siguen en inglés.

PEPE CAHIERS dijo...

La tendré en cuenta. Y tiene usted razón, hoy en día existe mucho talento en las series de televisión. Basta mirar las de humor como "Big Bang", "Como conocía a vuestra madre" o "Me llamo Earl".

Crowley dijo...

Lo de ciertas series de la tele es encomiable, por la calidad, digo. Voy por mitad de la segunda temporada y es alucinante.
Un saludo

Lillu dijo...

Me han hablado muy bien de esta serie, igual me animo a verla algún día.

saluditos

Rune dijo...

No había oído hablar de ella pero la pintas muy bien, me la apunto, que tengo ganas de series. Con las series no me duermo como con las pelis... jijiji. Eh, no! con las de Bruce Willis no me duermo!

Tonho dijo...

Muy interesante lo que comentas acerca de los actores etiquetados como cómicos, y que luego demuestran tener más que aptitudes para el drama. En estos momentos estoy siguiendo "sons of Anarchy", y Katey Sagal (Peggy Bundy en "Matrimonio con hijos") está simplemente magistral. Otra cosa será ver el motivo por el que los actores de comedia -siendo un género, en mi opinión- más complicado que el dramático- unicamente comienzan a tener un mayor reconocimiento masivo de su labor actoral cuando se pasan a papeles "serios".
Enhorabuena por el blog, por cierto. Lo sigo desde hace tiempo, pero soy de los que disfrutan más con las ideas ajenas que con la expresión de las própias

Möbius el Crononauta dijo...

sylvia: ¡no te la pierdas!

Aitor: me sorprendería que te decepcionase. En inglés había casi todo, aunque hay capítulos sin VO, ¡ouch!

Pepe Cahiers: aunque no acabo de conectar del todo con "Como conocía a vuestra madre" (lo mejor, el personaje de Neil Patrick Harris, ¡quién lo habría dicho años ha!), desde luego hay muchas series y comedias estupendas ahí fuera. En cuestión de guiones Hollywood es un desierto, pero la televisión es un vergel.

Crowley: sí, tiene momentos ciclópeos

Lillu: si te animas espero que la disfrutes

Rune: ¡solo faltaría! ¡Bruce Willis es el uno!

Tonho: "Sons of Anarchy", otra que tengo que echarme al coleto, a ver que tal.
Pues gracias por seguirme, y bueno, siempre esta bien saber qué piensa la gente y contrastar opiniones, así que, si te animas, ¡ya sabes!

saroide dijo...

¡¡Otra que tengo pendiente, no me dan las horaaaaaas!!!

Möbius el Crononauta dijo...

Sé lo que se siente... ojalá nos pagaran por ver series xD

Baldanders dijo...

Totalmente de acuerdo, yo también espero impaciente la cuarta temporada.

Un cordial saludo.

Möbius el Crononauta dijo...

La espera va a ser larga... bienvenido, y gracias por comentar