lunes, 24 de mayo de 2010

The Rivingtons

The Rivingtons merecerían ser recordados hoy en día por sus propios méritos, y en parte así es, pero también es cierto que en pleno siglo XXI una gran parte de los melómanos que llegan hasta su música lo hacen a través de los Trashmen y su mítico "Surfin' Bird". Aunque también pudiera ser cierto que sin "Surfin' Bird" hoy apenas nadie recordara a los pobres Rivingtons. Pero vayamos al principio.

La historia de The Rivingtons, como la de miles de grupos de 'doo woop' de los 50 y primeros 60, es una historia de lucha y constancia, con una sólida formación que permaneció unida durante muchos años, cosa que no siempre es habitual en esta clase de bandas. Al Frazier, Carl White, "Sonny" Harris y Matthew Nelson comenzaron su carrera a principios de los 50 como formación definitiva, después de un par de cambios, trabajando como grupo vocal de estudio para varios artistas como Paul Anka o Duane Eddy. Cada nuevo trabajo implicaba prácticamente un cambio de nombre, la banda era como mil bandas en una, hasta que a finales de los 50 Nelson dejó el grupo, siendo sustituido por "Rocky" Wilson, completando la formación definitiva y clásica del combo.

Lograron su oportunidad cuando compusieron su primer hit potencial, "Papa-Oom-Mow-Mow", casi de casualidad. Se encontraban grabando en el estudio cuando "Rocky" Wilson improvisó esa línea vocal de bajo, y alrededor de ella conformaron rápidamente la canción. Orgullosos de su canción la banda se rebautizó como The Rivingtons y comenzó a ofrecer el sencillo a las compañías discográficas. Capitol lo rechazó por demasiado extraño, y fue finalmente el sello Liberty quien optó por ficharles. "Papa-Oom-Mow-Mow" era tan irresistible y pegadiza como la melaza, y pronto se convirtió en un éxito.

La compañía les instó rápidamente a grabar más temas y aprovechar la racha, de lo que surgió el LP Doin' the Bird, un disco registrado rápidamente del que la banda no está demasiado orgullosa, quizás por ocurriencias como adaptar una canción como "You Are my Sunshine" al loco estilo "Papa-Oom-Mow-Mow", aunque el LP tenía temas interesantes como su versión de "Long Tall Sally" o "Kickapoo Joy Juice".
El siguiente paso fue aprovechar el tirón al modo de los Rivingtons, grabando "Mama-Oom-Mow-Mow", que era obviamente del estilo de "Papa-Ooom-Mow-Mow" pero en una versión acelerada. No obtuvieron el éxito que esperaban, pero con el tiempo "Mama-Oom-Mow-Mow" se convirtió en otro de los clásicos de culto de la banda. Su siguiente sencillo "The Bird's The Word" logró mejores resultados, aunque la racha de la banda se cerraría con "The Shaky Bird", un éxito menor. Corría el año 1963, y la era de las bandas vocales llegaba a su fin.

Fue justo entonces cuando The Trashmen combinaron con un gran acierto, como ha quedado demostrado a través del tiempo, "Papa-Oom-Mow-Mow" y "The Bird's The Word" con un tempo rápido de "Mama-Oom-Mow-Mow" adaptándolo todo al típico sonido de las bandas garaje de los 60, dando a luz a "Surfin' Bird", un tema que ha sobrevivido a lo largo de este tiempo gracias a su irresistible fuerza, Kubrick y demás usos del tema.

Fue así como The Trashmen aprovecharon sus pocos años de fama (como bien es sabido no tardaron en explotar en medio de tremendas disensiones) mientras The Rivingtons caían poco a poco en el olvido, hasta prácticamente desaparecer a finales de los 70, tras haber perdido a Carl White, sobreviviendo apenas como el típico grupo nostálgico para gente de mediana edad. Pero dejaron para la historia su trilogía absurda ornitológica, la inspiración para uno de los temas clásicos del rock 60s, y un puñado de buenos y olvidados temas.

3 comentarios:

raúl dijo...

el mérito de los trashmen fue aprovechar esos mimbres sueltos para hacer un cesto cojonudo, irrompible, por muchos años que pasen, un cesto que ha sido reutilizado muchas veces, además (los ramones, por ejemplo). ya es mérito, ya.

sylvia dijo...

No los conocía...pero la musiquilla es imperecedera... muy buenos!

Möbius el Crononauta dijo...

raúl: los Trashmen ese día estuvieron inspiradísimos, de eso no hay duda

sylvia: como toda buena música