sábado, 13 de febrero de 2010

Mis villanos del cine: Maléfica

No tuvo buena suerte Maléfica, haciendo de las suyas en los tiempos de Perrault y tiempos añejos. Hoy podría formar parte de una de esas Ligas de mujeres que protestan por el hecho de que se repartan consoladores entre las clientas de uan discoteca, cuando deberían alegrarse pues un vibrador bien puede considerarse un sustituto para ese error de la creación llamado el hombre. Y es que Maléfica sufrió del mismo síndrome que ataca a las decentes mujeres supuestamente feministas cuyo fin real es aguar todas las fiestas que puedan: el síndrome de la persona no-invitada. Supongo que a nadie le gusta ser la persona que se queda fuera de la fiesta, y Maléfica y sus modernas aprendices optan por lanzar conjuros (hoy llamados comunicados, denuncias y demás) y tratar de poner a dormir a las princesas, más si son rubias y esbeltas.

Lo cual no quita para que los dones que le dan a la Bella Durmiente sus hadas madrinas sean un poco, digamos, sospechosos. La belleza, el don de la palabra, y un tercero que nunca se sabrá, aunque visto el camino que llevaba igual podría haber sido unas buenas muñecas para barrer. Pero en fin, Maléfica siempre aparecerá para hacer que las rubias se pinchen los dedos y se queden como las inglesas festeras en Benidorm: sopa perdida. Por suerte siempre habrá un príncipe azul (¿eres tú mi príncipe azul que yo solé, oh capitán mi capitán? Ah no, esto es de otra película) que se aproveche del estado comatoso de la rubicunda durmiente y le plante un beso para deshacer el hechizo. Esto hoy en día se llamaría asalto o algo así, en tiempos de Perrault debía ser algo romántico.

En fin, La Bella Durmiente, uno de los últimos gran clásicos Disney de cuando tito Walt todavía andaba por el mundo, con sus colores de arte europeo, su castillo de Neuschwastein, su Tchaikovsky, y su Maléfica, una de esas grandes villanas de Disney que parecían diseñadas para ser encarnadas por Glenn Close.

Marca de la casa: envidia, un cuervo maléfico y un cutis níveo

8 comentarios:

Akeru dijo...

De todas las malas malisimas de Disney, Maléfica es la que más me gusta. Hoy en día seria una reina de la noche y triunfaría en GH, con sus maquinaciones maquiavélicas, jajajaja.

Saludos, Crononauta.

David dijo...

A mí la que más me gusta con diferencia es la Malvada Reina de Blancanieves. Pero Maléfica ocuparía tal vez el segundo lugar. Un saludo.

Aitor Fuckin' Perry dijo...

Malditas feminazis menopáusicas. Están por todas partes. Pero ey, al menos Maléfica se teñía las canas, algo es algo. Ya no hay lugar para los románticos que se lo montan con comatosas, Crononauta.

Tornado dijo...

volv´´i y veo que por la blogsfera no habe´´is perdido el tiempo

malefica es como el doctor infierno de mazinger un classic de los que ya no se dan.....tu si que sabes crono ,bueno te dejo que tengo mucho que leer

saludos

Erik dijo...

Maléfica, mala mala de verdad. Tenía un papel de mala protagonista en aquel videojuego, Kingdom Hearts, con digievolución a dragón y todo. Y luego en el Kingdom Hearts II les salva la vida a los protagonistas sacrificándose. Que las feministas también tienen su corazoncito!

Lillu dijo...

A mí más que Glenn Close me pega Anjelica Huston, jaja. Pero qué mala era eh? Un clásico de la maldad :P

saluditos

Möbius el Crononauta dijo...

Akeru: o estaría al frente de sus propios Newly Deads o algo así. En GH no tienen tanto estilo

David: bueno yo las veo ahí ahí ¿no?

Aitor: no, son tiempos oscuros para la galaxia

Tornado: que lea usted bien

Erik: ¿sacrificándose? WTF!!

Lillu: bueno Anjelica también sería una Maléfica genial, ciertamente

Chica Vudú dijo...

Disney tiene películas de todo tipo. Y todas son tirando a crueles..., el otro día estuve viendo Tiana y el Sapo..., no hay malvada, hay malvado..., el príncipe es príncipe pero la princesa no existe realmente.

Échale un vistazo, no está del todo mal... y son dibujos animados, de verdad :).