miércoles, 24 de marzo de 2010

La rebelión de los simios (1972)

A principios de los 70 el mundo debía seguir teniendo sed de simios, y el productor Arthur P. Jacobs (junto a Frank Capra Jr. en calidad de asociado... en el mundo del cine siempre hay conexiones de lo más extrañas) desde luego tenía hambre de dólares, y ya en la tercera entrega, en la que la historia se volvía del revés y eran dos simios parlantes quienes volvían a la Tierra humana, el final dejaba una puerta abierta a una cuarta parte, que, obviamente, no tardó en llegar.

Para esta cuarta entrega se rescató muy de lejos algo del argumento de la novela original de Pierre Boulle, adentrándose en la precuela de la saga, es decir, la extraña enfermedad que mata a perros y gatos y convierte a los simios en nuestras mascotas preferidas. El caso es que lo hacen tan bien que pronto de mascotas se convierten en esclavos, y al poco de años (¿cuánto tarde en convertirse un simio bebé en simio adulto?) ya tenemos a simios de las tres clases del mundo planetosimiesco (chimpancés, gorilas y orangutanes) ejerciendo todas las labores manuales que se nos ocurran. Hay desde camareros simios hasta barrenderos simios pasando por simios que te llevan la compra y simios becarios que, como cualquier becario humano, hacen de todo un poco. Todo esto en una extraña América mezcla de la Alemania nazi y el viejo Sur esclavista.

Vaya, en resumidas cuentas, que tenemos de esclavos a un montón de simios por todo el mundo, y para variar los tratamos a patadas. Todo esto ante la silenciosa indignación de Armando, el dueño de un circo, y su mono César (Caesar en inglés), a quien el empresario circense salvó de la matanza de sus padres habladores en plan ángel anunciador, y ahora, con el chimpancé ya crecidito, se lo lleva a la ciudad de paseo. Pero claro, aquí los humanos ya somos en su mayoría los malos, y le toca a César mentar a la madre de los humanos, en plan Heston, pero con un pecho más peludo aún. Y claro, aunque el tal Armando intenta disimular, a partir de aquí, como diría un simio anglosajón, all hell breaks loose.

Es en esta parte intermedia del film, cuando César se oculta entre los simios tontuelos, en que nos topamos con las partes más cachondas de la peli, aparte de la cómica frase que suelta una rubia en una terraza de un bar, afirmando que desde que se sabe que el tabaco no es perjudicial ya no le gusta tanto. Sí amigos, la sombra de El dormilón de Woody Allen es alargada.
Pues nada, que en la siguiente media hora los humanos quedamos a la altura del betún, todo eso en mitad de una crueldad sin ton ni son bastante chistosa. En el futuro de mascotas simias no sólo los llevamos a empujones de un lado para otro, sino que además los adiestramos a base de porrazos, palos, descargas eléctricas e incluso lanzallamas (?). Me pregunto si hoy en día domamos a los caballos con lanzallamas y descargas o algo así. Obviamente hacemos el bestia con muchos pobres animales, pero vamos esos adiestramientos no parecen muy precisos. Pero tampoco le busquemos la cola al gorila, que esto es La rebelión de los simios, no una rebelión en 3D. Si hay que lanzallamear a los malditos orangutanes para que aprendan a servirnos agua, se les lanzallamea y listos.

Párrafo aparte para una de mis escenas preferidas de la película: ésa en la que tratan de enseñar a un gorila a hacer la cama, y éste se vuelve loco y empieza a romper el colchón. Como bien sabían los ZAZ, lo del gorila loco nunca falla. ¿Quién sabe si no estamos ante un tataratataratataratataratataratatarabuelo del general Ursus? ¡Un respeto para los gorilas!

Y bueno, cuando al tal Caesar se le hinchan los pelos de las rodillas, llega la parte más polémica de film, con el personaje afroamericano de la peli solidarizándose con los esclavos simios, en lo que supuso un curioso paralelismo entre los simios y el Movimiento por los Derechos Civiles que pasmó a más de un hermano negro. ¿Era Caesar una especie de Malcom X peludo, o de qué iba todo aquello? ¿Se trataba de acercar al espectador a la causa simia, o chotearse en la Revolución Negra? No se sabe, pero el discursito del amigo negro en calidad de descendiente de esclavos al amigo Caesar tiene guasa. A pesar de esta presunta ida de olla, en realidad la parte final es la más potente, cuando Caesar se monta su particular rebelión de Espartaco. Sin embargo el final previsto no pareció gustar al público y lo cambiaron por una jipiada ñoña metida con calzador que además rechina aun más si se ve el final original, una conclusión aplastante, más oscura y apocalíptica, que habría resultado un magnífico broche final a la película y a la saga. El final original lo podéis localizar en Youtube o en la crítica que de esta peli hizo el DrQuatermass, quien también recomienda el film, aunque desde una perspectiva distinta a la mía.

