viernes, 16 de julio de 2010

Marea blanca

La historia del equipo de fútbol se me quedó bien grabada, cierto es que a una edad en que quizás este tipo de historias puedan dejar más huella, pero el drama que relataba aquella foto fue un gran hallazgo de los directores y guionistas del documental. Porque más que cualquier testigo aislado de los muchos que se podían y pueden ver en televisión, aquel equipo de fútbol reflejaba a la perfección lo que la droga podía hacer a una comunidad entera.
Por otro lado, y de un modo mucho más trivial, recordé siempre el documental por su banda sonora, que incluía fragmentos de Led Zeppelin justo en la época en que comenzaba a sumergirme en la maravillosa obra del viejo dinosaurio. E "In My Time of Dying" era un perfecto acompañamiento a la conclusión final de este drama.

Lo cierto es que parece que en los 70 y en los 80 la droga dejara tras de sí generaciones perdidas en todos los rincones del mundo. Por supuesto, la droga sigue ahí fuera, y sigue siendo un gran negocio. Y ésta es una de las millones de historias tristes de la droga, pero para mí fue una de las primeras, un golpe, un despertar. Aunque por suerte me pilló de lejos.





8 comentarios:

gonzalo dijo...

qué pasada ¡¡¡ Mi desprecio a los capos y a los que que callaron y un abrazo las familias

raúl dijo...

no conocía el docu, me lo apunto. la heroína y el sida fueron letales en los ochenta, un verdadero drama. te recomiendo "astronautas" una peli que retrata la historia del desenganche de un tío, nancho novo, muy humana, sin hacer sangre, sin perjuicios, sin pre-juicios. a mi me encantó, vamos.

Aitor Fuckin' Perry dijo...

Interesante. Yo también tengo ganas de hablar de este tema y sobre todo de lo que se ve en las fiestas tipo San Fermines en las que todo el mundo mira para otro lado. Una cosa que me fascina es al típico progre con camiseta de Bob Marley que te va con un poquillo. Es como "a ver, gilipollas, me dices que soy un fascista porque llevo vaqueros de marca, y tú estás comprando china... ¿te crees que se hace en talleres comunales de ONG's verdad?". No, que desvarío y esto no es mi blog. Voy a ver el documental aunque sea viejuno, es algo que no pasa de moda.

Adrian Vogel dijo...

Tampoco conocía el documental. Gracias por el descubrimiento.

sammy tylerose dijo...

Yo si que lo vi en su día en "documentos tv" y tb flipé con esa despedida con "In my time of dying", a eso se le llama acertar con la selección musical. La heroína, entre la generación que ahora tiene entre 45-50 años, hizo una criba brutal. En mi barrio no fue tan heavy como es esos pueblos gallegos, pero se cobró varias victimas. Además, encontrarse jeringuillas en los parques y aceras era un clásico.

El pajaro loco dijo...

Me crie en un barrio ( Contrueces - Gijon)en el que para subir a casa de mis amigos tenia que pasar sorteando en las escaleras a los yonquis que se estaban pinchado la eroina que acababan de comprar en el piso de arriba o en el de abajo, porque se vendia en todos lados era impresionante, la mitad de aquella generacion no sobrevivio y casi todas las familias del barrio sufrieron aquella plaga, aun no vi este documental, en cuanto tenga un poco de tiempo lo he de hacer.
Un saludo.

Gary dijo...

Es muy triste, y ahora recuerdo casi con lágrimas en los ojos como a uno de mis tios le sacaron del baño de casa de mi abuela con una jeringuilla en el brazo inconsciente...fue uno de los momentos más impactantes en mi vida por la tensión que se vivió en mi familia en aquellos años en los que yo era tan solo un niño y no sabía lo que estaba pasando, ahora me doy cuenta de todo...triste.

Möbius el Crononauta dijo...

gonzalo: por desgracia los capos lo tenían muy fácil...

raúl: no suelo adentrarme mucho en el cine español, pero si tengo oportunidad le echaré un vistazo

Aitor: bueno, de la mandanga al jaco hay mucho trecho, pero sí, siempre hay mucho empanado con demasiada idología por ahí. Pues cuando te animes a escribir sobre ello será un placer ver qué tienes que decir al respecto.

Adrian: de nada, espero que te guste

sammy: cierto, supongo que para muchos de nuestra generación el recuerdo más vivo es el de las jeringuillas por doquier

El pajaro loco: desde luego hubo toda una generación perdida, fueron años de estragos y frustración.

Gary: debió de ser espeleznunate. Yo no tuve ninguna tragedia semejante en la familia que me pillara tan de cerca, como ya he dicho lo viví de lejos, pero era habitual tropezarse con jeringuillas en parques y descampados, o girar una esquina y ver a alguien pinchándose.
Efectivamente, para muchas familias en aquella época sólo hubo tristeza, y sólo queda pensar que al menos sirva de lección para los que seguimos aquí.