Pero no sólo quitaron el final demoledor, sino que el amigo Jacobs se sacó de la manga una quinta parte que es para darle, valga la rebuznancia, de comer aparte. Así que en otra ocasión os contaré lo que pienso de la traca final para la saga simia definitiva.

9 comentarios:

Cinemagnificus dijo...

Voy a revistar en breve toda esta cachonda saga (bueno, la primera parte no) y la voy a colgar en monográfico.

Esta es de las que recuerdo más directamente horrendas, y la tercera parte, la más delirante XD

TSI-NA-PAH dijo...

Hay que volver a ver todas estas peliculas de la infancia.Lo del planeta de los simios al final era un cachondeo.
Saludos

ROCKLAND dijo...

Me dan ganas de volver a verla.
A ver si cae esta noche!!

Salute!

David dijo...

Yo la vi siguiendo las reseñas que hizo Quatermass. Lo de Capra Jr. también me llamó la atención. Pero seguro que eso no influyó en la modificación del final. La escena del "sacrificio" de Armando debía estar censurada, porque en la versión que he visto salían subtítulos.
Y lo del negro que se solidariza con César fue algo que sí me llamó mucho la atención. La relación negros-esclavos-rebelión está muy presente en toda la peli.
La siguiente ya no la he visto. Han sido demasiadas, y encima dicen que es la peor (que de las cuatro a mí me pareció la segunda de la saga... la que menos me gustó, al menos).
Un saludo.

Jefe Dreyfus dijo...

lo de convertir a los simios en mascotas provocado por la muerte de perros y gatos siempre me pareció tan demencial que, a la fuerza, acaba siendo brillante.. jajaja

Dr. Quatermass dijo...

Buenas!

Enhorabuena por la visión complementaria a la que dí yo y por rescatar el cartel original, que tiene su punto.

Es obvio que la película se presta a interpretaciones psicotrónicas, pero yo lo que veo es que la crueldad viene de subvertir la película original, es decir, se trata de mostrar una crueldad equivalente a la que los simios ejercen contra los humanos en la película madre, por más que por guión no estuviera justificado. Y sí el asunto del asunto del personaje de color (negro) es chocante desde luego...

Un saludo y por favor sacale punta a esa última entrega que te puede dar mucho juego!!!

ROCK´N ROLL OUTLAW dijo...

Sí, vi hace poco la quinta parte y es tremenda, pero como todas, me encanta. Esta que comentas es la peli de la saga a la que le tengo más aprecio. Me encanta esa ambientación del futuro, con esos edificios rollo oficina central de correos.
En fin, de vez en cuando hay que perderse en esta saga, claro que sí.

¡Un saludo!

Perem dijo...

En su momento las vi todas en el cine y aunque la mejor de todas es la 1ª, esta cuarta sin duda es espectacular (o lo era....imagino que el paso del tiempo le debe haber perjudicado bastante).

Un saludo.

Möbius el Crononauta dijo...

Cinemagnificus: la tercera parte fue una genialidad en su planteamiento, parecía que ya no se podría seguir con la saga, y mira...

Tsinapah: un cachondeo muy cachondo, por otra parte

Rockland: siempre es un buen momento para el entretenimiento simio

David: bueno en el barrio de negros donde me crié, al Oeste de Philadelphia, "peor" quería decir mejor. Si sabes lo que quiero decir

Jefe Dreyfus: Pierre Boulle, francés genial

DrQuatermass: los carteles originales siempre son una delicia curiosa. Lo que pasa es que en la primera esa misma crueldad es mostrada de forma mucho más tamizada, por decirlo así. Y lo del negro es de traca

RnR Outlaw: edificios bastante modernos para la época, por cierto

Perem: le ha perjudicado, pero sigue entreteniendo